Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

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lunes, 17 de agosto de 2020

La posesión en el amor



La posesión en el amor Yo creo que todos soñamos con tener una relación donde nos sintamos no solamente felices sino completamente correspondidos.

Lamentablemente el ideal del amor lo hemos estado aprendiendo del cine, la televisión etc., y no necesariamente con ejemplos de relaciones sanas.

Entre más disfuncional sea una relación, es decir más enfermiza, llena de peleas, celos etc., más pasional será la reconciliación.

Pues esto es lo que aprendimos de las relaciones intensas.

A mayor “amor”, mayor intensidad y por lo tanto debemos exigirle o buscarle cualquier situación que nos demuestre que la otra persona en verdad nos ama.

Es por eso que formamos dramas innecesarios y hasta por cosas pequeñas que no tienen trascendencia en la vida.

Buscamos problemas imaginarios para sentirnos amados por nuestro compañero o compañera.

Este tipo situaciones viene siendo “normal” en las relaciones entre adultos.

Pues como dijo en una oportunidad el doctor Luis Fernando Hoyos Aristizábal, si al ser humano adulto le hacen un test de inteligencia emocional, no pasa de los 14 años de edad.

A título personal, yo paso ante una persona con estas características, es decir, que le guste el drama y ame las reconciliaciones.

¿Pero qué tan “normal” es sentirnos dueños de nuestro compañero o compañera sentimental?

Como vimos en el vídeo anterior, LA PERCEPCIÓN DEL ABANDONO, nuestra necesidad de poseer proviene de una herida de la ilusión de la separación.

Digamos que sentir la necesidad de poseer el amor es algo “normal” gracias a esto.

Y es también “normal” que sintamos apego por una persona con la cual hemos vivido tantas cosas bonitas.

Pero no es normal que sintamos ese desespero por tener la persona que sea al lado con tal de no sentirnos solos.

Y con tener una persona, me refiero no solo a compañía, sino al aspecto romántico.

Pues una persona bajo estas condiciones no acepta por decir, una relación de amistad con alguien que le interesa de forma romántica.

Una persona posesiva no solamente está llena de miedo, desconfianza e inseguridad, sino de una de las enfermedades progresivas más peligrosas como los celos.

Personalmente llegué a escuchar gente a mi alrededor decir, que un poco de celos era bueno para la relación.

A esto le llamaban celos “sanos” pues le daban picante a una relación para que esta no se volviera rutinaria.

Tristemente los celos siempre terminan socavando el amor que pueda existir en la otra persona.

Un ser posesivo comienza sistemáticamente a prohibir cosas en el día a día de la otra persona, básicamente con dos finalidades.

La primera es controlar a la otra persona para sentirse exclusivo. Que no existe nadie más que vaya a ocupar su lugar.

La segunda es sentir correspondencia del amor, pues al ser una persona temerosa e insegura, necesita de la confirmación constante de que vale y por eso se le quiere.

Este tipo de personas tienen la autoestima ni siquiera a nivel del mar.

Es por eso que aceptan en su vida cualquier persona, lo primero que se les aparezca, así esta, de indicios que en el futuro le va a hacer pasar un mal rato.

Como puedes ver abandonar esta condición no es tan fácil por los temores e inseguridades interiores.

Existen altas probabilidades que una persona así no pueda salir sola de esa condición, sino que requiere ayuda profesional.

Sin embargo, como primer paso, esto requiere aprender a soltar a las demás personas.

Sobre todo, las que te interesan de forma romántica y trabajar con tu autoestima.

Con esto me refiero que una persona posesiva sufre bastante cuando su pareja decide compartir con otras personas socialmente sin esta.

Las famosas noches de amigas o amigos suelen ser la angustia más grande que un posesivo pueda tener.

En estas situaciones existe una línea bastante delgada entre la infidelidad y la confianza.

Pues lamentablemente los posesivos casi siempre dan con personas infieles.

Es como si estuvieran buscando este tipo de personas para poder controlar su “infidelidad”.

Algunas personas me han preguntado qué hacer en esos casos, yo simplemente les respondo que, si no hay confianza, no es recomendable estar con esa persona.

No solo es malo porque te mortifica, sino también para la otra persona pues va a actuar coaccionada mientras la puedan observar.

En otras palabras, esa persona te va a morronguear como dicen en mi ciudad natal.

Adicionalmente cuando hay desconfianza, esto suele ser tu interior que te está avisando que algo anda mal.

Si quiere conocer una información más detallada sobre este tema te invito a mirar APRENDIENDO A SEGUIR LA INTUICIÓN.

Así pues, quiero animarte a través de esta información a prestar mucha atención a las exigencias que haces hacia otras personas.

Recuerda que nadie está obligado a corresponder tus sentimientos, ni tampoco estás obligado a cumplir los caprichos emocionales de otras personas.
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lunes, 23 de marzo de 2020

Qué es lo que le ocurre al amor



Qué es lo que le ocurre al amor Así lo aceptemos o no, el amor en pareja es tan necesario como el dinero.

Es una necesidad en nuestras vidas ya que somos seres sociables por naturaleza.

Ninguna persona es capaz de estar mucho tiempo en soledad.

Y si logra estarlo, con el tiempo va a tener la tendencia a deprimirse o sufrir un sentimiento de dolor, amargura y derrotismo.

He tenido la oportunidad de conocer personas bastante espirituales, pero de la misma forma solitarias.

Me he dado cuenta que estas personas intentan ser agresivas con todo y todos los que los rodean.

Se sienten “autosuficientes” y siempre “tienen” la razón en todo lo que enfoquen su mente.

Sin embargo, son capaces de hablarte con mucha dulzura y mirarte con compasión debido a su alto gran de espiritualidad y conexión con la vida.

Lamentablemente carecen de algo tan importante como es el amor de una pareja.

Recuerdo que cuando era un niño el romanticismo era muy común en aquellos años.

Las personas no solo se regalaban flores o chocolates, sino que también se escribían cartas.

Las parejas se casaban muy pronto y los matrimonios duraban mucho más de lo que hoy podemos ver en los que logran casarse.

Con el auge de la tecnología entraron las redes sociales.

Dejamos de escribir en papel y comenzamos a escribir en medios digitales.

Nos hemos vuelto tan desconfiados que hasta reclamamos que nuestra pareja indique que le gusta una foto de otra persona.

En otras palabras, cambiamos el romanticismo por la inseguridad.

Primero nos da pánico expresar nuestros sentimientos a alguien pues no queremos caer en la friendzone.

Queremos escuchar un te quiero de regreso si es que nos atrevemos a expresarlo.
Y si lo llegamos a escuchar de inmediato entra en nuestro corazón un nuevo miedo y es por cuanto tiempo durará ese amor.

Y así nos la pasamos en relaciones llenos de desconfianza, inseguridad, celos, enojo, tristeza y amargura.

En realidad, volvemos una experiencia tan maravillosa como lo es el amor, en una lucha constante por no ser engañado o abandonado por nuestra pareja.

A muchas personas las he escuchado decir que entre más frio el corazón viven más “felices” y tranquilos.

Pero en realidad lo único que le da sentido a la Vida es el amor en todas sus manifestaciones, especialmente el amor de pareja.

Pero en vista que todos hemos pasado por experiencias amargas en este sentido, elegimos ser fríos y calculadores a la hora de “amar” a un desconocido(a) que dejamos entrar en nuestra vida.

Otros por el contrario eligen no comprometerse con ninguna persona y en cambio “disfrutan” del cariño de múltiples besos y abrazos.

En ambos casos, nos estamos engañando pues con la mano en el corazón, ¿quién no desea estar al lado de esa persona especial que se ama y sentir que eres amado(a)?

Es por eso que podríamos concluir que las personas más “frías”, en realidad son las más necesitadas de amor.

Lo único que ocurre es que han sido lastimadas y por eso forman una coraza de protección, mostrando que son inalcanzables.

Así pues, tenemos dos caminos a seguir que son “vivir” el amor de forma sistemática para sentirnos seguros en caso de que nos intenten hacer daño.

O podemos vivir el amor sin miedo a dar ni recibir nada a cambio.

Lamentablemente el amor de pareja lo vemos como una especie de trueque donde tú me das y yo te regreso, ya sean cosas positivas o negativas.

Si me das una caricia, yo te doy otra o si me engañas, yo también te engaño.

Y puede que en este momento te estés preguntando ¿cómo dar amor sin esperar nada a cambio?

Si observas la Vida, Dios, el Universo o como quieras llamar esa presencia Divina, para todos hace salir el sol.

Lo mismo la lluvia, el alimento, el aire, etc. No se detiene a ver si le dan las gracias, o si le dan amor, etc.

Simplemente da con todo el amor pues eso es la felicidad.

El amor es buscar la felicidad y el bien de la persona amada.

¿Que cómo se podría llegar a un estado de amor tan desprendido con nuestra pareja?

Aquí es donde entra el amor propio.

Todos buscamos que nos den seguridad, felicidad y amor mediante nuestras relaciones.

Es por eso que hemos convertido el amor en un negocio o trueque donde siempre esperamos algo a cambio.

Todo eso que buscamos en otra persona nos lo podemos dar nosotros mismos.

Te aseguro que cuando lo hagas, vas a ser tan feliz que con tu pareja solo buscarás compartir ese sentimiento buscando que se sienta de la misma forma.

Así que te animo mediante esta información a retomar el camino del amor propio para expresarlo con tu pareja.

El amor, el respeto y la lealtad solo se logran cuando han sido experimentados desde tu interior.
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lunes, 10 de febrero de 2020

Existen emociones destructivas?



Existen emociones destructivas? Las emociones son herramientas de interacción con el mundo que nos rodea.

Muchas veces nos indican cual es el camino que debemos seguir y en otras oportunidades nos llevan a tener grandes fracasos.

Cuando pasamos por este tipo de situaciones es imposible no cuestionarse, ¿será que las emociones son buenas o malas?

Y si no lo son, ¿habrá algunas que nos perjudiquen y otras que nos sirvan?

De acuerdos a mis investigaciones y observatorios sobre este tema, las emociones por su naturaleza no son buenas o malas.

Para hacer una comparación, estas son similares al dinero.

Este no es positivo o negativo. Todo depende del uso que le demos a este y sobre todo que al sentirnos apoyados puede aflorar nuestras verdaderas intenciones con los demás.

Por eso mucha gente se queja que X persona que conocen “cambió”, cuando obtuvo una gran cantidad de dinero.

En realidad, dicha persona “no cambió”. Simplemente se sintió apoyado para llevar a cabo su verdadera intención.

Así pues, las emociones no son buenas o malas para nosotros.

Todo depende del uso que les demos.

El problema es pasar demasiado tiempo en alguna de ellas, ya que nos desequilibran.

Así que en este momento es inevitable cuestionarnos, ¿entonces sentir demasiada alegría es nocivo para nosotros?

La respuesta a esto es totalmente afirmativa pues, así como pasar demasiado tiempo enojado o deprimido no es buena idea para nuestra salud en general, lo mismo ocurre si todo el tiempo estamos “alegres”.

Y atención, no quiero que confundas alegría con felicidad.

La felicidad es el resultado del equilibrio en tus emociones.

La alegría es más bien una sensación tal como la angustia o depresión.

Los seres humanos cada instante estamos tomando decisiones que le darán forma a nuestro futuro.

Lo peligroso de permanecer en un estado emocional constante es que nos podemos equivocar al tomar estas decisiones.

Para que puedas entenderme mejor hagamos el siguiente laboratorio mental.

Imagina que estás pasando por un estado de euforia y tienes que tomar varias decisiones respecto a tu dinero.

Con la mano en el corazón ¿crees qué, si en este estado varias personas te vienen a ofrecer algo, por tu euforia no se los comprarás?

Lo mas probable es que terminarás con los bolsillos vacíos y lleno de cosas que no necesitas.

Lo mismo ocurriría si estuvieras en un estado emocional de tristeza.

Así pues, tomar decisiones con estados emocionales alterados nos puede llevar a cometer demasiados errores.

Y puede que en este momento te surja la inquietud, entonces Gabriel, ¿cómo haces para manejar tus emociones sin que estas te afecten tus decisiones?

Al igual que tú, yo también siento emociones como celos, envidia, tristeza, alegría, amor, etc.

Durante todos estos años he aprendido a encontrar un estado ideal emocional que podríamos denominar indiferencia.

Con indiferencia me refiero a los eventos que nos van llegando.

La pérdida de un ser querido o la perdida de salud ya sea propia o de alguien importante, por ejemplo, no dejan de ser eventos.

El problema es que estamos acostumbrados a reaccionar de forma negativa ante estos eventos.

Y no estoy diciendo que te alegres por cosas que consideramos normalmente malas, con el fin de contrarrestar tus emociones.

Eso no es posible, pues entre más intentes escapar de algo, eso más te perseguirá y sobre todo si estamos hablando de nuestras emociones.

Lo que me di cuenta es que todas las emociones están allí, esperando por nuestros pensamientos.

Ese en realidad es el truco de “controlar” nuestras emociones.

Por ejemplo, si te ocurrió algo desagradable en el pasado y con el tiempo comienzas a recrear en tus pensamientos dicho evento, te puedo garantizar que tus emociones van a cambiar casi que instantáneamente.

En cambio, dado el caso de que te ocurrió un evento, si comienzas a pensar en el evento como tal y en lo que aprendiste de dicho evento, también te puedo garantizar que sentirás una especie de indiferencia, o al menos no será tan traumático.

La única forma de lograr esto a mediante entrenamiento a actuar y no a reaccionar.

Esto se hace practicando todos los días hasta que se vuelve parte de ti.

Así que te animo mediante esta información a mirar los eventos de tu vida tal como son, simplemente eventos.

No le des trascendencia a cosas que no son importantes para ti y más bien enfócate en lo que sí deseas vivir.
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lunes, 7 de octubre de 2019

Cómo dominar los celos



Cómo dominar los celos En un tema pasado, por allá del año 2012 vimos cual era el origen de los celos.

En resumen, los celos tienen que ver mucho con la faltar de amor propio.

Pero la pregunta importante aquí es, si padecemos en gran manera de esto, como podemos dominarlos.

Este es uno de los sentimientos más terribles que un ser humano pueda experimentar.

En teoría, el primero paso para abandonar o más bien controlar una situación que nos mortifica es reconocerla.

Sin embargo, en el caso de los celos este método de reconocerlos parece no funcionar.

Durante toda mi vida he visto como hombres y mujeres se atreven a decir que son celosos, solamente para terminar mortificándose más.

Así pues, en este caso el primer paso vendría siendo JAMAS hacer este tipo de sentimientos de dominio público.

Entre menos conozcan tus debilidades, habrá menos personas mal intencionadas intentando aprovecharse de ti.

Y no es porque la gente sea mala, simplemente es muy tentador saber que alguien lo mortifica algo y realizarlo para divertirnos con su reacción.

Otra cosa que se nos ocurre de forma equivocada es decirle a la persona objeto de los celos, sobre nuestra “debilidad”.

Esto no sólo condicionará los comportamientos de esa persona y de cierta forma le quitará su libertad.

También hará que esta persona comience a mostrarse delante de ti de una forma y otra muy diferente cuando no esté a tu lado.

El verdadero problema y que agrava la situación con los celos, es que pensamos que debemos ganar terreno perdido sobre la persona objetivo.

Con esto me refiero a que por todos los medios intentamos “caer bien” a la persona que no queremos perder.

Esto hace que ahora nosotros comencemos a condicionar nuestro comportamiento y nuestra libertad sólo por miedo a perder.

Este es uno de los errores más graves en las relaciones de pareja pues ¿qué sentido tiene vivir estresado para quedar bien con alguien?

Respecto a esto, alguien muy importante en mi vida me enseño hace muchos años como manejar efectivamente los celos.

Los consejos que me dio no solo me ayudaron en este tema, sino también a descubrir mi auto confianza.

Esta persona me preguntó “¿por qué crees que tu pareja está contigo?”.

La verdad le respondí que no tenía ni idea de porque permanecía conmigo.

Me dijo, ¡esa la respuesta correcta! Tú no tienes idea de porque esa persona tolera tus tonterías, tus estados de ánimo o en general tu comportamiento.

Así que allí entendí que la persona que está a tu lado simplemente lo hace porque quiere.

No hay forma de obligar a un ser humano a quererte y estar contigo.

Y el día que tu pareja decida irse de tu lado, ¿con qué la vas a detener?

El hacer consciencia de esto hace que el sentido de los celos pierda bastante fuerza en nuestra mente.

Entonces ¿por qué mejor no enfocarse en lo que quieres y en lo que te hace feliz, y así compartir tu felicidad con otra persona que quieres?

Mira, por más que te esfuerces en atraer a esa persona que te gusta, no va a servir de nada.

Y aquí te doy un secreto que muy pocos conocen sobre la atracción.

Esta es manejada por la biología.

Como vimos anteriormente en el tema sobre las relaciones amorosas, atraes y te atraen simplemente por químicos que tu cuerpo emana e interpreta.

Si el cerebro de una persona te califica apto para reproducirse con ella, es cuando la atraerás.

De lo contrario por más esfuerzo que hagas no vas a conseguir nada.

Hay que tener en cuenta que los celos tienen diferentes grados.

Así pues, si esta información es leve para tu nivel de celos es muy importante que pidas ayuda con un profesional en psicología.

Así que te animo mediante esta información a procurar controlar tus emociones destructivas.

Recuerda que los celos son una enfermedad progresiva, que puede poner en peligro no solo tu vida, sino de la persona con la que te has obsesionado.
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lunes, 15 de octubre de 2018

La envidia y sus orígenes emocionales



La envidia y sus orígenes emocionales Aunque quizás tengamos la tendencia a confundir la envidia con los celos, estos son sentimientos que suelen producir, por decir algo, diferentes “síntomas” emocionales.

Los celos son la respuesta emocional ante la pérdida de lo que consideramos nos pertenece.

La envidia es la respuesta emocional ante el logro de alguna persona y que nosotros no hemos podido alcanzar.

Aunque podemos ver que los detonantes son diferentes, ambas emociones tiene un origen en común y es lo que conocemos con el nombre de Ego.

Si quieres saber más detalle sobre este tema, te invito a leer la entrada escrita en el 2011 y titulada DEFECTOS QUE NO ME PERMITEN RECIBIR LA ABUNDANCIA DEL UNIVERSO.

En resumen, el Ego es una estructura mental que nos indica “Aquí estoy”, “Yo existo”, “Yo importo”, etc.

En otras palabras este es el que origina las emociones de pérdida o amenaza con el objetivo de conservar nuestra identidad.

En mis observatorios he podido comprobar que los celos afectan tanto a humanos como animales.

Puedes observarlo cuando mimas a tu mascota y tiempo después lo haces con un animal diferente o hasta un niño.

De inmediato se observa la incomodidad que siente tu mascota porque está “perdiendo” el cariño que siempre le das.

Sin embargo nunca he podido observar el sentimiento de envidia en los animales. Aparentemente este es exclusivo de los seres humanos.

A lo máximo que hemos podido aspirar los seres humanos esta resumido con la frase “la envidia es mejor despertarla que sentirla”.

Las buenas intenciones que tiene esta frase es de explicar la horrorosa sensación de sentirla versus la de despertarla.

Tristemente y como siempre, malinterpretamos estas explicaciones e intentamos resolver nuestro conflicto emocional desviando nuestra atención a otros con lo que supuestamente tenemos o hemos logrado.

Así pues, hoy en día y debido al avance de las comunicaciones sociales vemos una guerra entre la envidia versus la ostentación.

Pero como podemos entonces resolver nuestros conflictos internos?

Debemos tener en cuenta que la envidia es el resultado de estar enfocándote en los logros de los demás.

Esto no te va a permitir tener tu mente en tus propias oportunidades y logros, así que no solo los vas a omitir, sino que vas a perpetuar más tu condición de envidioso(a).

Como puedes ver, TODOS, absolutamente todos los seres humanos padecemos del sentimiento de envidia. Así que no existe eso de “envidia de la buena”.

A la final es el mismo sentimiento “disfrazado” de “buenos” deseos a la persona que le dices eso.

Cuando una persona dice que no siente o no tiene envidia, en realidad está negando su condición, lo cual hace de esta persona un ser más disfuncional.

Recuerda que el generador de la envidia es el Ego y este es una de las estructuras que nos permite avanzar o evolucionar hacia nuevos caminos.

Una persona “sin envidia” sería como hablar de una persona estancada, un ser inerte sin metas o sueños.

Desde mi punto de vista, la “cura” contra la envidia es la gratitud. Con “cura” me refiero a desviar la atención de esta.

Cuando agradeces lo que tienes y todo lo que has vivido y que te ha traído donde estás, es cuando comienzas a enfocar tu mente y emociones en ti mismo(a).

Si ves un logro de alguien a tu alrededor y tu deseas eso, simplemente agradece a la Vida, Dios, Universo o como tu prefieras llamarlo, porque lo tuyo ya viene en camino.

Esto es una forma muy sana de cambiar tu energía y utilizarla hacia ti mismo, no solo por lo emocional, sino porque tu mente se colocará receptiva y de inmediato a buscar las oportunidades para conseguirlo.

No pienses que al hacer esto de inmediato van a cambiar las cosas en tu vida. Recuerda que el éxito es un estilo de vida que debes practicar diariamente.

No envidies el éxito de nadie, pues tú no sabes lo que significa éxito para esa persona.

Posiblemente este maldiciendo su destino, mientras tú envidias sus condiciones. Y de hecho esa misma persona quizás este admirando tu vida en secreto.

Así que te hago la invitación a valorar tus propias oportunidades y logros en vez de estar admirando logros de terceros.
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lunes, 23 de abril de 2018

El peligro emocional y físico de los celos



El peligro de los celos Como hemos aprendido en este Blog, emociones tales como los celos y la envidia no son resueltas durante nuestra vida, sino que aprendemos a reprimirlas, para posteriormente ser atacados por las mismas, perpetuando nuestro ciclo de sufrimiento.

Esto es lógico ya que nadie nos instruye para esto, es decir el ser humano se prepara para la vida financiera, pero nunca para una vida familiar, ni mucho menos una vida emocional.

Con esto quiero decir que existen facultades para cualquier profesión y especialidad, menos para ser padres, hijos, esposos, amigos, etc.

Es por eso que el autor del libro VIDA CONYUGAR VIDA FAMILIAR, el doctor Luis Fernando Hoyos Aristizabal afirmaba que el adulto promedio en un test de inteligencia emocional no llegaba a mostrar una madurez mayor a un niño de 14 años.

Realmente a pesar de ser adultos, emocionalmente todavía nos comportamos como niños respecto a nuestra pareja.

Personalmente he visto en mi entorno a hombres prohibirle a su mujer que no tenga amigos para que no vaya a caer en infidelidad o amigas para que no la vayan a avispar y a abrirle los ojos a la libertad.

Incluso he visto mujeres haciendo exactamente esto, pues no le interesa que su sumiso hombre aprenda mañas de sus malos amigos.

Según el RAE, la envidia es la tristeza o pesar por el bien ajeno o por algo que no se posee. Los celos son la sospecha de que la persona amada está trasladando su cariño a un tercero.

Sin embargo desde mi punto de vista ambas emociones tienen que ver con el mismo problema emocional, es decir la baja autoestima. Si quieres conocer más detalles de esto te invito a leer EL ORIGEN DE LOS CELOS.

Sin embargo, desde que estamos muy jóvenes aprendemos que los celos son una emoción “positiva” pues es una forma de expresar que “amamos” a nuestra pareja. De hecho, recuerdo haber escuchado a varias amigas en el colegio decir que los celos eran muy “lindos”.

Pero con el tiempo esto puede derivar en algo llamado Celotipia, que es la pasión de los celos. De hecho esto es la causa principal de la agresión y muerte hacia las mujeres.

En mi caso, hace muchos años una persona cercana a mi perdió la vida por causa de su expareja, la cual no toleró que hiciera su vida a parte y la asesinó.

Y aunque no lo creamos la celotipia también es causa de agresión a los hombres, aunque lamentablemente no se habla de esto por vergüenza.

Esto es similar cuando se comenzó a generalizar el maltrato hacia la mujer. Al principio a las mujeres les daba vergüenza decir que eran golpeadas por sus esposos. Entonces te imaginas a un hombre informando una queja a las autoridades por la agresión de su inocente mujer de 1.50 cm de estatura?

De esto conocí un caso de un hombre que era maltratado por su mujer. Lo más increíble es que dicho hombre era profesional de psicología y varias veces amigos cercanos lo vimos huir alrededor de la mesa del comedor de su casa para que su esposa no le pegara.

En mi caso particular yo también he sido celoso en mis relaciones de pareja. No he sido obsesivo, pero esto en el pasado me llevó a mucho malestar.

Mediante los conocimientos de personas emocionalmente  maduras, me di cuenta que nadie puede obligar a terceros a amarte. No existen leyes en ningún país que castiguen a un ser humano por no amarte.

Así que quien está contigo es porque lo hace voluntariamente. Y el día que esa persona decida irse, está en todo su derecho. Lo mismo para ti, no estás obligado a quedarte con quien no quieras.

Y quizás me digas pero le di tantos años de mi vida para que ahora me salgo con esto? Bueno en realidad te uniste a una relación con unas expectativas incorrectas.

No puedes entrar a ver una relación como un negocio, donde si tú das algo, vas a recibir algo. Si aún piensas que el amor es dar para recibir, te recomiendo leer el tema que publiqué anteriormente titulado ENTONCES QUE ES EL AMOR.

Quizás piensas que debes celar a tu pareja para “ayudarle” a que no te sea infiel. Mira, en pocos minutos tu pareja te puede estar engañando y tú ni siquiera darte cuenta, ya que es imposible pasar las 24 horas de día junto a esa persona.

Si en realidad sabes que estás al lado de alguien que te puede engañar, para que seguir en esa relación? No es mejor soltar dicha situación y juntarte con una persona en la cual puedas confiar?

Pero no lo hacemos debido a los apegos emocionales que sentimos por esa persona.

Todo esto puede resultar muy gracioso, pero lamentablemente es una enfermedad emocional que si no le prestamos atención nos puede robar la paz en nuestra vida.

Muchas personas han afirmado (después de haber visto la película infantil INTENSAMENTE) que TODAS las emociones nos sirven. Yo en realidad por más que busco la utilidad de los celos o envidia, no encuentro como nos pueden servir. A no ser que nos guste el sufrimiento, pues estas emociones fomentan mucho el malestar y el mal vivir.

Quizás en este momento te estés preguntando, que puedo hacer para solucionar esto?

Bueno, en realidad cambiar estas emociones que llevamos tanto tiempo practicando y reforzando mediante información y entretenimiento disfuncional, es bastante complicado.

Gran parte de la humanidad piensa que el profesional en psicología tiene una varita mágica y con esta le quitó todos los males. O le suprimió las emocionales que lo tienen afectado.

Y aquí debo aclarar que las emociones no se pueden suprimir. Para eso tendríamos que eliminar nuestras memorias que nos llevaron a conectar con ellas, o que exista algún evento extraordinario que fuera capaz de hacer esto.

Y si seguimos negando que no tenemos nada, pues nos volveremos más disfuncionales de lo que somos.

Así que como recomendación te sugiero visitar a un profesional que te pueda ayudar en este tema. Debemos dejar el absurdo concepto que los psicólogos son para curar locos o enfermedades mentales graves.

Estos profesionales están para ayudarnos a entender nuestras emociones. Como ya hemos visto, nuestras emociones influyen en nuestras decisiones y estas decisiones a cada segundo son las que al final determinan la calidad de vida que tendremos.

Así que te animo mediante esta información a prestar atención a estas emociones destructivas que te pueden robar el bienestar.
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lunes, 16 de abril de 2018

El significado emocional de los juicios personales



El significado emocional de los juicios personales Como hemos visto en temas anteriores, el cerebro humano constantemente está realizando comparaciones. Esto es parte del aprendizaje y formación de nuevos conocimientos.

De hecho, muchas veces cuando vivenciamos situaciones contrarias a nuestras creencias, nuestro cerebro comienza automáticamente a calificar esto y sentimos emociones de malestar para posteriormente tomar decisiones de irnos o hacer algo al respecto.

Personalmente he visto gente a mi alrededor estar en trabajos mal pagos o con malos tratos por parte de sus superiores y de un momento a otro renunciar contra todo pronóstico.

Por este lado podemos ver que los juicios o evaluaciones que hacemos sobre las situaciones o personas quizás nos pueden ayudar a buscar el bienestar.

Lamentablemente estos son casos que esporádicamente se dan en nuestra vida y normalmente estamos haciendo juicios enfermos sobre las personas o cosas.

Para darte un ejemplo, en mi caso me la pasaba haciendo juicios despectivos sobre personas que pasaban frente a mí y nunca había visto. Cuando recién conocí a mi esposa, ella me sorprendió varias veces haciendo esto.

Ella en varias oportunidades me preguntaba por qué razón yo hacía eso sin conocer a esa persona.

La verdad yo me sentía molesto y simplemente respondía cualquier dato con tan de justificar esta práctica enferma en mi vida.

Tristemente me di cuenta que yo no era el único que hacía esto. Lamentablemente la gran mayoría de la humanidad padece de este fenómeno.

Pero por qué hacemos esto? En cierta ocasión, de las tantas que mi esposa me preguntaba por mi comportamiento, me quede pensando realmente por qué lo hacía.

Decidí enfrentarme a mí mismo con esa pregunta y lo que descubrí me devastó, aunque me ayudó mucho a corregir mi proceder.

Me di cuenta que lo hacía con personas que por alguna extraña razón las consideraba superiores a mí. Esta era la verdadera razón por la cual yo me expresaba despectivamente de una persona aunque nunca la hubiera visto en mi vida.

Vas comprendiendo el significado emocional de los juicios que hacemos sobre personas.

Los juicios que hacemos sobre las cosas más bien tienen que ver con nuestra neurosis. Si quieres conocer más información sobre esta enfermedad te invito a ver la entrada ESTRUCTURAS DE LA PERSONALIDAD.

En resumen la neurosis es un transtorno mental que puede distorsionar el pensamiento racional y ante una aparente situación o cosa normal o insignificante podemos sentir enojo.

Si observas, los juicios nos impiden avanzar, pues en realidad no sólo criticamos sino que principalmente rechazamos nueva información que podríamos aprender de estas personas que consideramos “superiores” a nosotros.

A veces realizamos juicios enfermos sobre la información nueva, simplemente porque la persona que la da no es de nuestro agrado. Nos puede parecer fea, bonita, ignorante, demasiado inteligente, equivocado, acertado, etc.

Pero recuerda que esto proviene de percepción de inferioridad o también celos ya que automáticamente comienzas a evaluar que dicha persona o información está por encima de ti.

Sin embargo lo más peligroso de las críticas es que destruyen a quien las realiza. Existe un dicho que escuche hace muchos años “te conviertes en aquello que criticas”.

Y esto es porque tienes tu atención puesta en algo, que aun siendo negativo para ti lo atraerás a tu vida. Recuerda que las palabras producen emociones y estas a su vez acciones. Palabras sumadas a emociones son el detonante más poderoso para llevar a cabo algo en tu vida.

Respecto a esto, personalmente yo criticaba mucho a la gente que no sabía administrar su dinero. Me burlaba de la gente que mantenía de deuda en deuda.

Finalmente, cómo terminé yo? Exactamente igual a aquello que yo criticaba de una forma despectiva.

Las conversaciones o más bien cotilleos de hoy en día no son exclusivos de algunas personas. Incluso si no participas, la gente a tu alrededor te puede incluir en dicha información contándote que X o Y persona son malos o hacen esto o aquello, que no saludo, que es antipático, etc.

Respecto a esto siempre tengo la postura de que a mí no me consta nada de eso, pues no conozco a dicha persona, y por lo tanto no pienso ni bien ni mal de una situación o persona a no ser que sea testigo ocular de sus acciones.

Y eso que las personas cometen acciones que son el producto de la educación disfuncional que hemos tenido todos.

Así que te animo mediante esta información para que te detengas la próxima vez que sientas esa sensación de crítica o de rechazo por las personas y aprendas de ellas.

Recuerda que quizás estés impidiendo tu avance en la vida simplemente por dejar que las emociones de inferioridad se apoderen de ti y gobiernen tu vida.
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lunes, 25 de diciembre de 2017

Cómo manejar las críticas en tu camino hacia el éxito personal


Cómo manejar las críticas en tu camino hacia el éxito personal

Casi todos los empresarios hemos tenido que enfrentarnos a la crítica que muchas veces viene con buena intención y en otras oportunidades viene cargada de celos y/o envidia. El primero paso que debemos tener en cuenta es que tu sueño, meta, camino debe ser protegido por el silencio. Es decir que tus proyectos no debes comentarlos en público para evitar este tipo de situaciones.

Pero qué ocurre en caso que tu proyecto ya está en marcha o definitivamente el algo que resalta a la vista de todos?

Como mencioné en el vídeo anterior, respecto a la nueva información que tenía sobre metodologías para control de las masas, di con un autor bastante interesante sobre estos temas. Adquirí uno de sus libros y me di a la tarea de contactarlo una vez lo terminé.

Como el libro tocaba el tema de control emocional, quería conocer personas que manejaran bien este tema y me ayudaran en mi proceso personal. El autor me respondió que le enviara unos 27 euros y que de inmediato me daría la información sobre la gente en mi localidad que lo representaba.

La verdad ante esto me sentí indignado y a la vez desilusionado. Por esta razón le escribí un correo cargado de todo mi malestar en donde le decía que como era posible y bla bla bla. La única respuesta que recibí de este autor fue un absoluto silencio que me llenó de mucho rencor, pues como era posible que hasta lo ofendía en mi segundo correo no se defendiera?

En esto le comenté a mi compañero de estudio (el que me dio el documento sobre control masivo de personas) y me dijo que eso era un comportamiento típico de auto control emocional. Me puse a pensar varios días en ello y me animé a partir de esta experiencia a intentar dominar mis emociones por mis propios medios.

Algo que descubrí de todo este proceso es que el EGO o lo que hemos denominado en este Blog, como la estructura mental que nos dice desde niños “aquí estoy, yo merezco”, debe ser controlado como primera medida para obtener el control de tus emociones. El Ego es el que habla cuando te sientes ofendido o cuando alguien te cuestiona.

Para poderlo controlar debemos aprender a guardar silencio cuando nos sentimos atacados. Honestamente no conozco una técnica menos dolorosa pero al menos me ha funcionado a mí.

Respecto a esto, hace unas semanas me di a la tarea de realizar una encuesta con personas que considero saben manejar muy bien la crítica y que son figuras públicas, o al menos su trabajo implica contacto con el público.

Me llamó la atención la respuesta de un joven que a pesar de su corta edad maneja muy bien esta parte de la crítica. Él decía que sólo se enfocaba en los comentarios positivos y que los negativos los filtraba de acuerdo al tono o intención con que venían, pues es muy diferente recibir una sugerencia, a recibir un ataque directo de tus acciones.

Otra persona, un poco mayor el cual considero bastante sabio me dijo que él tomaba los comentarios negativos y los analizaba para mejorar, pues como dice, todo tiene información que nos ayuda a retroalimentarnos.

Personalmente me inclino más por la primera forma, la que consiste en aceptar lo bueno y filtrar lo negativo dependiendo de quien venga y las intenciones, pues claramente nos podemos dar cuenta de ello intuitivamente. La segunda forma me parece muy avanzada, al menos para mí que no domino completamente mis emociones.

Un experto Youtuber en cierta oportunidad le escuché decir que mucha gente le gusta lo que haces pero a otra no tanto y hay que aprender a distinguir si te están dando un consejo para mejora, o por el contrario el “consejo” realmente es envidia o celos de alguna forma porque tú haces algo que dicha persona no puede. De hecho el origen de la envidia tiene que ver mucho con la usurpación que alguien puede considerar que otro está intentando tomar de tu lado.

Este Youtuber incluso recomendaba eliminar del canal comentarios negativos y mantener el espacio limpio y positivo, pues cuando uno no recibe un “regalo” de odio o celos, dicho “regalo” regresa a su dueño.

Por ejemplo en mi caso, yo recibo muchos comentarios buenos, pero en algunas oportunidades he recibido crítica bastante destructiva y de mala intención. E incluso en alguna oportunidad note que una persona realmente no estaba interesada en aprender sino más bien en discutir y ganar la discusión. Pues en mi caso yo dejo “ganar” a este tipo de personas y no respondo más los correos o medio por el cual he sido contactado.

Así que te animo mediante esta información a que seas discreto con tus metas y proyectos, no los comentes con nadie. Y si esto no es posible, porque tus proyectos saltan al público, entonces aprendas a filtrar la información que te beneficia de la que trae mala intención.
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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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