Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

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lunes, 9 de febrero de 2026

El contrato que nadie lee



El contrato que nadie lee

La conocí sonriendo. Siempre impecable, siempre puntual, siempre con el vestido correcto para la ocasión correcta. 


Desde afuera, cualquiera diría que había ganado la lotería de la vida. 


Estaba casada con un hombre importante, un industrial respetado, de esos que no hacen fila, de esos a los que se les abren las puertas antes de tocar. 


Él le daba todo: casa, viajes, seguridad, estabilidad. 


Nada le faltaba. Nada material, al menos. 


Con el tiempo empecé a notar pequeños detalles. 


Nunca llegaba sola. Nunca se quedaba hasta tarde. 


Si hablaba por teléfono, bajaba la voz. Si reía demasiado, miraba de reojo. 


Cuando le proponían un plan, respondía con frases vagas: “tengo que ver”, “no sé si pueda”, “te aviso”. Y casi nunca avisaba. 


No era una mujer golpeada ni insultada. No vivía un infierno evidente. 


Su prisión era elegante, silenciosa, bien decorada. Una jaula de oro. 


Su esposo la amaba, decía. Y tal vez era cierto, pero era un amor mezclado con miedo. 


Miedo a perderla, miedo a que alguien más la mirara, miedo a no ser suficiente. 


Así que la vigilaba. No de forma grotesca, sino sutil. 


Controlando horarios, amistades, eventos. 


Acompañándola siempre. Decidiendo por ella casi todo, con la excusa de “cuidarla”. 


Ella cumplía. Iba a todas las cenas, a todas las reuniones, a todos los compromisos sociales que él necesitaba cubrir. 


Sonreía, asentía, era la pareja perfecta. 


El precio era su libertad. El precio era su espontaneidad. 


El precio era su vida interior, cada vez más pequeña. 


Un día me dijo algo que no se me olvida: “No sé quién sería si no tuviera esta vida”. 


No lo dijo con orgullo, lo dijo con miedo. 


Porque cuando el dinero resuelve todo afuera, uno puede olvidar que por dentro algo se está muriendo. 


Y cuando dependes completamente de esa comodidad, el miedo a perderla se vuelve más grande que el deseo de ser libre. 


Ahí entendí algo incómodo: muchas veces no nos encadenan, nosotros firmamos el contrato. 


Vendemos pedazos del alma a cambio de seguridad, estatus, aplausos o tranquilidad económica. 


No siempre es un matrimonio. 


A veces es un trabajo, una relación, una imagen, una vida que se ve bien en fotos pero se siente vacía cuando nadie mira. 


El dinero no es el problema. 


El problema es cuando lo convertimos en un dios. 


Cuando dejamos que determine con quién podemos estar, qué podemos decir, qué sueños son “razonables” y cuáles no. 


Cuando aceptamos una vida que no nos pertenece del todo porque renunciar a ella sería demasiado costoso. 


Pero tampoco se trata de demonizar el dinero ni romantizar la carencia. 


No es virtud pasar necesidades, ni sabiduría sufrir por falta de recursos. 


El dinero es una herramienta poderosa, necesaria, incluso noble cuando está al servicio de la vida y no al revés. 


El error está en vivir para él, en obedecerlo, en permitir que nos compre la voz, el tiempo o la dignidad. 


La verdadera pobreza no es no tener dinero, es no tener elección. 


Creo profundamente que la vida empieza a ordenarse cuando el centro no es el miedo ni la ambición, sino el amor propio. 


Cuando te respetas, cuando te escuchas, cuando decides no traicionarte, algo curioso ocurre: el dinero deja de ser un amo y se convierte en un aliado. 


No desaparece, no estorba, simplemente ocupa su lugar. 


He visto personas con mucho menos que ella, pero con una paz que no se compra. 


Y he visto personas rodeadas de lujos que viven pidiendo permiso para existir. 


Al final, no se trata de cuánto tienes, sino de cuánto de ti sigue siendo tuyo. 


Tal vez el verdadero éxito no sea vivir cómodos, sino vivir libres. 


Y entender que ninguna jaula, por más brillante que sea, deja de ser una jaula.

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lunes, 2 de febrero de 2026

Dinero y espiritualidad: un diálogo interno



Dinero y espiritualidad: un diálogo interno

Durante mucho tiempo tuve una relación rara con el dinero. 


No de odio abierto, sino algo más sutil: culpa, desconfianza, la sensación de que si me acercaba demasiado algo malo podía pasar. 


Y curiosamente, mientras más intentaba ser “espiritual”, más lejos parecía quedar. 


En mi caso sí hubo alguien que lo dijo de forma directa. 


Una persona cercana solía advertirme: “¿Para qué quieres tanto dinero, si al final vas a terminar lleno de tubos para respirar?”. El mensaje era claro: el dinero te enferma. 


Años después esa misma persona falleció, y murió precisamente llena de tubos. 


En su funeral pensé algo que nunca pude decirle en vida: “¿Te fijas? El dinero no tenía la culpa. 


No lo tuviste… e igual terminaste llena de tubos”. 


Ahí entendí que había cargado durante años una creencia que no era verdad, solo miedo heredado. 


Con el tiempo empecé a repetir ideas que sonaban profundas, pero en el fondo eran defensas: que el dinero corrompe, que buscarlo te vuelve superficial, que lo espiritual está peleado con lo material. 


Y aunque pueden tener algo de verdad, también pueden ser una jaula. 


Recordé entonces a un personaje que decía que el dinero era el estiércol del demonio. 


En su exageración había un símbolo claro: el dinero como ídolo. 


Y ahí cayó la ficha. El problema nunca fue el dinero, sino el lugar que le damos. 


El dinero no es espiritual ni anti-espiritual. 


Es una herramienta. 


Pero cuando empieza a definir quién eres o cuánto vales, deja de ser herramienta y se convierte en juez. En ídolo. 


Y rechazarlo tampoco te hace más consciente; a veces solo te vuelve más limitado y resentido. 


Sanar mi relación con el dinero no fue empezar a amarlo, sino quitarle identidad. 


Entender que no me hace mejor ni peor, solo amplifica lo que ya soy. 


Desde ahí empecé a observar mis gastos sin culpa, a cobrar por lo que sé hacer sin disculparme y a guardar dinero sin sentir que hacía algo mal. 


Hoy entiendo que la espiritualidad real no huye del mundo. 


Lo habita con conciencia. 


Y que el dinero no es el enemigo del alma, sino un espejo del ego. 


No por tenerlo, sino por cómo lo usas y qué crees que dice de ti. 


Si este tema incomoda un poco, está bien. 


A mí también me incomodó escribirlo. 


Porque casi siempre, detrás de la incomodidad, hay una verdad esperando ser integrada.

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lunes, 22 de diciembre de 2025

El verdadero significado del éxito



El verdadero significado del éxito

Una de las preguntas más difíciles que nos podemos hacer en la vida es: ¿qué significa realmente tener éxito? 


Hace poco me contaron la historia de dos hermanos que conozco. 


El mayor es millonario y ha logrado construir una vida con abundancia económica. 


El menor, en cambio, no ha alcanzado esa riqueza material, pero tiene historias, aprendizajes y amistades que muchos nunca tendrán. 


Un día, el hermano mayor estaba preocupado. 


Le dijo al menor que temía que en algún momento él no pudiera seguir ayudándolo económicamente si llegase a faltar. 


Lo que el hermano menor percibió fue un mensaje más profundo: “me estás diciendo que eres un fracaso”. 


Pero el hermano menor no se quedó callado. 


Le dijo que no era un fracaso. 


Que había tenido el valor de arriesgarse en proyectos que otros jamás habrían intentado. 


Que a lo largo de ese camino había hecho amigos que lo habían acompañado en momentos difíciles, y que incluso ahora tenía un amigo que lo había ayudado en medio de su peor situación. 


Entonces le preguntó al mayor: “¿tú tienes amigos?” 


El silencio fue la respuesta. 


Porque, aunque tenía dinero, su vida estaba vacía de las conexiones humanas que hacen que la existencia valga la pena. 


Así que le dijo que él no quería llegar a ser tan pobre, que lo único que pudiera tener fuera dinero. 


Y ahí surge la pregunta que todos deberíamos hacernos: ¿el éxito se mide solo por la cantidad de dinero que tenemos? 


¿O es la riqueza de nuestras amistades, del amor que damos y recibimos, lo que realmente importa? 


Puede que algunos piensen que no buscar dinero es resignación por no poder alcanzarlo. 


Entonces prefieras buscar dinero que conexiones. 


Pero al final del día, cuando te sientas a comer solo o estás solo con tus pensamientos aflora tu verdad y eso solo lo sabes tú. 


Es muy probable que el verdadero éxito está en encontrar un equilibrio entre ambas cosas. 


Construir una vida con recursos, sí, pero sin sacrificar las relaciones que nos hacen humanos. 


No se trata de juzgar si alguien es rico o pobre, millonario o no. 


Finalmente, el concepto de riqueza es algo relativo. 


La cantidad de dinero con la cual me pueda sentir rico no es la misma cantidad que tú tienes en tu mente. 


Puede ser que tu requieras más o tal vez menos dinero para sentirte rico. 


Se trata de mirar tu vida y preguntarte si, cuando pase el tiempo, tendrás personas que te recordarán con cariño y gratitud. 


Porque al final, los proyectos y el dinero pueden desaparecer, pero los lazos humanos son lo que permanece. 


Así que hoy te invito a reflexionar: trabaja por tus sueños, construye tus proyectos, pero no olvides invertir en tus relaciones. 


Al final, la riqueza verdadera no siempre se ve en un saldo bancario, sino en la vida que has tocado, en los corazones que has cuidado y en el amor que has compartido.

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lunes, 20 de octubre de 2025

El verdadero mapa de tu mente hacia la abundancia



El verdadero mapa de tu mente hacia la abundancia

Cuantas veces las preocupaciones por el dinero, no solo nos quitan el sueño, sino que hasta el cabello. 


Y te lo digo yo que hasta el pelo se me cayó de tanto preocuparme por dinero durante toda mi vida. 


Sin embargo, ¿sabías que nosotros en realidad no estamos buscando el dinero? 


Yo diría que el dinero es la parte superficial de lo que realmente queremos en la vida. 


En realidad, el verdadero objetivo de este es lo que queremos experimentar con él. 


Para que me puedas comprender un poco mejor, tengo una amiga que desde que nació no la pasó nada bien la vida. 


Vivió en una pobreza que hasta asusta. 


En realidad, cuando ella me contó su historia, en mis adentros me decía que yo no sabría cómo vivir de esa forma. 


Y aunque ella era consciente que el dinero era el monstruo que todo lo negaba, había algo muy curioso en su imaginación. 


Siempre se imaginaba que estaba en un sitio con una ventana grande viendo pasar autos. 


Mira, la vida es tan increíble, que esta señorita a la fecha vive en un sitio similar al que imaginaba cuando era niña. 


Con una ventana grande donde puede ver pasar automóviles. 


Y como mencioné anteriormente, a pesar de sus limitaciones y experiencias negativas que vivó en ciertos momentos de su vida, respecto al dinero, nunca se desesperó por ir detrás de él. 


De cierta forma siempre confió en que el dinero iba y venía. 


Esto me hace recordar un tema anterior, en el cual un amigo de esta localidad me dijo sobre la confianza en la vida y el dinero. 


Lamentablemente la mayoría vemos el dinero como un objetivo. 


No lo vemos como una herramienta para experimentar cosas. 


Siempre lo andamos persiguiendo hasta el grado que muchos venden su dignidad por él o hasta hace peores cosas. 


Ahora bien, no te estoy diciendo que te sientes a esperar a que te llueva del cielo. 


Simplemente tu labor es definir qué es lo que quieres de tu vida. 


Qué es exactamente lo que quieres que pase con ella. 


Entre más tiempo pases visualizando eso que quieres y le pongas tus sentidos y atención, hay más posibilidades de que eso ocurra. 


Le estarás dando a tu mente un “mapa” para que vaya por ese camino de bienestar. 


Mira lo que has estado haciendo toda tu vida. 


Visualizando desastres, carencias, enfermedad, vejez y por último la muerte. 


Y adivina que clase de mapa le estás dando a tu cerebro y en donde vas a terminar si sigues con esa metodología.

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lunes, 22 de septiembre de 2025

Por qué algunos nunca se preocupan por el dinero



Por qué algunos nunca se preocupan por el dinero

Todo el mundo quisiera tener el suficiente dinero para poder disfrutar de la vida. 


Sin embargo, no todo el mundo lo logra. 


Por lo menos se considera que el 50% de la población mundial tiene problemas de dinero. 


Esto nos hace pensar que existe algún truco y no tiene nada que ver con lo que deseamos. 


Pregúntate, que hace una persona que no tiene problemas de dinero que este fluya en su vida sin esfuerzo. 


Por ejemplo, yo tengo un amigo que, aunque no tiene un trabajo estable, tiene más dinero que el promedio de los habitantes de esta localidad. 


De hecho, hablando con él le dije que me llamaba mucho la atención su caso. 


Decía que el dinero era lo que menos le preocupaba de la vida. 


Pues de cierta forma, para él, es muy fácil tenerlo. 


Esto nos podría llevar a una conclusión y es que nuestras actitudes influyen en lo que la vida nos concede. 


Por ejemplo, el solo hecho de buscar dinero o hacer cosas para atraerlo significa que estás sub comunicándole al Universo que no lo tienes, y por lo tanto vas a seguir experimentando ese no tener. 


Piensa por un momento que ocurre cuando llega una factura de algún servicio que tengas que pagar. 


¿Cómo te sientes y en que parte de tu cuerpo sientes eso? 


¿Pensar en dinero te produce tensión o tal vez estrés? 


Bueno, si la respuesta ante esto es positiva, ya sabes por qué, a pesar de querer tener mucho dinero, se te da muy bien lo contrario. 


Y entiendo perfectamente que controlar esa sensación es muy difícil. 


Yo mismo la he experimentado. 


Entonces si nuestra actitud es de rigidez frente al dinero, y la gente que no sufre de esto siente todo lo contrario, lo más inteligente es copiarlos. 


Un buen ejercicio es imaginar, constantemente, que en tu cuanta bancaria o debajo de tu colchón tienes una X gran cantidad de dinero. 


¿Como sería tu actitud? 


¿Estarías tenso al momento de pagar tus cuentas? 


Yo creo que no. Por el contrario, las pagarías con gusto, pues tienes con qué. 


Sentirías agradecimiento por tu situación. 


Si logras replicar ese estado, ¿qué crees que le estaría sub comunicando al universo y qué crees que este te daría? 


¡Hasta respirarías más profundo! 


Respecto a esto, nosotros subestimamos mucho la respiración. 


¿Sabías que saber respirar tiene el beneficio de relajar mucho tu cuerpo? 


Cuando estás relajado sub comunicas que todo está bien. 


Y mágicamente la Vida te comienza a dar todas las cosas que necesitas para vivir en bienestar. 


Lamentablemente nosotros tenemos la creencia de que, si producimos lástima en Dios, el Universo o como prefieras llamarle, este automáticamente nos va a decir “que le pasa papito, venga le doy lo que quiere”. 


Te tengo una mala noticia, la Vida no funciona de esa manera. 


Si tú comunicas sufrimiento, sufrimiento vas a seguir experimentando. 


Si tú transmites confianza, amor, felicidad, eso es exactamente lo que la vida te va a seguir entregando. 


Mira, nadie sobra en el mundo. Absolutamente todos somos deseados y por eso estamos aquí contando el cuento. 


La Vida quiere favorecernos, pero no nos va a obligar. 


Y si tú estás todo el tiempo rígido, realmente estás rechazando ese favor y protección divinos. 


Ahora que ya conoces esto, tienes la decisión en tus manos ¿Qué vas a hacer?

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lunes, 28 de julio de 2025

¿Pobre porque quiere? No: pobre por falta de información



¿Pobre porque quiere? No: pobre por falta de información

Hace algunos años en este país, un personaje que desconozco dijo una frase que levantó bastantes ronchas en el público general. 


Lo que dijo ardió tanto a la gente que hasta yo que no veo noticias ni TV me llegue a dar cuenta. 


Mencionaba algo así como que la persona que es pobre es pobre porque quiere. 


Mejor dicho, se le fueron con uñas y dientes a la yugular por haber dicho algo tan sacrílego. 


Bueno, sí soltamos un poco las pasiones, yo creería que lo que dijo esta persona no está muy lejos de la realidad. 


Lo que más bien se equivocó fue en la expresión que utilizó. 


Yo diría que la frase correcta que debió utilizar es que la personas son pobres no por que quieran sino por ignorancia. 


No estoy diciendo que sean brutos o que cuenten con alguna discapacidad mental. 


Ignorancia se refiere más bien a la falta de información. 


¿Qué es lo que hace que una persona gane más dinero que otra? 


Quizás me puedas decir en este momento que la diferencia la hace el grado de escolaridad. 


O tal vez me digas que eso tiene que ver mucho con los contactos, carisma, etc. 


En cualquier caso, si observas se trata de información. 


Por ejemplo, si una persona ignora que para ganar dinero tiene que mejorar su carisma, pues ya sabes porque mantiene en su estado financiero actual. 


Mira, yo muchas veces me llegué a preguntar como ganar más dinero. 


Porque para serte sincero trabajando no es mucho lo que se gane. 


Y si lo hace no es mucho el tiempo con el que cuenta para disfrutarlo. 


Así que, si piensas que trabajando en una fábrica vas a volverte rico o al menos mejorar tu economía, mejor piénsalo de nuevo. 


Prácticamente eso es lo que hacen la mayoría de las personas y ya sabemos sus resultados. 


Si buscamos información en libros sobre educación financiera, la mayoría nos dicen que debemos incrementar nuestros ingresos pasivos. 


Por si no lo sabes, un ingreso pasivo es simplemente una inversión que haces y que te produce dinero este presente o no. 


No importa si duermes o estas de vacaciones, un ingreso pasivo te produce dinero. 


Un ejemplo de esto es un local o apartamento que tengas alquilado, o si cuentas con la suerte de ser músico y componer un éxito musical, eso te estaría dando rendimiento de forma automática. 


Pero, para hacer este tipo de cositas, hay que tener dinero. 


Y si ya sabemos que no lo tenemos, ¿entonces ahí qué? 


Nuevamente los que “iluminan” nuestra ignorancia nos dice que debemos ahorrar. 


Pero esto también es utópico, pues ¿cuánto dinero debemos ahorra para comprar así sea un pequeño local? 


Y digamos que conseguimos el dinero prestado, tampoco hacemos nada pues prácticamente nos vamos a pasar mucho tiempo sin ganancia alguna. 


Es por eso por lo que algunos prefieren delinquir o tomar caminos más “fáciles”. 


Y tal vez me digas en este momento: “bueno Gabrielito lindo, tú que sabes tantas cositas, ¿qué se podría hacer en estos casos?” 


Bueno de acuerdo con mi “humilde opinión como científico”, una cosa que podría ayudarte es la inversión en divisas. 


Cosa que no te puedo explicar aquí pues aún no soy experto en el tema. 


Pero lo que si te puedo decir es que, con una pequeña cantidad, mucha información y disciplina, puedes llegar a mejorar tus estados financieros. 


Así pues, es mi intención mediante esta información animarte a estudiar nuevas posibilidades de ingresos. 


Para serte honesto, estos temas de inversiones de divisas a mi producían mucha pereza. 


Pero por cosas del destino o de pura casualidad llegué a tener contacto con este mundo y créeme que no solo es interesante sino muy apasionante. 


Mientras tú sigues esperando a que vengan el angelito vestido de traje con la maletita llena de un millón de dólares a solucionarte la vida, otros están invirtiendo tiempo y energía en capacitarse para traer bienestar a sus vidas.

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lunes, 21 de julio de 2025

La Trampa del Esfuerzo: Por Qué Producir Dinero No Es Suficiente



La Trampa del Esfuerzo: Por Qué Producir Dinero No Es Suficiente

Vivimos en un mundo donde, desde pequeños, nos enseñan a producir dinero. 


A estudiar, a conseguir un trabajo estable, a ganar un salario y—si nos va bien—ahorrar un poco. 


Y aunque todo eso suena responsable, es solo una parte de la historia. 


Lo que rara vez nos enseñan es a pensar como creadores de riqueza. 


Cuando tu mentalidad está enfocada en producir dinero, el dinero se convierte en el objeto de deseo. 


Todo gira en torno a él.  


Te levantas, trabajas, te esfuerzas… y al final del mes, esperas con ansiedad la recompensa. 


Pero ¿qué pasa? Que muchas veces, no alcanza. 


O si alcanza, te exige tanto tiempo y energía que apenas puedes disfrutarlo. 


 Y así, el dinero se convierte en una especie de zanahoria que te cuelgan delante. 


Siempre parece estar a unos pasos de ti, obligándote a correr más rápido, trabajar más horas, y vivir con la sensación de que nunca es suficiente. 


Pero existe otra forma de pensar. Una mentalidad muy diferente: la de hacer que el dinero trabaje para ti. 


Aquí el dinero deja de ser el fin… y se convierte en un medio. 


Ya no lo persigues. Lo utilizas. 


Lo pones a trabajar, como si fuera un empleado silencioso que genera valor mientras tú vives tu vida. 


En teoría todos sabemos que hay que ahorrar para comenzar a generar riqueza. 


Pero hay una gran diferencia entre ahorrar e invertir. 


Ahorrar es prácticamente dejar el dinero quieto en tu cuenta o donde lo tengas. 


La inversión es hacer que el dinero mantenga en movimiento mientras crece. 


Y para eso existe una herramienta poderosa: el interés compuesto. 


El interés compuesto es la capacidad que tiene el dinero de multiplicarse por sí mismo con el tiempo. 


Es como sembrar una semilla que no solo da fruto… sino que cada fruto da nuevas semillas. 


Y esas semillas, más árboles. Con el tiempo, lo que empezó como algo pequeño, puede convertirse en un bosque. 


Este principio no aplica solo al dinero. 


También aplica al conocimiento, a los hábitos, a las acciones pequeñas pero consistentes. 


Pero cuando lo aplicas en tus finanzas, ocurre algo mágico: dejas de depender solo de tu esfuerzo diario para generar ingresos. 


Creas sistemas, inviertes, automatizas, construyes.  


El cambio comienza en tu mente. 


Porque si sigues pensando como alguien que solo quiere producir dinero, vas a estar atrapado en un ciclo eterno. 


Pero si cambias tu mentalidad y empiezas a preguntarte: ¿Cómo hago para que el dinero trabaje por mí?… entonces estás en camino a la libertad. 


La libertad no está en ganar mucho. Está en dejar de cambiar tu tiempo por dinero. 


Y atención, hacer esto no es que ocurra el milagro y mañana ya eres millonario. 


Si así fuera, nadie en este planeta tendría problemas financieros. 


Esto es una disciplina, un camino que hay que construir gota a gota, paso a paso. 


Y también es una cuestión que requiere mucho del manejo de las emociones. 


¿Has notado que cuando tienes algo de dinero, es como si algo en ti quisiera darlo a conocer al público? 


Es como si estuvieras intentando demostrar tu valía mediante las cosas que tienes o puedes comprar. 


Gracias a esto es que ocurren las fugas de capital y es lo que nos mantiene atados cada día más en la deuda. 


Y ese es el mejor método para trabajar duro y hacer a otros ricos. 


No te estoy prometiendo que te vas a volver millonario si haces que el dinero trabaje para ti. 


Pero al menos vas a dejar de comerte las uñas cada que te acercas a fin de mes.

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lunes, 7 de julio de 2025

El Efecto Invertido del Dinero: De la Carencia a la Abundancia



El Efecto Invertido del Dinero: De la Carencia a la Abundancia

Pareciera que el dinero es una de las cosas más importantes de nuestras vidas. 

    

Sin embargo, existen personas que afirman que el dinero no produce la felicidad. 


Bueno, al menos en mi caso yo no estaría para nada triste con un millón de dólares en mi cuenta bancaria. 


Lo extraño es que, si el dinero no produce la felicidad, ¿por qué lo seguimos persiguiendo tanto? 


Es muy simple, sin dinero no podemos potenciar al máximo nuestra vida. 


Mira, tú puedes tener todo el amor del mundo, estar lleno de amor, pero sin dinero no puedes manifestarlo al resto del mundo. 


No te estoy diciendo que el amor no sirva para nada, sino más bien que sin dinero no puedes llevar ese amor a más gente. 


A lo mucho a las personas que te rodean. 


Finalmente es fácil amar a quien nos ama, pero a desconocidos eso ya es un amor de otro nivel. 


Para hacer eso hay que tener un nivel de conciencia bastante grandecito. 


Aun sabiendo todo esto, la pregunta que sigue en el aire es, ¿si el dinero es tan importante, por qué parece que entre más lo perseguimos, más se nos escapa de las manos? 


En cierta oportunidad mi hermanito mayor me dijo que el dinero era como las mujeres bonitas. 


Si observas, una mujer bonita es muy perseguida por los hombres a su alrededor. 


¿Y a quien crees que le hace caso? 


Al que menos le importa su presencia. 


Es como si le encantara el hombre que se pasa su belleza por el forro. 


Bueno, esta era la analogía que hacia mi hermanito sobre el dinero. 


En mi caso yo siempre fui amante del dinero. 


Desde muy niño me gustaba ahorrarlo, pero no era lo único que hacía con él. 


Yo lo lavaba con jabón y utilizaba la plancha de mi madre para secarlo y dejarlo liso. 


Sin embargo, cuando ya me convertí en adulto, seguí con esa obsesión por tener dinero. 


Y al parecer esto hacía que el dinero fuera bastante ausente en mi vida. 


En cierta oportunidad mi hermanito mayor me habló de la ley del efecto invertido. 


Esto es un postulado que afirma que cuanto más se esfuerza una persona conscientemente por lograr algo, más difícil se vuelve lograrlo si hay un conflicto con el subconsciente. 


Este concepto fue popularizado por el hipnotista británico Émile Coué. 


Un ejemplo simple de esta ley es cuando necesitar dormirte y no puedes. 


Entre más desespero tengas por hacerlo, parece que tu cerebro se pone más activo. 


Solo cuando ya te das por vencido, es cuando caes en sueño y normalmente esto ocurre 30 minutos antes de tener que levantarte. 


El conflicto aparece cuando la mente consciente y la subconsciente no están alineadas. 


El subconsciente es muy poderoso, y si percibe que algo es una amenaza, un riesgo o una contradicción, bloqueará el resultado. 


Incluso si conscientemente lo deseas. 


Bueno, del libro CCD, aprendí otra teoría muy interesante sobre esto. 


Por ejemplo, cuando tú dices quiero algo, nunca vas a tenerlo. 


Es porque al afirmar que quieres esto o aquello, eso es una afirmación de una carencia. 


Estás aceptando que lo tienes y por lo tanto vas a seguir produciendo esa experiencia en tu vida, el no tener. 


Y esa es la razón por la cual nuestros deseos no se cumplen. 


¿Cuánta gente en este momento quiere dinero y no lo obtiene? 


Buscar el dinero de forma desesperada es una afirmación de una carencia, no lo tienes y por lo tanto vas a seguir experimentando esa carencia. 


El Universo no funciona por deseos, si así fuera todo el mundo tendría lo que quisiera de forma inmediata. 


Y si no funciona por deseos, ¿entonces cómo rayos es que se maneja este jueguito? 


Hay que dar las cosas por hecho, como si ya las tuvieras. 


Es por eso por lo que la mejor forma de obtener algo que quieres experimentar en tu vida es la gratitud. 


A título personal, lo mejor es que definas lo que quieres. 


Sé específico y da constantemente las gracias por ello. 


Conozco el caso de una señorita que hace poco comenzó a dar gracias por algo y se le dio, pero no de la forma como ella lo esperaba. 


¿Qué le faltó? Simplemente ser exacta con lo que quería experimentar. 


Si te ves constantemente en tu imaginación con eso que deseas, vas a comenzar a mover fuerzas que aun desconocemos para que aquello que quieres se cumpla.

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lunes, 16 de junio de 2025

Manipulación, emociones y dinero: El lenguaje que te manipula y no percibes



Manipulación, emociones y dinero: El lenguaje que te manipula y no percibes

Una de las herramientas más importantes y asombrosas que tiene el ser humano es la capacidad de hablar. 


Este nos permite poder comunicar nuestras ideas y unirlas a las de otros para construir cosas. 


De hecho, eso es lo que nos ha permitido llegar hasta este punto en la historia. 


Anteriormente se veían muchos inventos que provenían de una sola persona. 


Hoy en día los grandes avances los hemos logrado gracias al lenguaje. 


Sin embargo, esto no es lo único que nos permite el lenguaje. 


Con este también podemos manipular a otros. 


Por ejemplo, cuando una persona se hace la indefensa para que la protejan y/o cuiden de ella. 


Mediante su lenguaje puede expresar esa sensación de “pobrecito” para que le ayudemos. 


La mendicidad funciona mediante esta manipulación. 


Y tú muchas veces sales corriendo a regalar tu dinero a personas que se burlan a tus espaldas por tus “buenas” acciones. 


Otra forma muy común de manipulación es el enojo. 


¿Cuántas veces no hemos visto personas que mantienen expresando su enojo porque se dan cuenta que esto les funciona para que los demás hagan su voluntad? 


En la milicia se suele ver mucho esto. 


Por eso es por lo que no permiten el ingreso a personas mayores, ya que los jóvenes son muy maleables ante esto. 


Pero existe una parte muy importante del lenguaje que pocos hablas y la mayoría desconocen. 


Siempre se nos ha enseñado que la comunicación es externa. 


Con esto quiero decir que se usa con otros solamente. 


Pero esto no es cierto, pues la comunicación intrapersonal, la que sostenemos con nosotros mismos, es más poderosa de lo que piensas. 


Y esto es porque se trata de lo que te dices a ti mismo, constantemente, y por muchos años. 


Esto es lo que determina la calidad de tu salud, como te relacionas con los demás y por supuesto cuanta cantidad de dinero tienes en este momento a tu disposición. 


Para que puedas entenderme un poco mejor, intenta ser consciente de que estás sintiendo en este momento. 


Sientes frio, temor, malestar, rabia, felicidad, tristeza, ¿o exactamente qué? 


Pues todas esas emociones, ya sean positivas o negativas provienen de tu dialogo interno. 


Digamos que tenías que pagar la factura del Internet y lo olvidaste. 


Te cortaron el servicio y en ese momento, ¿qué te dices a ti mismo? 


En general, te llenas de rabia y te repites palabras como “que tonto”, “dormido”, “estúpido”. 


Y todas esas cositas bonitas que decimos cuando nos enojamos por un error que cometimos. 


O te dices: “ánimo triunfador, que esto fue solo una pequeña falla y ya vamos a solucionarlo”. 


La verdad muy poquita gente en este planeta se dicen ese tipo de cosas positivas. 


¿Vas comprendiendo la importancia de la comunicación intrapersonal? 


Y tal vez en este momento me digas: “bueno Gabrielito lindo, soy muy mayor y llevo años teniendo estás lindas conversaciones conmigo, ¿se puede hacer algo?”. 


La respuesta a esto es un SI enorme. 


Simplemente es comenzar a analizar tus sentimientos cuando ocurren eventos en tu vida. 


Si te sientes mal, ¿adivina que te estás diciendo a ti mismo? 


Comienza a prestar atención a tus sentimientos pues estos contienen más información sobre ti de lo que piensas. 


Es solo cuestión de practicar esto durante un tiempo para que te vuelvas experto en cambiar tu dialogo interior a tu antojo.

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lunes, 5 de mayo de 2025

El Secreto que Todos Ignoran: ¿Qué es Realmente Más Importante en la Vida?



El Secreto que Todos Ignoran: ¿Qué es Realmente Más Importante en la Vida?

La mayoría de nosotros siempre buscamos tener un cuerpo saludable y hermoso. 


Un trabajo ideal con el cual podamos ganar el suficiente dinero para suplir nuestras necesidades. 


Y sobre todo una persona o personas con quien compartir ese bienestar financiero. 


Es por eso por lo que buscamos tener equilibrio en estas áreas tan importantes como lo son la salud, el dinero y el amor. 


Aunque no ha de faltar el paciente que no quiera esto o, todo lo contrario. 


Pero a nivel general todos buscamos esto, y lamentablemente no tenemos todas o si tenemos por ejemplo dinero, no tenemos salud. 


A nivel personal conocí a una señorita que tenía mucho dinero, pero en el amor no tenía muy buena suerte que digamos. 


Y ni que decir de la salud, pues ella afirmaba que no se sentía bien, aunque su aspecto físico era muy saludable. 


Mas bien yo creo que intentaba somatizar esa carencia de amor. 


El caso es que, si nos preguntan, cual de estos tres aspectos de nuestra vida es el más importante, la respuesta tiene que ver más con aquel que carecemos. 


Por ejemplo, si yo le doy más importancia a la salud, que al dinero o al amor, es evidente que mi salud no es muy buena que digamos. 


Una vez hablaba con un amigo sobre la señorita que mencioné anteriormente y él me decía que como era posible que una persona sufriera por amor, si amar y ser amado era la cosa más fácil del mundo. 


Y el afirmaba que ella tenía lo más difícil de adquirir, que era el dinero. 


Es por eso por lo que podemos decir que el más importante para nosotros de estos aspectos, tiene que ver con nuestra carencia. 


Pero ahora viene la pregunta interesante. 


¿Si tuviéramos los tres, cual crees que sería el más importante de ellos? 


Creo que todos nos han enseñado de esta la lista que el orden es: #1 la salud, #2 el dinero y por último el amor. 


Supongamos que ya tienes salud. 


Pero al no tener amor, te vas a sentir vacío, entonces de que serviría tener buena salud. 


Y si decimos que el dinero ya lo tenemos, sería el mismo caso. 


¿Entonces por qué se nos ha enseñado que de estos 3 el último es el amor? 


Desde mi punto de vista este sería el primero que deberíamos trabajar para obtener. 


De hecho, si observas, el único que te puedes dar y que no te cuesta nada es el amor. 


Tanto por la salud, como en el caso del dinero, digamos que debes “trabajar” por ellos. 


No ocurre como con el amor que ya lo tienes en tu interior y solo es expresarlo. 


De esto existe una fábula que muestra la importancia del amor. 


Esta se conoce como la fábula de la isla de los sentimientos. 


En una isla muy lejana vivían todos los sentimientos humanos: 

la Alegría, la Tristeza, la Sabiduría, el Miedo, el Orgullo, el Amor, y muchos más. 


Un día, se anunció que la isla se hundiría. Todos los sentimientos prepararon sus barcos para huir... excepto el Amor, que quiso quedarse un poco más, porque aún sentía apego por aquel lugar. 


Cuando ya casi no quedaba tierra firme, el Amor decidió pedir ayuda: 


—Riqueza, ¿puedes llevarme contigo? 

 —No puedo, Amor. Mi barco está lleno de oro y joyas. No hay espacio para ti. 


Entonces el Amor le pidió ayuda a la Vanidad, que también pasaba cerca: 

 —Vanidad, ¿puedes llevarme contigo? 

 —Imposible, estás todo mojado y vas a arruinar mi barco. 


Pasó la Tristeza: 

 —Tristeza, ¿puedo ir contigo? 

 —Ay, Amor… estoy tan triste que necesito estar sola. 


Luego pasó la Alegría, pero estaba tan feliz que ni siquiera escuchó cuando el Amor la llamó. 


De pronto, una voz grave lo llamó: 

 —Ven, Amor, yo te llevo. 


Era un anciano. El Amor subió al barco sin saber quién era, y juntos se alejaron de la isla que ya desaparecía bajo el mar. 


Cuando llegaron a tierra firme, el Amor preguntó a la Sabiduría, que estaba allí: 


—¿Quién era ese anciano que me ayudó? 


La Sabiduría respondió: 


—Era el Tiempo. 

 Solo el Tiempo es capaz de ayudar a entender el verdadero valor del Amor. 


Esto nos recuerda que muchas veces el amor no es comprendido en el momento. 


Pero con el tiempo, su valor se revela con más claridad que nunca. 


Y aunque parezca frágil o fácil de ignorar, es lo único que permanece cuando todo lo demás falla.

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lunes, 21 de abril de 2025

Riqueza, Conciencia y Servicio: La Verdadera Esencia de la Prosperidad



Riqueza, Conciencia y Servicio: La Verdadera Esencia de la Prosperidad

Hace ya algunos años escuché una teoría bastante interesante sobre la riqueza. 


Esto se lo escuché decir a un señor argentino por allá en el año 2007, que ocurriría si se repartiera la riqueza en partes iguales para cada ser humano. 


El afirmaba que, por un tiempo, las cosas cambiarían, pero que con los meses la gente que era rica se volvería más ricos. 


Mientras que la gente que no tenía recursos pronto desperdiciaría su dinero. 


Así pues, hacer esa distribución sería una total pérdida de tiempo, pues volveríamos a lo mismo que conocemos actualmente. 


Y esto se debe a que la riqueza no es algo físico, ni tiene que ver con la cantidad de dinero que tengas en tus manos. 


La riqueza es un estado de consciencia. 


Por ejemplo, en este momento si te digo que me compres un helado, tal vez lo haces sin problema. 


Pero si te digo que me compres un edificio, es muy probable que me digas que no. 


Si observas, frente al helado te sentiste cómodo. 


En cambio, cuando piensas en comprar un edificio ¿notas que hay algo en ti que no se siente libre? 


¿Cómo que hay algo que te incomoda? 


Eso es la consciencia de prosperidad y depende mucho del estado de tu bolsillo. 


Si un edificio costara lo mismo que un helado, no sentirías esa sensación de carencia. 


Sin embargo, hace unas semanas, escuché de un buen amigo una teoría muy diferente a la anterior. 


El me hizo la pregunta de qué pasaría si se reparte la riqueza en partes iguales. 


Bueno, como yo conocía la primera teoría, abrí mi gran bocota y dije que volveríamos a la misma situación financiera actual. 


Mi amigo me dijo que estaba totalmente equivocado pues el mundo se paralizaría. 


Es decir que nadie trabajaría. 


Para que me puedas entender un poco mejor, hagamos el siguiente laboratorio mental. 


Imagínate que estás en esa situación y ya tienes una gran cantidad de dinero como para no trabajar el resto de tus días. 


¿Cómo sería tu día a día? 


¿Renunciarías a tu trabajo? 


¿Madrugarías? 


Bueno, ahora piensa en el resto de la humanidad. 


¿Crees que ellos van a seguir buscando servirte, si ya tienen su vida financiera resuelta? 


Supongamos que vas a algún sitio y necesitas tomar un taxi. 


¿Dónde vas a encontrar un taxista que te preste el servicio si ya no necesitan trabajar? 


¿Y para comer que piensas hacer si ya nadie necesita sembrar, cosechar, o vender comida? 


Así que con ese dinero que tienes, puedes ir haciendo una linda hoguera para iluminar la noche. 


De esto podemos concluir que lo más valioso e importante que tiene el ser humano es el servicio hacia los demás. 


Si somos totalmente honestos, podemos decir que tal como funciona la vida en este momento, es “perfecta”. 


Sino mira lo que ocurre cuando una persona logra su pensión de vejez. 


Ya no hace absolutamente nada. 


A lo mucho sale al parque a hablar con sus amiguitos en su mismo estado. 


Finalmente, al no servir, no tener un objetivo en la vida, su salud se va deteriorando y de forma rápida. 


Hasta que más pronto que tarde, la persona se despide de este mundo. 


Así que es mi intención, mediante esta información que nunca dejes de servir a la humanidad. 


El objetivo no es solo hacerlo por dinero, para que tu vida y las del resto funcionen. 


Sino porque eso es nuestro verdadero propósito en la vida, servir y amar a los demás.

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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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