Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

lunes, 30 de noviembre de 2020

La importancia de nuestro enfoque e intenciones



La importancia de nuestro enfoque e intenciones

Es un hecho que la Vida, el Universo, Dios, El Cosmos o como prefieras llamarlo quiere solo el bienestar para nosotros.


Puede que te cuestiones en este momento que esta Inteligencia Universal no quiere el bien para ti pues tu vida no ha sido un cúmulo de felicidad.


Posiblemente el dinero no te alcanza, tu salud no es muy buena que digamos o quizás eres una persona completamente sola que solo se conforma con ver parejas felices a tu alrededor.


Pero si observas por un momento a esas personas que en teoría están mejor que tú, notarás que se mueven bajo tus mismas condiciones.


Con esto quiero decir que tanto ellos como tú tienen la misma capacidad de ver en colores.


Disfrutar sabores, experimentar el frío o el calor y sobre todo tienen las misma 24 horas en un día para hacer lo que prefieran.


Podemos ver que el problema no es que la Vida consienta mejor a unos que a otros.


El problema está en lo que hacemos con nuestro tiempo y los recursos que se nos da cada instante.


Y aquí nos surge la pregunta, ¿por qué otros aprovechan mejor esos recursos que tú?


Aquí es donde entran en juego las decisiones, pues estas son las que determinan la calidad de vida que tenemos.


Por ejemplo, ¿qué hace que una persona decida hacer deporte y una dieta para tener una mejor salud y se vea estéticamente bien?


¿Por qué una persona decide separar tiempo para aumentar sus conocimientos y así mejorar sus ingresos económicos?


O también, ¿por qué una persona decide socializar con otros para llegar a conocer una pareja en vez de apartarse de todos y encerrarse en su casa?


Podemos ver en estos ejemplos que todo depende de las decisiones que tomemos en cada instante.


A su vez, las decisiones dependen de las emociones que tengamos.


Es decir que si estamos muy tristes o muy felices podemos llegar a tomar decisiones que más adelante nos lleven al malestar.


Y su me dirás ¿cómo así que, al estar muy feliz, puedo tomar malas decisiones?


¿No se supone que la felicidad está relacionada con el bienestar?


Aquí es donde debemos echar mano del dicho popular que reza: “ni tanto que queme al santo, ni tampoco que no lo alumbre”.


Imagina por un momento que estás super feliz. Alguien puede llegar y proponerte vender una propiedad que tengas.


Debido a la euforia que tienes en ese momento probablemente digas “amén” a ese negocio.


Resulta que dicha propiedad con los meses se cotizó más de lo normal y allí perdiste gran cantidad de dinero.


O siendo más fantasiosos, en dicha propiedad se encontró petróleo o diamantes.


¿Puedes comprender por qué los estados de ánimo alterados pueden perjudicar tus decisiones?


Aquí lo interesante es que hay dos formas de condicionar las emociones.


Es decir, predisponerlas para nuestro beneficio. La primera forma es a través de la autosugestión.


Es decir, escuchando constantemente audios y vídeos sobre lo que deseamos condicionar.


Se podría decir que esta es una de las formas más fáciles y sutiles que podamos emplear.


La otra es mediante nuestro enfoque e intenciones, pero es algo que requiere de mucha voluntad consciente.


El enfoque que tengamos sobre algo depende de nuestras actitudes.


Lamentablemente la mayoría de nosotros venimos de una cultura de la auto lástima.


Esto lo vimos en el tema LOS PELIGROS DE LA AUTOLASTIMA MATERNA.


Si mantenemos con esa actitud auto lastimera, nunca vamos a ver las oportunidades que tenemos todo el tiempo en frente.


Por ejemplo, hace algunos días me encontraba sacando una copia de un documento oficial.


Debido a la falta de parqueo, tuve que utilizar un servicio de transporte muy común en mi localidad.


Este es conocido como la moto taxi o moto ratón debido a la serie de dibujos animados de los años 90.


Al salir de la oficina donde me encontraba, me detuve un momento a esperar a otro servicio de estos.


Cuando íbamos camino a mi casa, nos detuvimos frente a un semáforo y este se encontraba lleno de personas buscando el dinero para su sustento.


Aproximadamente se encontraba unas 10 personas entre limpiavidrios y vendedores de dulces.


Lo curioso es que en el suelo se encontraban varios papeles que resultaron ser billetes.


El señor que conducía la motocicleta se agachó y recogió uno de ellos, y me pidió que bajar y recogiera el resto.


Finalmente llegamos a mi casa, le pagué el servicio y me dio la mitad del dinero que encontramos.


Rato después me puse a pensar que ese dinero estaba allí tirado en el suelo y aquellas personas que estaban pidiendo por él, rogando para conseguirlo, no podían verlo.


Esto muestra claramente que, si no estás en armonía con las cosas que deseas, es probable que sigas sin verlas, así estén frente a tus ojos.


Es a esto a lo que se refieren muchos estudiosos de estos temas como la vibración.


Si tienes una actitud de pobrecito yo, que pesar de mí, ten por seguro que sólo verás situaciones para seguir experimentando esa condición pobre y lastimera.


A título personal he llegado a conocer gente que así se vayan para otro país, siguen experimentando las mismas aflicciones por las cuales salieron de su ciudad.


El problema de todo esto es la gente que nos rodea.


Somos un modelo para los niños que nos observan.


Si constantemente tenemos una actitud lastimera, que la gente o el gobierno nos debe algo o que no somos felices por culpa de terceros, automáticamente los niños a nuestro alrededor comenzarán a creer y a manifestar lo mismo cuando sean adultos.


Ellos no sentirán la capacidad de enfrentar los problemas cuando les toquen.


La Vida siempre va a estar llena de desafíos o lo que llamamos problemas.


Estos problemas o desafíos siempre estarán con nosotros.


Así que lo importante no son estos sino cómo los vamos a encarar.


Respecto a esto, hace algunos meses, cuando comenzó el calendario educativo, se realizó una reunión virtual de padres de familia.


Una de las madres comentaba que no era bueno que los niños tuvieran tanta carga académica, ahora que tenían clases virtuales.


Argumentaba que, si un adulto se cansaba por pasar tanto tiempo frente a un computador, los niños con mayor razón.


Personalmente no dije nada al respecto, pero si tu le das a un niño un computador para que juegue, te aseguro que saca las energías para hacerlo sin parar.


¿Cómo si son capaces de pasar casi todo un día divirtiéndose con juegos, música o redes sociales?


Así que quiero animarte a través de esta información a tener un enfoque de avance y no una actitud de lástima por ti y los que te rodean.


La Vida se desarrolla de acuerdo a las intenciones que tengamos sobre esta y de ti depende aprovechar todos esos recursos para procurarte el bienestar.

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lunes, 23 de noviembre de 2020

El problema de las exceptivas y los apegos



El problema de las exceptivas y los apegos

Una de las cosas más importantes que tiene el ser humano es la voluntad.


La voluntad humana ha sido capaz de mover el mundo, descubrir nuevas cosas y hasta mejorar la propia vida.


Una de las tantas definiciones que el RAE tiene sobre esta es la intención, ánimo o resolución de hacer algo.


Pero nota que se está hablando sobre el ánimo o resolución de hacer algo.


Aquí nos puede surgir la pregunta, ¿entonces dónde nace la voluntad para hacer las cosas?


Detrás de toda esa fuerza que nos impulsa a realizar algo está la esperanza.


Curiosamente la esperanza está asociada a las expectativas.


Algunas personas definen la esperanza como algo positivo en lo cual, estarías confiando en el proceso.


En cambio, la expectativa la perciben como algo negativo que solo se basa en resultados.


Un ejemplo de estas definiciones lo podríamos ver como la esperanza que tienes de que algo bueno suceda en el futuro.


Contrario, la expectativa sería intentar predecir ese futuro como bueno o malo para ti.


Podríamos decir que de aquí se desprende el concepto de esperanza como positiva y expectativa como negativa.


Pero si vamos a la definición de expectativa que tiene el RAE, la define como “esperanza de realizar o conseguir algo”.


En otras palabras, el RAE estaría conectando intrínsicamente estas dos palabras.


En este punto podría surgir una nueva pregunta, ¿qué son entonces los apegos y si de alguna forma están relacionados con las expectativas y esperanzas?


El apego se define como un vínculo afectivo intenso, duradero y singular.


Es decir que va específicamente a una persona y no a todas.


Se podría dar el caso, pero hasta la fecha no he visto el primer ser humano que tenga apegos por TODA la humanidad.


Siempre tenemos personas favoritas y por lo general el resto del mundo nos cae mal o es indiferente para nosotros.


Podríamos decir que las expectativas son una esperanza hacia algo, mientras que el apego vendría siendo la afirmación de que algo o alguien me pertenece o es mío.


Los apegos nacen en nuestra infancia.


Para que un ser vivo pueda tener un desarrollo medianamente normal necesita por lo menos de un cuidador.


Con este cuidador debe tener una relación o una conexión para poder llegar a tener una seguridad en el entorno que lo rodea.


De hecho, en los años 60, el doctor Harry Harlow realizó una serie de experimentos de dudosa ética que muchos profesionales llegaron a considerar crueles.


Por aquella época se discutía si los apegos nacían por el alimento o simplemente por la calidez de las relaciones.


Y también se pensaba que el contacto físico era una forma de malcriar a los hijos.


Este experimento consistía en separar crías de monos de su madre y ponerlos frente a dos muñecos.


Uno de estos muñecos era de felpa y el otro de alambre.


El de alambre tenía un biberón y los pequeños monos se apegaban más al muñeco recubierto de felpa y solo se acercaban al de alambre cuando necesitaban comer.


A partir de estos estudios, las cosas cambiaron bastante y vemos que se le dio más protagonismo a la relación padres e hijos.


Estos estudios reflejaron básicamente tres clases de apegos.


Si el cuidador de mostraba sensible, accesible y atento la persona desarrollaría un apego seguro.


Si la atención del cuidador era errática el individuo pasaría a ser una persona ansiosa.


Y por último si el cuidador era distante, rígido y desapegado, el adulto sería una persona evasiva.


A título personal yo pienso que con esta situación ocurre lo mismo que con los complejos de Edipo y Electra.


Son cosas que nos sirven en determinado momento, pero que, al nunca resolverse, cuando somos adultos pueden aflorar y perjudicarnos.


Para poder entenderlo mejor, intenta recordar las parejas que has tenido.


Si eres mujer, recuerda cómo las personalidades y hasta el físico de las personas que han compartido la vida contigo hasta la fecha se parecen.


Lo mismo si eres hombre, vas a notar que ocurre lo mismo con las personas con las cuales han compartido.


Y si eres bastante detallista, notarás que estás personas a la final son bastante parecidas a tu figura materna o paterna según tu caso.


Notarás que has estado buscando a tu madre o padre en tu pareja por el complejo de Edipo o Electra según tu caso.


Si eres mujer y tuviste un padre maltratador, ¿adivina con qué tipo de personas has estado compartiendo?


Hace algún tiempo compartí la experiencia de una gran amiga que tuvo un padre estricto.


Ella conoció a un hombre maravilloso, pero por extrañas razones lo abandonó.


¿Puedes ver porque haría algo como esto?


Simplemente su figura paterna estricta no coincidía con la de una persona flexible.


Lo mismo ocurre con nuestros apegos y expectativas.


El apego a un cuidador o cuidadores nos sirvió en su momento para sentir seguridad de nuestro entorno.


Pero son situaciones que quedaron allí en el olvido, en nuestro sistema nervioso.


Y es por eso que ahora que somos adultos sentimos la necesidad de apegarnos a esa figura que consideramos importante.


Si esa otra persona es tan “necesitada” de ti, podríamos decir que tienes buena suerte.


¿Pero qué pasa cuando esa otra persona toma decisiones diferentes y prefiere estar con otras personas?


Es por eso que los apegos nos representan un problema.


Cuando iniciamos una relación siempre llegan nuestras expectativas.


A medida que vamos conociendo a una persona le podemos ver errores y problemas potenciales a futuro.


Pero nuestras expectativas nos hacen creer que con “nuestro amor” las podemos llegar a cambiar.


Y no solo eso, nos imaginamos un ideal del amor, es decir, tenemos la expectativa de que sea romántico(a), detallista, de buen humor y que comparta con nosotros todo momento.


Cuando esto no se cumple, sufrimos y le reclamamos a la otra persona de que no nos ama.


Lógicamente la otra persona con sus propios problemas se va a sentir aburrido(a) por esto, pues ve que sus esfuerzos de amor no son suficientes.


Comienzan los resentimientos porque creo que la otra persona no me está dando lo que merezco.


Los que han podido traspasar sus apegos, rápidamente dejan esa relación y consiguen una nueva, repitiendo este ciclo casi infinitamente.


Los que no pueden con sus apegos prefieren seguir adelante, así su “amorcito” no les esté complaciendo lo que ellos esperan.


Ahora bien, siendo conscientes de todo esto, nos puede surgir la pregunta, ¿cómo puedo dejar los apegos y las expectativas?


La respuesta es tan simple como vivir tu vida y dejársela vivir a los demás.


Con esto me refiero a que tú mismo te tienes que convertir en la persona más importante de tu vida.


Puede que suene a egoísmo, pero ¿si tú estás enfermo, crees que puedes ayudar a los que también están enfermos?


Cuando las personas abordan un avión, una persona de la tripulación les da instrucciones sobre estados de emergencia.


Por ejemplo, que ocurre si tienes que evacuar y las salidas de emergencia.


Dónde están los chalecos salvavidas y las mascarillas en caso de despresurización de la cabina.


Hay un hecho curioso sobre esto último y es que, si caen las mascarillas arriba de tu asiento, y ves que tienes niños a tu lado, nunca debes ponerles la mascarilla a ellos primero.


Primero debes ponértela tú y luego si auxiliar a los pequeños.


Esto puede sonar egoísta, pero si tu pierdes el conocimiento, ambos van a morir.


Así que quiero animarte mediante esta información a que te conviertas en el ser más importante de tu universo.


La única manera que puedes ayudar a los que amas es cambiando tu propio destino.


Automáticamente notarás que sus vidas cambiarán sin que se los digas.

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lunes, 16 de noviembre de 2020

La ética del mal



La ética del mal

Una de las cosas que más se ha preguntado el ser humano es si el concepto del bien o el mal es natural.


De hecho, para los antiguos filósofos, el estudio de esto derivó en algo que conocemos en la actualidad como la ética.


Esto se enseña en los grados superiores de la educación básica secundaria y en las universidades.


Y es por eso que hemos escuchado decir mucho el término “ética profesional”.


Sin embargo, nos puede surgir la pregunta, ¿si el concepto del bien o el mal son naturales, por qué se le han dedicado años de estudio y reglas para cumplir con esto?


¿No se supone que, si algo es natural, se viene con eso y no se necesita consideración?


Por ejemplo, hablemos de la respiración. Nadie te enseña a respirar. Es algo totalmente natural.


El hambre es algo natural que nadie te debe enseñar como sentirla.


Simplemente fluye en tu vida y tú buscas lo necesario para calmar esa necesidad.


¿Entonces por qué debemos estudiar el bien y el mal para determinar qué es lo correcto en nuestras vidas?


Recuerdo que hace muchos años conocí a un joven keniano que se encontraba en mi país de intercambio universitario.


Él estaba en ese momento, estudiando antropología en la capital y llegó en una oportunidad a contar que era el hijo número 22 de un matrimonio de 12 esposas.


La verdad yo estaba impresionado en ese momento y le pregunté cómo hacían para vivir de esa forma.


Él me explicó que en su país si un hombre podía sostener una esposa, le era permitido casarse con ella.


Así que, de acuerdo al poder adquisitivo de un hombre, se le permitía tener la cantidad de esposas que pudiera sostener.


En cambio, en occidente esto es considerado un delito.


Como sabemos, aquí no es permitido tener ni siquiera dos esposas. Y para efectos legales si quieres casarte nuevamente, primero debes divorciarte.


Lógicamente esto es en la norma, porque en realidad muchos matrimonios viven la infidelidad.


Yo diría que el problema no es tanto la infidelidad de alguien sino el someterse al estrés de las mentiras y engaños para poder “disfrutar” de otra relación.


En esto, los seres humanos aún nos basamos en el instinto básico de supervivencia.


Con esto me refiero que hacemos caso a nuestra naturaleza de procrear y conservar la especie.


Al menos desde el punto de vista de los hombres, así tengamos pareja, nos fijamos en otra mujer en la calle.


Esto no lo hacemos por maldad, sino porque la biología en este aspecto es bastante fuerte en nosotros.


Podríamos decir que, respecto a la biología, la mujer busca más la conservación de la especie en encontrar un protector para ella y sus crías.


Al fin y al cabo, la responsabilidad de cuidar la vida en la naturaleza pertenece al lado femenino.


A pesar que la biología es un patrón bastante fuerte en nosotros, recuerda que el factor humano es impredecible y siempre nos sorprende con sus excepciones.


¿Ahora bien, cómo podemos saber si algo es bueno o malo tanto para nosotros como para las personas que nos rodean?


Respecto a esto, hace algunos días, un buen amigo me compartió un vídeo para estar alerta a los fraudes que hacen con medios digitales.


Este consistía en enviar un mensaje de texto a gran cantidad de teléfonos desconocidos con el fin de pescar una víctima.


La “carnada” de esto va desde tarjetas débito para gastar en cualquier establecimiento, pasando por viajes y finalmente vehículos nuevos.


Nosotros podemos llegar a pensar que hay que ser bastante ignorante para caer en eso.


Lamentablemente la mayoría de personas en América Latina son bastante creyentes en que la suerte les puede sonreír y dar un premio aparentemente de la nada y sin participar en sorteos.


Para poder reclamar el premio, la víctima tenía que realizar un giro de dinero a un personaje.


La “víctima” como se había dado cuenta de la estafa, simplemente siguió el juego y obtuvo los datos del receptor del dinero para denunciarlo posteriormente.


Una vez que el estafador se vio sorprendido con la pregunta del por qué hacia esto, simplemente respondió, yo no lo estoy obligando a nada.


Esta persona, aunque sabía que estaba haciendo algo incorrecto, acudió a la ética del mal.


Es como si la persona estuviera acudiendo a la disonancia cognitiva con el fin de alivianar su culpa.


El término “ética del mal” puede sonar un poco contradictorio, pues desde el punto de vista de la filosofía Platónica, nadie puede hacer el mal conscientemente, salvo que lo haga por ignorancia.


Sin embargo, podemos llegar a “calmar” nuestra conciencia auto engañándonos para decir que no pasa nada si hago esto o lo otro que en teoría podría estar perjudicando a alguien.


En otras palabras, somos conscientes del mal, pero intentamos lavarnos la cabeza disminuyendo los posibles daños a terceros.


Es por eso que frases como “eso no pasa nada”, “otros lo hacen”, “quien lo manda a dar papaya” o “quien lo manda dejarse robar”, etc., hacen parte del vocabulario popular.


Desde mi punto de vista, si quieres saber si algo es bueno o malo, simplemente pregúntate si te gustaría que alguien te hiciera lo mismo.


Si la respuesta a esto es positiva, definitivamente es algo que te conviene no solo a ti sino a las personas que te rodean.


Si no te gustaría que te hicieran algo, por más que otros se justifiquen que la mayoría lo hacen, es en verdad perjudicial.


Así que quiero animarte mediante esta información a vivir con valor.


Nunca actúes como un cobarde, sin valor ni honor, que espera de la vida lo mejor, cuando sabe que inconscientemente no es merecedor.

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lunes, 9 de noviembre de 2020

Por qué el conocimiento está asociado a la riqueza?



Por qué el conocimiento está asociado a la riqueza?

Hace algunos días, mientras almorzaba con mi hija, se dio la conversación sobre las metas que ella tenía en la vida.


Hablábamos sobre el esfuerzo que se debe llevar a cabo para poder lograr lo que uno desea de la vida.


Ella confesó que admiraba mucho a una figura pública que era hija de un magnate petrolero.


Y confesaba que le parecía injusto que mientras ella tenía que estudiar, la chica que admiraba se la pasaba de playa en playa, conociendo el mundo y disfrutando de este.


Yo le pregunté de inmediato a mi hija sobre la edad de esta chica que admiraba y si ella hacía algo en la vida aparte de salir a disfrutar de sitios.


Isabellita me contó que la chica tenia un negocio de cosmética y su principal producto eran los labiales.


En esto le dije que la chica que ella admiraba no era cualquier persona sino alguien que pasó por el mismo proceso que ella.


Tuvo que estudiar y ver como otros personajes paseaban por el mundo mientras ella se “sacrificaba” por aprender.


Le hacía notar que está chica vivió su mismo proceso y tuvo que aprender a ser empresaria pues de lo contrario no podría hacer lo que ella tanto admira.


Mi hija pensó que, si ella fracasara en su negocio, su padre, que era un magnate petrolero la apoyaría y no perdería nunca.


Hasta aquí podríamos pensar que Isabellita tiene la razón.


Pero esto me hizo recordar una reunión que tuve hace muchos años con un empresario bastante importante de mi región.


Su padre llegó del extranjero a probar suerte en mi país.


Comenzó humildemente vendiendo en las plazas de mercado y poco a poco llegó a construir una de las empresas más grandes de alimentos de mi región.


Este empresario heredó todo el imperio que construyó su padre, pero antes de recibirlo se dedicó a prepararse para ello.


Y en medio de la reunión expresó algo muy curioso sobre el legado que él dejaría.


Dijo textualmente que la riqueza que construyó su padre y el que ayudó a aumentar, terminaría con sus hijos.


Yo le pregunté porque afirmaba tal cosa y me respondió que sus hijos nunca se interesaron por la educación ni el conocimiento para perpetuar su imperio económico.


Estos más bien se dedicaron fue a “disfrutar” de todo el esfuerzo que hicieron sus predecesores.


Nunca se interesaron por capacitarse.


Mal interpretaron la riqueza y no llegaron a entender que esta no sale de la nada, sino que hay que trabajar por ella.


En mi ciudad natal llegó a existir un imperio similar desde que era un niño.


Esta empresa llegó a tener sucursales por toda la ciudad y a pesar de tener un excelente producto, hoy en día no queda nada de esto.


Todo porque el hijo que heredó este negocio nunca se preocupó por capacitarse o adquirir el conocimiento para continuar con el legado de sus padres.


Otro caso similar que llegué a conocer de unas personas muy cercanas fue el de un padre bastante hábil en los negocios.


Intentó impulsar a su hija para que siguiera su propio camino y por más que lo intentó, está solo se dedicó a arruinarlo todo.


Finalmente, el padre agotado desistió y su hija en la actualidad trabaja como cualquier persona sin oportunidades.


¿Puedes ver la importancia de la educación no solo para generar riqueza, sino para sostenerla?


Muchas veces podemos llegar a pensar que la riqueza depende de la buena suerte.


Podemos ver que esto no es cierto, pues la gran mayoría de personas que ganan grandes cantidades de dinero en juegos de azar, pierden en poco tiempo su fortuna.


Anteriormente conté el caso de un taxista que ganó 2 veces el premio mayor de una lotería de mi país.


Eso fue bastante dinero y de todo ello sólo quedó con un pequeño apartamento donde vive con su esposa y el taxi que manejaba para poder comer.


El mismo decía que lo gasto en fiestas y cuanto evento le proponían.


Hubiera sido diferente si tuviera un mejor conocimiento sobre el dinero, deudas, gastos, inversiones, etc.


Mi hija es una preadolescente, pero tiene muy claro que es una inversión y que es un gasto.


Desde muy pequeña aprendió el poder del ahorro, como generar dinero y sobre todo cómo negociar y no permitir que otra persona pueda sacar ventaja.


Algunos nos hemos demorado más de 40 años en aprender esto.


Otros quizás se van a ir de este planeta sin saberlo.


Si te interesa conocer la metodología que utilicé con ella, te invito a ver el tema LA MEJOR EDUCACIÓN PARA NUESTROS HIJOS.


Lo más importante es que a partir de este momento que conoces esta información tomes la decisión de educarte para generar riqueza.


O también capacitarte para sostener el legado que te hayan dejado tus parientes.


Recuerda que debemos pasar por los mismos procesos si quieres repetir el éxito que otros han logrado.


Las cosas no llegan por azar, o por magia o favor divino.


La vida quiere lo mejor para todos y por eso nos da en cada instante las oportunidades para alcanzar el bienestar.


Nuestro trabajo es estar alerta a estas y eso solo se consigue con el incremento del conocimiento.

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lunes, 2 de noviembre de 2020

Viviendo con honor



Viviendo con honor

El honor se considera como una cualidad moral que impulsa a una persona a actuar rectamente.


Al ser una cualidad esto nos indica que es algo que debe cultivarse.


No es algo que se nazca con ello y está allí para toda la vida, pues de lo contrario viviríamos en un mundo sin cobardes.


Sin embargo, esta cualidad se ha ido perdiendo con el tiempo.


Y esto ha hecho que la humanidad con cada generación vaya en mayor decadencia.


Recuerdo que cuando era aún niño, se hablaba mucho del honor, de tener palabra y cumplirla.


En esto, nuestros abuelos eran personas bastante llenas de honor.


Se atrevían a realizar negocios solo de palabra y esto era una ley que no se podía romper.


Hoy en día, para hacer un negocio, no solo se necesita la firma de una persona ante notario, sino que involucran terceras personas como codeudores.


A pesar de todas estas precauciones no falta el cobarde que se retracte del negocio que hizo con firma y todo.


Así pues, acuden a los codeudores para hacer valer el trato.


Esto no ocurre porque las personas sean malas.


Básicamente es porque tuvieron unos padres bastante deficientes durante su etapa educativa.


Y no debemos olvidar que la economía de la actualidad no funciona como en la época de nuestros abuelos.


El mundo va demasiado rápido y así como puedes llegar a tener una economía bastante fuerte en poco tiempo, de la noche a la mañana esta puede desaparecer.


Esto hace que muchas personas, aparte de no haber tenido unos padres de honor, opten por salir corriendo ante sus compromisos.


Sin embargo, el tener honor va más allá de simplemente tener palabra y cumplirla.


Actuar con honor es la honestidad contigo mismo y con los demás.


Por ejemplo, en mi país no hay mucho honor que digamos.


Es triste tener que decirlo, pero gran parte de la población actúa con picardía y aplaude al más pícaro.


Un clásico es cuando una persona va en su vehículo y no se coloca en cinturón de seguridad porque considera que el sí sabe manejar y no lo necesita.


Mas adelante lo para el agente de tránsito o el patrullero de la policía y se gana una multa.


El conductor que “sabe tanto” comienza a lloriquear y a decirle al representante que lo ayude, que él le da para la “gaseosa” o refresco.


Muchos de estos representantes, también sin honor, reciben el soborno y dejan ir sin inconveniente al infractor.


Se alaba y admira a la gente que miente, que roban a otros sin que estos se puedan dar cuenta.


A estos individuos se les conoce como “los vivos” o “los vivarachos”.


Lamentablemente este fenómeno es parte de toda América latina.


Nos han educado con una conciencia de cobardes, donde prevalecen primero los intereses propios que el bien común.


Es por eso que elegimos como nuestros representantes de gobierno a ladrones, corruptos, gente sin valor ni honor que se dedican cual muerto de hambre, a acabar con los dineros públicos.


Esto me hace recordar lo que se escribió en uno de los textos sagrados de la humanidad: “Todo pueblo tiene el gobierno que se merece”.


Pero también soy consciente que existen personas con bastante honor.


Pero son tan pocas que cuando vemos a alguien actuando con honor, nos admiramos porque no es común que veamos esto.


Un ejemplo es las pocas personas que se han encontrado grandes cantidades de dinero y lo entregan.


Si miramos un país como Japón, su cultura está basada en el honor.


Es algo que les inculcan desde niños y hacen valer durante toda su vida.


Debido a esto avanzan muy rápido en la construcción de edificaciones, o también en la tecnología.


Pensamos que son muy inteligentes, pero en realidad lo que tienen es una vida basada en el honor.


Nunca roban el tiempo de las personas y son muy puntuales.


Y aunque no son seres de luz porque cometen equivocaciones, se esmeran por trabajar hacia el bien común y el respeto.


Existe una estrecha relación entre el honor y nuestra conciencia.


Con esto quiero decir que una persona de honor tendrá una conciencia tranquila.


Y esto es bastante importante pues como vimos en temas anteriores, una buena o mala conciencia participa en la creación de nuestra realidad.


Tu conciencia te puede premiar o castigar.


Es por eso que muchas veces hemos escuchado hablar de la Ley del Karma.


Personalmente puedo dar fe de esto, pues cuando he actuado mal con otras personas, la vida me ha llegado a pasar la factura con el tiempo.


De hecho, he visto como el actuar bien o mal entre las personas que conozco o he llegado a admirar, les ha traído como resultado lo que entregaron inicialmente.


Por ejemplo, yo admiraba mucho a un gran empresario de mi país, hasta este año.


Pensaba que era una persona con mentalidad de millonario.


Lamentablemente con la cuarentena que vivimos este personaje mostró que aún tiene hambre, que tiene mentalidad de pobre.


Trato de aprovecharse de la situación y no le importó que la mayoría estuvieran pasando necesidades.


Por mucho papel moneda que piense que tiene, esto no es suficiente porque en su interior sigue siendo pobre, tiene hambre y mucho deseo de aceptación.


En otras palabras, sigue siendo una persona carente o necesitada.


Una persona que actúa sin honor, nunca tendrá su conciencia tranquila y puedes apostar que con el tiempo la Vida le pasará su factura si es que no la está pagando en este momento.


Actuar con honor te permite estar en paz contigo mismo.


La paz mental es la principal fuente de bienestar en tu vida.


El honor te da valor y si te sientes valioso, también te sentirás merecedor de las cosas buenas de la vida.


Así pues, quiero animarte a través de esta información a vivir con honor de aquí en adelante.


No lo hagas por complacer a nadie o parecer correcto.


Simplemente recuerda que la vida es un espejo y cualquier cosa que hagas frente a ella, te estará regresando la misma imagen.

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lunes, 26 de octubre de 2020

Perdonando para sanar



Perdonando para sanar

El perdón se define como la acción de vivir con un recuerdo, disculpando a otro que te haya ofendido y renunciando a vengarse o a reclamar un justo castigo o compensación.


La verdad eso suena muy bonito, pero con toda honestidad, ¿sientes capacidad para llevarlo a la práctica?


Yo creo que todos hemos experimentado el dolor causado por otros.


Este dolor no necesariamente ha sido producto de algo planeado.


Pero cuando alguien intencionalmente lo hace, qué difícil es perdonarlo.


¿Pero crees en verdad que el perdón sirva para algo?


Mediante estos años de investigaciones, laboratorios y observatorios acerca de este tema, me he podido dar cuenta que el perdón no se debe forzar.


Con esto me refiero que no todo el mundo nace con esta capacidad de perdonar.


Por ejemplo, en mi caso, se me hace bastante complejo perdonar una ofensa.


Durante toda mi vida he escuchado que las personas bajo el signo zodiacal de Escorpión tienen la tendencia a esto y a ser vengativos.


En otras palabras, no somos tan nobles como el resto de signos, sino que tenemos un sentido innato de justicia, de equilibrar la balanza de todas las situaciones.


La verdad te confieso que acerca de estas cosas no es que yo las crea mucho que digamos.


Pero te puedo confirmar que es como si estuvieran describiendo mis emociones respecto al perdón.


Y hay que agregarle que crecí con la idea de un Dios colérico y vengativo, que castiga hasta la tercera y cuarta generación en el caso de los que no son sus amiguitos.


Es por esto que hago referencia a que el perdón no debe ser algo que sea impuesto, pues de lo contrario se estaría echando más fuego sobre las brasas.


¿Quiere decir que una persona que no pueda perdonar es mala y está condenada al fracaso?


Esto depende de que tan nocivo considere una persona sus emociones.


Por ejemplo, desde mi lado, me llegué a sentir mal por esto en el pasado.


Pero en cierta ocasión entendí que a pesar de mis “fallas y pecados” la Vida me sigue amando tal como ama a los que no son vengativos.


Mira, no importa quien seas tú, ni que haces, pero si observas la vida a todos nos da por igual las mismas condiciones para desarrollarnos en nuestro entorno.


¡Nadie amanece con 25 o más horas para hacer sus tareas en el día!


Todos tenemos las mismas 24 horas, el mismo aire, la misma sensación de hambre, el mismo cansancio, etc.


Ya de nosotros y lo que pensemos interiormente es lo que determina que vamos a hacer en ese tiempo.


Quizás consideres que no tienes el dinero, tiempo, salud, etc., suficiente para hacer tu vida como quieres.


Lamentablemente el camino que muchos hemos escogido para “solucionar” esto es la queja.


Quejarse no sirve de nada, salvo para producir malestar y rechazo sobre las personas que nos rodean.


En cambio, analizar qué es lo que estoy haciendo para obtener los resultados que no me gustan, es algo totalmente diferente.


Y más importante, sería responder, cuál será el plan para cambiar eso que no me gusta.


Respecto a esto, hace unas semanas estaba reunido con un grupo de amigos.


La conversación se basaba en el tema del perdón y cómo esto podía sanar cualquier cosa.


Uno de estos amigos mencionó que para poder sanar una enfermedad tuvo que perdonar esta.


Y allí se me ocurrió preguntarles si era válido esto para una persona que estuviera en la bancarrota, perdonar la escasez.


Me respondieron que si y que para cualquier situación era válido el perdón.


Una persona que estaba allí se puso de ejemplo respecto al tema económico.


Decía que desde que perdonó la falta de dinero en su vida, siente que nada le hace falta y todo lo tiene.


En ese momento entendí que el perdón no debe ser para las personas que te han hecho daño.


En realidad, la importancia del perdón es para sanarnos a nosotros mismos y reparar cualquier situación que consideramos desagradable.


Allí fue cuando pensé: “vea pues, que interesante!” y hasta ganas de perdonar me comenzaron a dar XD.


Y antes de que me preguntes, en cuanto tiempo se tarda una situación que se ha perdonado en cambiar, recuerda que eso es bastante relativo.


Estamos hablando del factor humano y con esta variable, cualquier cosa puede pasar.


El hecho es que ahora que sabes esta información comienza a repetir en tu mente y de forma constante, perdono esta situación X o Y que me molesta.


Te aseguro que cuando menos lo esperes, tu vida se volverá un milagro, pues estarás colocando paz entre la guerra que siempre has llevado en tu interior.


Así que te animo mediante esta información a cambiar lo que no te gusta, usando el perdón de esa situación.


Ten presente que la vida no viene hacia ti, sino que proviene de tu interior.


Si este está en paz, tu vida estará llena de bienestar.

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lunes, 19 de octubre de 2020

El problema de los consejos de terceros



El problema de los consejos de terceros

Todos hemos escuchado en algún momento de nuestras vidas consejos de terceras personas y nos ha ido bien.


Sin embargo, no hay nada más triste que recibir un consejo y posteriormente te vaya mal, cuando lo acertado era lo que tu corazón te estaba diciendo.


En realidad, el problema de los consejos no es su fuente, sino la duda que nos ocasiona entre un tercero y la propia voz interior.


Desde niños nos enseñaron a dudar de nuestra propia sabiduría.


Los que ya no somos tan jóvenes, podemos recordar cuántas veces no nos mandaron a callar por meter la “cucharada” en las conversaciones de adultos.


Poco a poco fuimos comprendiendo que los adultos sabían más, así estuvieran diciendo burradas.


Y que nuestra voz interior o nuestra intuición tenían menos peso que la voz de estos expertos.


Por supuesto, no creo que eso ocurra con los niños de hoy en día.


Y tal vez por eso los jovencitos en la actualidad se atreven a más y realizan cosas que para nosotros a esa edad, eran imposibles.


Claro está que hoy en día también se ve de todo y muchas personas a pesar de lo avanzados que estamos no están teniendo una comunicación intrapersonal buena.


Esta situación hace que muchas personas por malas decisiones hayan arruinado sus vidas.


Y no conformes con esto, he visto cómo han colaborado a la ruina de otros, por medio de sus consejos malintencionados.


Vamos a ser totalmente sinceros, pero el ser humano por la naturaleza de su ego, no quiere que otros estén mejor que él.


A lo mucho que a sus amigos les vaya bien, pero no tanto que opaquen sus triunfos.


Es por eso que de cierta forma se puede ver guerras en redes sociales, batallando por quien tiene más o viaja más o se puede comprar más.


Personalmente he visto como entre amigas se dan “buenos consejos” y esto ha afectado posteriormente su relación de pareja.


Y esto no solo se ve entre mujeres.


Conocí el caso de dos amigos que se querían mucho.


Secretamente uno de ellos le gustaba mucho la chica del otro.


Cada vez que ella lo llamaba o le preguntaba cómo estaba, el otro amigo le decía que no se dejara manipular, que no fuera bobo, etc.


En todo caso su “amigo” buscaba que entraran en conflicto para que esta relación se fuera al tarro de la basura.


Posteriormente aprovechar la soledad de la chica y allí caerle con toda en su conquista.


Si tomamos en cuenta esta pequeña historia, ¿puedes ver la magnitud del riesgo que puedes estar corriendo al seguir consejos de terceros?


En realidad, por muy bueno amigo(a) que te parezca una persona, no tienes como comprobar sus intenciones al darte un consejo.


Y no te estoy diciendo que vivas tu vida en desconfianza con todo y todos en el planeta.


Pero tampoco debes ser tan crédulo y servirte en bandeja de plata a los deseos de terceros.


Yo creo que el punto de equilibrio de todo está en evaluar tanta información como te sea posible.


Con esto quiero decir que primero debes escuchar tu voz interior.


Posteriormente evaluar los consejos que te están dando terceros.


Finalmente comparar si tu voz interior concuerda con lo que te pueda estar aconsejando alguna persona.


La mayoría pensamos que la voz interior es similar a como me estuvieras escuchando en este momento.


Ojalá fuera de esa forma tan clara, pero esto es algo más sutil.


Se le dice voz interior, comunicación intrapersonal, pero en realidad se trata de las emociones que te produce algo en lo que estás centrando tu atención.


Todo produce emociones. El problema es que estamos tan acostumbrados a ignorar nuestras emociones porque eso nos enseñaron.


¿A cuántos de nosotros nos enseñaron a no llorar?


¿O también a ocultar nuestro llanto por miedo a que nos vean como débiles?


¿Sientes vergüenza cuando tus lágrimas salen viendo una película que ha tocado tu corazón y prefieres que nadie te vea haciéndolo?

Esto prueba el condicionamiento al que has estado sometido por parte de las personas que te rodean.


Y no te estoy diciendo que las personas que te enseñaron esto sean malas.


Al contrario, son personas bien intencionadas, pero mal informadas que intentan “protegerte” y que no te veas débil mentalmente.


¿Quieres escuchar tu voz interior?


Aprende a aceptar todas tus emociones siempre que interactúes con cualquier persona o cosa.


Quizás me digas en este momento que no sientes nada.


En realidad, eso que llamas nada, es paz mental.


Aprende a disfrutar eso y buscar que cosas te producen esa paz mental para que puedas repetirlo constantemente en tu vida.


Si algo te produce enojo, aprende a reconocer también.


Reconocer emociones como el enojo, la envidia, los celos, la venganza, así te hayan enseñado que es incorrecto, en realidad en muy beneficioso.


Entre más niegues o intentes ocultar algo, más disfuncional te vuelves pues esas emociones que no te gustan van agarrando mucha fuerza en ti.


Por ejemplo, en mi caso, habrás notado que en videos anteriores he dicho que soy egoísta, envidioso, celoso, vengativo, etc.


Entre más negara esto, más fuerza puede llegar a tener en mi interior y perjudicarme.


De hecho, en cierta oportunidad una persona me llegó a decir que yo no era egoísta porque compartía esta información que le estaba ayudando.


Si yo negara esto constantemente, de seguro no estarías viéndome hablar aquí.


Así que quiero animarte mediante esta información a encontrar el equilibro entre los consejos de terceros y tu comunicación intrapersonal.


Solo de esta forma puedes seguir tu verdadero camino que es el bienestar y la felicidad.


Con el tiempo, te darás cuenta que ya no necesitarás los consejos externos, sino que toda la sabiduría se encuentra en tu interior.

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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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