Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

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lunes, 11 de enero de 2021

La importancia de la actitud positiva



La importancia de la actitud positiva

Cuando me comenzaron a interesar los temas de superación personal, por allá en el año 2006 di con alguna información interesante.


Incluso llegué, por recomendación de un amigo, a ver una película llamada el Jarrón Azul, basada en el libro del mismo título.


Esta narra la historia de un joven minusválido que ante las adversidades posee un gran coraje y logra salir adelante.


Cuando vi esto, me preguntaba, ¿cómo era posible que una persona sonriera y tuviera una actitud positiva cuando la vida no era muy amable que digamos?


Y yo creo que todos en algún momento nos hemos sentido de esa forma y por eso llegamos a la conclusión que eso solo pasa en las películas.


La verdad, la primera reacción que todos sentimos ante las adversidades es la depresión y el derrotismo.


Queremos tirar la “toalla”, e incluso en algunas ocasiones, no queremos saber nada más de la vida.


Por ejemplo, cuando llegué a vivir en el pasado cosas bastante desagradables, por mi cabeza pasó muchas veces irme de este plano.


Sin embargo, el pensar en si no era capaz de darle bienestar a mi hija estando vivo, mucho menos partiendo de este planeta.


Podemos concluir que ante las adversidades existe algo fuera de nosotros que nos obliga a seguir adelante.


Pero si de nosotros dependiera, las probabilidades de mortalidad serían más altas que las actuales.


Hasta aquí uno puede pensar que ser positivo ante la adversidad es una utopía.


Pero este fatídico año 2020 me demostró con un amigo y vecino la importancia de mantener una actitud positiva, aun teniendo “el agua en el cuello”.


Para comenzar, este hombre, fue despedido de su empleo.


La verdad nunca lo vi triste o deprimido pues como el mismo me llegó a afirmar, eso era cavar su propia tumba.


Prefirió mantener la fe y esperanza de que algo bueno venía para él, después de todo esto.


Posteriormente su señora madre enfermó de gravedad y debía transportarla cada semana a otra ciudad para su tratamiento médico.


Esto no fue cuestión de pocas semanas, sino que fue algo de meses.


Encima, nos encontrábamos en una pandemia junto con una cuarentena y pues con la señora había que tener cuidados extremos.


Finalmente, se le presentó una oportunidad laboral, pero su salud empeoró.


Venía padeciendo fuertes dolores estomacales que resultaron en realidad ser cálculos biliares.


Esto terminó en intervención quirúrgica que le costó unas semanas de bastante cuidado.


Como quien dice, este hombre sacó el premio mayor de la lotería del infortunio 2020.


Sin embargo, en todo este tiempo desempleado, con su señora madre enferma y con su propia salud en riesgo, dedicó tiempo a aumentar sus habilidades en mecánica.


Aprendió a arreglar desperfectos de su auto y a mejorar sus habilidades en la hoja de cálculo Excel.


Puedo dar fe plena que, en ningún instante, mientras vivió esto que muchos consideramos un camino de espinas, sentirse triste o derrotado.


Siempre lo vi con una actitud positiva y una confianza en que todo iba a mejorar.


Y efectivamente, unos días después de su recuperación, así, de la nada, obtuvo una oportunidad laboral con un excelente ingreso económico.


Incluso, anoche que estuvimos conversando me contó que, gracias a sus habilidades en Excel, ahora se ha convertido en una pieza clave de la empresa con la que trabaja.


Como puedes ver, muchas veces pensamos que hablar con Dios, la Vida o como prefieras llamarlo es sostener una conversación natural.


Como dice el libro Conversaciones con Dios, el sentimiento es el lenguaje del alma.


Es decir que nosotros nos comunicamos con la Vida mediante nuestras emociones.


Si nuestras emociones son de derrotismo, ¿adivina que cosas vas a experimentar próximamente?


¿Entiendes porque la mayoría de personas parece que estuvieran en un ciclo infinito de desgracias y creen que tienen mala suerte?


Si observas, la historia de este amigo, siempre le estuvo transmitiendo una señal al Universo de querer ser útil, de servir y de ganar a pesar que el mundo se estuviera derribando a pedazos.


Por más que el le hubiera rogado a Dios que lo ayudara, si él no hubiera tenido esa actitud positiva, jamás se le habrían presentado las oportunidades que tiene ahora.


Por ejemplo, en mi caso, yo le imploraba a Dios que me sacara de ese sufrimiento y la verdad me dejaba en visto.


Pero era porque la Vida no encontraba coherencia entre mi lenguaje y mi actitud derrotista.


En el momento es que todo esto comenzó a apuntar hacia el bienestar, de inmediato noté que mi vida cambió.


Muchos le rogamos a Dios por un cambio, para que mejore nuestra vida.


Le decimos “Dios mío, aunque sea…” esto o lo otro.


Con una actitud lastimera lo único que vas a obtener es migajas de la vida.


A Dios, el Universo o la Vida hay que darle las gracias por lo que estás pidiendo y que ya viene en camino.


Es la actitud tuya la que determina el milagro o la limosna en tu vida.


Así que quiero animarte mediante esta información a tomar conciencia de las actitudes que mantienes ante las adversidades.


Nadie sabe que nos espera este año nuevo 2021, pero a partir de este momento sabemos que vamos a recibir, si no tenemos una actitud positiva.


Vive con valor y siempre espera lo mejor, pues lo mejor aún está por llegar.

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lunes, 7 de diciembre de 2020

El problema de las emociones e ideas preconcebidas



El problema de las emociones e ideas preconcebidas

Yo creo que todos en este planeta nos ha ocurrido que tenemos que hacer algo y de inmediato sentimos malestar.


Trátese de comer algo, ir a algún sitio o realizar alguna actividad, sentimos predisposición, malestar y pereza de actuar.


Finalmente, cuando nos tocó hacer o probar la tarea correspondiente, nos damos cuenta que era algo espectacular y que nos estábamos perdiendo de algo.


Esto suele pasar mucho en los niños cuando se les da a probar algo por vez primera.


Ellos se niegan y una vez que lo saborean, quedan fascinados por el alimento y no quieren dejar de comerlo.


Nuestro rechazo es prácticamente un instinto natural de protección.


Esto ocurre en cada situación nueva para nosotros.


Los seres humanos siempre buscamos lo conocido, pues de cierta forma nos está dando seguridad.


Es por esta razón que has visto muchas personas a tu alrededor quejarse de sus vidas, pero no se atreven ni por nada del mundo a dejar eso que los atormenta.


Esto implicaría salir de su zona de “confort”, es decir la parte que ya conocen y experimentar nuevas rutas.


Esto explicaría porque, así estemos sufriendo en una relación o un trabajo “cruel” seguimos allí, cual masoquista que disfruta de sus castigos.


A título personal llegué a conocer hace muchos años alguien que se podría decir que siempre tenía buena suerte.


Tenía la capacidad de cambiar de trabajo, de ciudad, incluso de estilo de vida a su antojo.


A la mayoría nos cuesta hasta decidir sobre donde vamos a comprar el pan para el desayuno.


Pero esta persona se notaba que, con solo pensarlo, las cosas le salían como por arte de magia a su favor.


Lamentablemente tenía un problema y era la predisposición hacia las cosas.


Donde quiera que iba, tenía la idea preconcebida que sus futuros jefes eran unos explotadores.


Y que solo se aprovecharían de sus capacidades para ellos seguir subiendo en la escala de la riqueza.


Esta persona padecía de otra curiosidad y era la falta de diálogo hacia sus “castigadores”.


Podría imaginarse los peores escenarios, pero jamás se atrevía a decirle a sus jefes que era lo que le gustaba y que era lo que no le gustaba realizar.


Finalmente, por esta falta de diálogo terminaba haciendo labores que no le correspondían y odiando no solo su trabajo sino a las personas con las que interactuaba en este.


Debido a su “buena suerte” se proponía a cambiar de ambiente laboral en otro trabajo y pues como sabemos lo conseguía casi de inmediato.


¿Y adivina qué situación conocida volvía a vivir esta persona?


En conclusión, terminaba haciendo las cosas de mala gana y siempre buscaba la primera oportunidad para renunciar y cambiar de trabajo para repetir de nuevo este ciclo.


Esto no solo se ve en lo laboral.


También he conocido casos donde personas salen escapando de la falta de oportunidades en su ciudad o país para llegar a hacer lo mismo que pudieron hacer en su localidad.


La diferencia está en que gastaron más dinero para desplazarse, pero igual les tocó vivir en otra localidad lo que no quisieron hacer en la propia.


¿Quiere decir esto que es malo irme de donde estoy para buscar nuevas oportunidades?


Para nada, el problema está en que no necesariamente vas a vivenciar nuevas cosas si te van con la misma mentalidad.


Por ejemplo, ¿por qué una persona sale de un trabajo en el cual sintió bullying o maltrato laboral para seguir en otro bajo las mismas condiciones?


Es bastante “curioso” pero en el nuevo trabajo siempre se va a encontrar con nuevos abusadores labores.


Esto se debe a que ocurrió un cambio de lugar, pero faltó cambiar lo más importante que fueron nuestras emociones e ideas preconcebidas.


Inconscientemente comenzamos a realizar acciones orientadas a lograr acciones de terceros.


Recuerda lo que vimos anteriormente sobre las creencias.


Nuestro ego, con tal de tener la razón, de estar en lo cierto, hace uso de nuestro poder interior para cumplir con nuestra “verdad”.


Así que quiero animarte, mediante esta información, a cambiar no solo de estilo de vida, sino de emociones e ideas.


Nunca permitas cambios en tu vida a medias, pues tu cerebro siempre regresará a lo conocido con el fin de protegerte.

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lunes, 18 de mayo de 2020

Qué es la libertad



Qué es la libertad Según el RAE la libertad es la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra.

En otras palabras, libertad es hacer uso pleno del libre albedrío.

Lamentablemente el ser humano no siente que esté haciendo uso de dicha capacidad de poder elegir lo que realmente quiere.

Esto lo vemos desde la escuela, donde los niños quisieran en su mayoría jugar, pero tienen que estudiar.

Y sobre todo en los adultos que tiene que trabajar muchas veces en cosas que no les gusta hacer, solo por necesidad.

Ya sean niños o adultos, esto lleva a que sus deberes escolares o laborales los hagan de mala gana y con resultados desastrosos.

En estos momentos en que nos encontramos en cuarentena, muchos se sienten no solo atrapados y sin libertad de forma física, sino también emocional.

Mucha gente a mi alrededor le es escuchado quejas respecto a esto y que desean de forma urgente cambiar esta situación.

Lamentablemente te tengo que decir que esto no es posible.

Es como si a una persona pobre le intentaras inculcar el concepto de prosperidad en un solo día.

Incluso vemos personas que a pesar de tener mucho dinero y desde hace tiempo, aún tienen tanta carencia en sus cabezas que sienten la necesidad de obtener más para que su “riqueza” no se acabe.

Esto mismo pasa con la conciencia de libertad.

Respecto a esto, hace ya varios años conocí a una chica por medio de este blog, la cual por aquellos días me comentó algo terrible que le sucedió.

Su esposo la acababa de abandonar por otra mujer que era un poco mayor que ella.

Ella desesperada me pidió un consejo para tratar de liberarse de dicho sufrimiento, pues sentía que su vida estaba acabada.

Yo intentaba en medio de los conocimientos que poseía en aquella época decirle que meditara.

Que debía poner su mente en blanco para calmar sus emociones.

Ella me preguntó en ese instante para que servía hacer eso si lo que necesitaba era olvidarse de aquel individuo.

Así pues, esta amiga se enojó porque la ayuda que yo le estaba dando no iba a servir para nada.

Con la mano en el corazón, ¿crees que una persona pueda solucionar algo que viene haciendo durante toda su vida?

El desespero y la angustia que sienten la mayoría de personas en este momento se deriva de su falta de atención en ellas mismas.

Antes de que el mundo se paralizara por completo, los seres humanos le huíamos a nuestro silencio.

Por eso escuchábamos música a alto volumen porque nos ha dado terror enfrentarnos a nosotros mismos.

¿Has llegado a realizar el ejercicio de sentarte en silencio y escribir lo que tengas que decirte a ti mismo?

Mira, la mayoría de personas el solo hecho de pensar hacer esto les produce malestar y es en realidad el terror que sienten de enfrentarse a sí mismos.

Y si algunos se atreven, en muchos casos no encuentran que escribir por la misma razón.

Es precisamente esa falta de conocimiento interior lo que genera una prisión en nuestras cabezas.

Es por eso que sentimos la sensación de que no somos libres, que nos falta algo y que por eso hemos estado tratando de comprar cosas y mostrarlas para tratar de llenar eso que no tenemos.

Así que te animo mediante esta información a buscar la libertad que ya tienes en tu interior.

La única manera de ser libre es conocerte a ti mismo, y solo así podrás saber que es lo que quieres para tu vida.
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lunes, 3 de febrero de 2020

Logrando los objetivos con trabajo



Logrando los objetivos con trabajo Los seres humanos tenemos la tendencia al facilismo.

Con esto quiero decir que si fuera por nosotros nos sentaríamos debajo de un árbol de manzanas a esperar que estas nos caigan para alimentarnos.

La pereza nos domina, y sobre todo nos da impaciencia esperar procesos por los cuales hemos trabajado con la ley del mínimo esfuerzo.

Existen personas que en el día a día demuestran un talento y astucia especial para actuar, pero que no se sienten capaces de avanzar más allá de donde se encuentran actualmente.

Por ejemplo, desperdician su talento pues se consideran incapaces de hacer un buen trabajo ya sea a nivel escolar como laboral.

Tal era mi caso hace años, pues las personas de mi entorno, o al menos la mayoría decían que yo tenía mucho talento que no explotaba.

Honestamente yo tomaba esto como una especie de broma que me querían hacer.

Sentía que todo lo que sabía cualquiera lo podía hacer pues para mi realizar cosas siempre ha sido fácil.

Esto, sumado a mi baja autoestima era lo que me hacía percibir el mundo como una carga de lucha e inmerecimiento.

Sin embargo, no basta con tener talento en la vida.

Hay que tener algo más que se llama trabajo y disciplina constante.

Al talento o a las metas hay que dedicarles tiempo para desarrollarlos.

La Vida no nos regala nada y por eso todo debemos ganárnoslo con dedicación.

La pereza es la peor enemiga de los proyectos y cuando nos dejamos llevar de esta, por eso fracasamos.

A las metas o propósitos hay que dedicarles tiempo.

Por ejemplo, ¿crees que las estrellas de fútbol mundial han llegado donde están simplemente por el talento?

Muchas personas alrededor de ellos, han confirmado que los deportistas más sobresalientes se quedan practicando solos después de su entrenamiento oficial.

No solo se dedican tiempo extra a mejorar sus habilidades, sino también su físico.

Leen, investigan, se asesoran o en general hacen lo necesario para seguir en la cima.

Cuando analizamos todo esto, honestamente y con la mano en el corazón ¿crees que nosotros dedicamos tiempo y esfuerzo a lo que nos hemos trazado?

¿Cuántas personas a la fecha no iniciaron su objetivo de tener un mejor cuerpo y comenzando el año ya se dejaron vencer por la pereza?

¿Cuántos no se propusieron a ahorrar para fin de año realizar un viaje y no solo han incumplido su propósito, sino que ya deben más dinero del que pueden pagar?

¿Realmente actuando así crees que vas a cambiar tu vida?

Existe un dicho que reza “Con un poco cada día, obtienes mucho con el tiempo”.

Si tu a diario juntas una pequeña cantidad de dinero, ¿puedes visionar lo que tendrías ahora si hubieras comenzando hace un año, cinco o tal vez diez años?

Lo mismo ocurre para cualquier cosa que te propongas en la vida.

El problema es que debemos dejar el facilismo y sobre todo el “rapidismo”.

Todo lo queremos instantáneo. Tristemente esas cosas así no son perdurables.

Por el contrario, todo lo que vale la pena requiere esfuerzo y tiempo.

Por eso la Naturaleza es tan hermosa y perfecta.

Así pues, quiero animarte a través de esta información a esforzarte por lo que deseas.

Esta bien que nada es fácil, pero tampoco nos rindamos ante el primer obstáculo que se nos presente, como la pereza mental.
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lunes, 16 de diciembre de 2019

Cuál es el sentido del trabajo



Cuál es el sentido del trabajo Desde muy pequeños, a la mayoría se nos enseña que el trabajo para el ser humano es una especie de castigo.

Si tomamos de referencia uno de los textos sagrados de la humanidad, se nos dice que, en el principio, el ser humano lo tenía todo.

Una vez que la raza humana se equivocó en dicho principio, se narra que se le dejó de suministrar todo y a partir de ese momento tenía que ganarse la vida por su propio esfuerzo.

He conocido personas que dicen que esto es una metáfora para explicar algo. Otros por el contrario lo consideran literal.

Sin embargo, sea cual se su significado, es un hecho que este ha sido un concepto bastante influyente en que veamos el trabajo como una especie de castigo.

Esto lo puedo ver a diario cuando salgo a realizar ejercicio en las madrugadas.

Por ejemplo, si está lloviendo, la gente tiene una expresión facial bastante fatalista.

Y así no esté lloviendo, ¿adivina cuál es su expresión y sobre todo actitud mientras van camino a sus trabajos?

Puedes comprobarlo por ti mismo, por ejemplo, mirando tu propia actitud al trabajar.

O también observando a otros cuando vas camino a tu trabajo.

Verás que muy poca gente sonríe.

Y esto es tan contagioso que hasta los estudiantes en el transporte público toman la misma actitud de amargura y derrotismo.

A pesar de esto, hace bastantes años conocí a un joven que, aunque no le gustaba su trabajo, lo hacía con mucha dedicación porque le permitía ganar buen dinero.

Y esto hace que nos cuestionemos, si nunca hubiéramos tenido el concepto del trabajo como un castigo, ¿realmente cuál es el objetivo de este?

¿Es el de simplemente ganar dinero o sentir la plenitud de servir a otros?

Cuando estamos en necesidad, es decir en el modo supervivencia, a esta pregunta anterior sin dudarlo diríamos que el objetivo del trabajo es ganar dinero.

Pero cuando ya hemos pasado esa etapa de llenar nuestras necesidades, tanto físicas como emocionales, este concepto del dinero comienza a cambiar y comenzamos a pensar en ayudar a los demás.

¿Has notado quienes son los grandes filántropos de la humanidad?

Por lo general son personas que ya han trascendido de su modo supervivencia.

Y puede que en este momento me digas que eso es una farsa, pues muchos lo hacen porque quieren deducir impuestos.

O que quizás tras su máscara de bondad tienen otras intenciones muy poco honorables.

Es por eso que anteriormente hago énfasis en los filántropos que ya dejaron su modo supervivencia.

Adicionalmente no podemos afirmar lo mismo que otros han repetido al respecto de este tema.

Lamentablemente no convivimos con esas personas que acusamos y no tenemos las pruebas necesarias, salvo nuestra imaginación calenturienta.

Con esto no quiero decir que hay personas que solo tienen dinero, y han llenado una parte de sus necesidades.

Muchos siguen teniendo hambre en su alma y esto es lo que los mantiene cautivos en la pobreza y por lo tanto siguen ambicionando tener más pase lo que tenga que pasar.

Recuerda que, en este mundo, así como hay personas malas, también existen personas muy buenas.

Te puedo decir que he conocido de ambos bandos y al menos en mi entorno existen por partes iguales.

En conclusión, podemos decir que el trabajo tiene dos sentidos y el primero es salir de nuestro modo supervivencia.

Una vez que abandonamos este modo, el sentido final es el servicio hacia los demás.

Increíblemente cuando realizas tu trabajo con el fin de servir a los demás, es cuando todo comienza a fluir en tu vida.

Con esto me refiero al ámbito de llenar tus necesidades y al mismo tiempo recibir la satisfacción del servicio a otros.

Así que te animo mediante esta información a que salgas de tu estado de necesidad, solucionando las necesidades de los demás.

La verdad esto no es tarea fácil, pero cuando lo logras no solo llenarás tus bolsillos, sino también tu mente y corazón.
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lunes, 8 de octubre de 2018

La importancia de la honestidad personal



La importancia de la honestidad personal Todos anhelamos tener una vida de éxito. Pero muchas veces vemos con asombro como algunas personas cercanas alcanzan dicho éxito con aparente facilidad.

Como hemos mencionado anteriormente, el éxito no es algo que sea un estándar para todos.

El éxito es algo personal. Pero en este caso estamos hablando del éxito laboral y por consiguiente el financiero también.

Quizás llegamos a preguntarnos, que hacen otros para que las cosas se les den fácilmente?

Pues nosotros, por más que nos esforcemos, simplemente nos limitamos a observar como los demás se suben al podio.

El éxito laboral y podemos decir que el éxito en general, tiene un secreto y es la honestidad al actuar.

Con esto me refiero al actuar de la forma correcta siempre. Esto nos garantizará que las personas que tienen que ver con nuestro trabajo comiencen a confiar en nosotros.

Tristemente el ser humano tiene un problema bastante grave y es la pereza.

Todos quisiéramos tener un cuerpo atlético y sano o todos queremos tener mucho dinero, pero por qué la mayoría no lo consigue?

Pues porque no están dispuestos a trabajar por alcanzar su sueño.

La pereza en el ser humano, le permite al facilismo hacer nido en su mente.

Y esta combinación entre pereza y facilismo, es la fórmula perfecta para fracasar en cualquier área de nuestra vida.

Por ejemplo en Latino américa la gran parte de las personas sufren el flagelo del desempleo.

Asombrosamente uno puede observar que cada día se contratan nuevas personas para hacer el trabajo que alguien dejó vacante.

Cuando te das a la tarea de indagar por qué una persona fue reemplazada por otra en una empresa, siempre llegas a concluir que fue por el rendimiento laboral.

Y esto se debe a que las personas no están haciendo su trabajo con honestidad y no están actuando con honor.

El ser humano al parecer le encanta tener el policía al lado que le esté indicando como actuar.

Por eso hoy en día las empresas ponen GPS a sus vehículos oficiales para estar seguros que sus empleados cumplen con la ruta asignada.

También a algunos vendedores les proveen teléfonos y les piden activar el GPS para saber si realmente están cumpliendo o no con su trabajo.

Así pues, he podido observar cualquier cantidad de métodos para garantizar que la gente sea honesta con lo que hace.

Asombrosamente las personas logran engañar estos sistemas para evitar hacer un trabajo por el cual les están dando una retribución económica.

Otro caso que pude conocer de primera mano, fue una vendedora, la cual guardaba el dinero de las ventas para luego “cuadrarlo” con su pago al finalizar el mes.

De hecho, he podido observar personas que se sienten audaces de hacer esto y engañar al “sistema”.

Y no sólo eso, algunos a su alrededor los consideran héroes por su “audacia”.

Luego cuando los descubren, los llaman a descargos laborales y al no tener una excusa real por el incumplimiento de su trabajo, terminan perdiéndolo.

Y atención, con esto no quiero decir que debes actuar como una especie de robot-esclavo que trabaja su jornada laboral concentrado totalmente en sus objetivos.

Es imposible realizar esto, ya que durante tu jornada puedes y debes hacer pausas activas, no solo para ayudar a tu rendimiento, sino para tu salud en general.

Lo importante es nunca procrastinar en tus labores o dejarlas de hacer por pereza y facilismo. Eso es ser mediocre.

Si las personas con las que trabajas ven que haces tus labores con responsabilidad y amor, ten por seguro que nunca vas a tener mal ambiente de trabajo, ni mucho menos la pérdida de este.

A veces nos podemos sentir tentados en pensar “pero si nadie me está viendo, que malo puede pasar?”

La mala noticia de esto es que te está viendo el ser más importante en tu universo y ese eres tú mismo(a).

Recuerda que tus acciones son una retroalimentación para tu mente.

Así pues, te estarás enseñando a ti mismo a vivir improvisando o a robar a otros (pues hacer esto es robar tiempo y dinero de otros).

Con la mano en el corazón, crees que una persona con ese tipo de creencias, pueda prosperar y conseguir algo en la vida?

Entonces en este punto quizás te preguntes, cómo se puede cambiar la actitud hacia un trabajo que no me gusta?

Aunque esto ya lo tratamos en la entrada USANDO TU TALENTO PARA SERVIR Y NO PARA MENDIGAR, lo más recomendable es ver la importancia de lo que estás haciendo.

No debes ver tu trabajo solo como un medio para recibir una compensación económica, o un medio para subsistir. Esto antes te mantendrá en estrés y temor.

Debes verlo como una expresión del amor y ayuda hacia los demás, pues recuerda que lo que tú haces, por muy pequeño que lo consideres, va a ser utilizado por otros.

Te gustaría que un mediocre te atienda o te venda un producto que a ti te interesa? Entonces no seas mediocre en tu trabajo.

No importa si consideras que otros tienen más conocimiento que tú. Hay gente que sabe mucho más pero no tienen pasión por lo que hacen.

No lo disfrutan y esa va a ser la gran diferencia entre los que saben y la pasión que tú coloques en tus labores.

Así que te animo mediante esta información a abandonar la ley del mínimo esfuerzo, pues la vida siempre retorna lo que tú le estás dando.
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lunes, 13 de agosto de 2018

Usando tu talento para servir y no para mendigar



Usando tu talento para servir y no para mendigar Hace un par de años, estaba con un pariente viajando en un vehículo. Y en medio del tráfico vehicular, se nos acercó una mujer que se sostenía mediante ventas ambulantes de dulces.

La señora se dirigió a mí rogándome que le colaborara mediante la compra de una caja de su surtido.

La verdad sentí mucha lástima por la señora, pero a la vez me di cuenta del error que muchos cometemos cuando realizamos nuestro trabajo.

Le dije a la señora “me permite darle un consejo sobre sus ventas?”, a lo cual ella aceptó encantada.

Le expliqué que lo que estaba haciendo, no era para pedir o mendigar dinero, sino para prestar un servicio o reparar una necesidad.

Primero debía hacer consciencia de eso y posteriormente cambiar la actitud de auto-lástima por el servicio o reparación de una necesidad del prójimo.

Por ejemplo en su caso, debía ofrecer su “servicio” o productos comestibles como una opción a refrescar la boca después de almuerzo, ya que no se tiene en el tráfico acceso al aseo dental.

Todo esto me hizo pensar en la forma como millones de personas cada día al rededor del mundo enfrentan sus tareas diarias.

La gran mayoría de nosotros, y me incluyo porque años atrás lo hacía, nos quejamos de nuestras labores.

Peleamos con nuestros jefes y al final hablamos mal de todo y todos los que nos rodean en el diario vivir.

Pero el día de pago ocurre un milagro y somos los primeros en verificar si ya nos han consignado el dinero por nuestra “ardua labor” y “esfuerzo” realizado.

Algunos pasan toda su vida viviendo de esta forma y otros se la pasan cambiando de trabajo esperando encontrar en el siguiente la paz laboral que tanto anhelan.

Teniendo en cuenta esto, nuestro talento o servicio debe ser para eso y no para ir tras el dinero.

Y atención, no estoy diciendo que debemos realizar nuestras labores gratis o a cambio de nada, pues es absurdo. Debemos buscar el equilibrio entre hacer lo que amamos y ganar dinero por ello.

Pero si quieres dinero, el servicio debe ir como prioridad para que este fluya de forma abundante en tu vida.

Entre más amor y entrega pongas en tus labores, estás serán mejor recompensadas.

Existe un dicho que le escuche a un gran amigo hace años y reza: “quien hace más de lo que le piden termina ganando más de lo que espera”.

Y quizás me puedas decir en este momento que no te gusta entregar todo pues en tu trabajo actual no te valoran.

A otro amigo también le escuche decir que uno debe dar todo de sí mismo, si no se te valora, de seguro la Vida te abrirá el camino en otro sitio.

Por ejemplo si tu trabajo es responder llamadas, realízalo con todo el amor y pasión que puedas tener. Quizás donde estés actualmente no veas resultados, pero alguna de esas personas con las que hablas en tus llamadas, puede ver tu pasión, entusiasmo y amor por lo que haces y te puede abrir las puertas a una nueva oportunidad.

Pero cómo podríamos generar entusiasmo y pasión en algo que realmente no deseamos?

Respecto a esto, desde que era un niño siempre le escuche decir a mi señor padre que la mejor forma de hacer una tarea era jugar. Es decir usar la imaginación para hacerla.

Por ejemplo, en mi caso, he sido muy casero. Personalmente no soy bueno viajando, pero años atrás me tocaba viajar mucho.

Recordando el truco que me enseño mi padre, decidí jugar que era un personaje importante el cual tenía que cumplir citas por sus compromisos.

Esto hizo que dejara el malestar, pues recuerda que la mente cree todo lo que visualizas.

Quizás las primeras veces no sientas cambios en tus emociones, pero un evento realizado una y otra vez en tu diario vivir finalmente terminará convenciendo a tu cerebro de una nueva “realidad”.

Alguna vez has estado en una situación donde odias tu trabajo, pero lo pierdes?

Cuando quedas cesante y va pasando el tiempo y no obtienes un nuevo trabajo, comienzas a desesperarte y anhelas aunque sea tener ese trabajo que tanto odias.

Pues esa es la actitud con la que debes enfrentar tus tareas cada día, con entusiasmo, anhelo y deseo de hacer las cosas bien.

Así que te animo mediante esta información a utilizar tu talento para servir y no para mendigar. Nosotros podemos hacer de esta vida un jardín de juego como en nuestra niñez o también podemos volverla un infierno. En ambos casos siempre estamos usando nuestra imaginación.
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lunes, 9 de julio de 2018

Viviendo en el lado luminoso de la vida



Viviendo en el lado luminoso de la vida Al igual que la mayor parte de la humanidad, el algún momento de mi vida, también llegué a vivir en el lado oscuro de esta, es decir en problemas, angustias, depresiones y estancamientos. Odiando incluso la Vida y la gente que la compone.

Podía observar como otras personas a mi alrededor parecía que disfrutaban mucho de sus vidas y que todo les acontecía de forma fácil y rápida. En otras palabras sentía celos de que otros estuvieran mejor que yo.

Este tipo de situaciones hacen que uno piense en el destino, la suerte o el karma para poder explicar por qué la vida no está funcionando para nosotros como debería.

Sin embargo el mayor malestar que sentimos constantemente es a la rutina laboral. Lo que hacemos a diario y que muchas personas llaman “ganarse la vida”.

La mayoría hemos aprendido sobre el trabajo que es una carga que debemos llevar hasta que podamos cumplir cierta edad, y así dedicarnos a “descansar”, “disfrutar” de nuestra “familia” y ser “felices”.

Lamentablemente ninguna de esas aspiraciones hoy en día es posible, salvo en contadas excepciones, pues nunca vamos a descansar de las enfermedades de la vejez ganadas por el trabajo, o quizás no vamos a disfrutar nuestra familia porque ya la perdimos y por el contrario nos vamos a volver muy amargados e infelices.

Estas creencias sobre el trabajo las aprendimos en todos los ámbitos de nuestra vida, mediante conversaciones de los adultos en nuestra casa, amigos, inclusive la música, etc.

Respeto a esto, hace algunos años le escuché decir a un amigo sobre este tema que uno debería morirse trabajando. La verdad cuando escuché esto, inicialmente me pareció un concepto terrible y esclavista.

Tiempo después entendí que una persona que pasa toda su vida trabajando y de un momento a otro ingresa a un estado de inactividad, puede sufrir episodios de depresión que acortan notablemente su tiempo y calidad de vida.

Anteriormente en el tema titulado COMO GANAR DINERO SIN TRABAJAR mencionamos que la fórmula era trabajar en lo que más nos apasiona. Pero qué ocurre si por alguna razón no podemos llegar a esto, sino que toca realizar otra actividad la cual no es de nuestro agrado?

Quiero que intentes recordar por unos instantes alguna experiencia desagradable de tener que pasar buen tiempo haciendo fila en alguna entidad, para luego ser mal atendido.

Verdad que no te gustó para nada? Incluso me atrevo a decir que de tu mente han salido los mil insultos para esta persona que no supo hacer bien su trabajo.

Ahora quiero que pienses en tu trabajo actual. Ese por el cual te quejas y que te hace desear los fines de semana para “descansar”. Quieres seguirte pareciendo a ese mediocre que en alguna oportunidad insultaste por su ineptitud?

Es por eso que no concuerdo con la expresión general del trabajo como “ganarse la vida”. Esto más bien representa en nuestra mente una constante de lucha y sacrificio para vivir. La vida ya te la ganaste. Estás aquí cada día para hacer de ella algo maravilloso o terrible. Tú tienes la última palabra con tus decisiones.

Así que mediante esta información quiero animarte a cambiar tu aptitud hacia la vida, pues eso que estás haciendo es más importante de lo que crees, ya que ayuda a la Vida misma a avanzar en el objetivo general que es el bienestar.

Recuerda siempre que lo que haces no es insignificante, sino que es un bloque importante en la construcción de algo mejor. Sin tu aporte no solo se atrasan los objetivos de otros, sino los tuyos, ya que todos somos uno aunque nos veamos separados.
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martes, 8 de mayo de 2018

La gente me da dinero [completo] Poderoso audio subliminal para cambiar el patrón mental del dinero 528 hz



Versión textos subliminales + regalos: https://tinyurl.com/ybdj68tt

📺 Nuevos vídeos cada Lunes. Por favor... ¡suscríbete!: https://goo.gl/LBekdW

La gente me da dinero [completo] Poderoso audio subliminal para cambiar el patrón del dinero 528 hz Escúchalo a diario, preferiblemente con audífonos, para cambiar el patrón mental sobre el dinero.
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lunes, 30 de octubre de 2017

Encontrando tu verdadero propósito en la vida


Encontrando tu verdadero propósito en la vida

Todos hemos conocido personas que disfrutan lo que hacen, mientras nosotros los observamos y con amargura deseamos vivir sus vidas. Con esto me refiero a la profesión que realizan. Y la realizan tan bien que parece que fuera algo fácil.

Respecto a esto hace algunos años me di a la tarea de realizar una investigación con algunas personas que me encontraba en el trabajo, en el trayecto hacia algún lado o en lugares donde hacia deporte.

A este gran grupo de personas cuando les pregunté porque estaban trabajando en eso que realizaban, me decían “porque no tengo dinero para dedicarme a otra cosa” o “porque pensé que eso me daría una mejor opción económica”.

Pero la pregunta más importante que les hice fue “¿eres feliz con lo que haces?”, fue respondida con un unánime “definitivamente soy infeliz en mi trabajo”. La respuesta a la siguiente pregunta “¿por qué no haces algo diferente?”, obtuvo más resultados como por ejemplo “tengo miedo”, “ya estoy muy viejo para cambiar”, “no puedo perder el tiempo y dinero invertidos anteriormente”, por mencionar algunas.

Años atrás en mi caso ocurría algo similar. No estaba contento con lo que hacía y sentía amargura porque no era lo que me esperaba de la vida. Esto hizo que no solo sintiera malestar por mi trabajo, sino por la gente con la que trabajaba. Tiempo después, cuando estaba en el último semestre de ingeniería conocí a una persona bastante inteligente, que al igual que a mí nos apasionaban dos cosas, la ingeniería de sistemas y la influencia de las emociones humanas en las decisiones que tomamos cada segundo.

Este compañero de clases vivía una vida de aparente calma y felicidad. Trabajaba pocas horas en el día y disfrutaba tanto su trabajo que se veía fácil. Debido a esto me sentí animado a contarle mi caso y expresarle como me sentía. La verdad pensé que me diría algo como ve a tal sitio y di que vas recomendado por mí que allí te espera un nuevo trabajo feliz.

Simplemente me dijo “Gabriel, ¿usted está aburrido con su situación, quiere cambiar de trabajo? Entonces tome la decisión y póngase en acción!”. Honestamente yo pensé “este man cree que mi vida es fácil. Claro como él ya la tiene resuelta es muy fácil decir eso”.

Me fui a casa triste pero pensando mucho en eso. Durante días lo pensé, hasta que finalmente lo comprendí. Realmente tenía que tomar la decisión de dejar de hacer mi trabajo y cambiar por uno que sí me gustara. Entonces me pregunté eso, “quiero cambiar?” cuando finalmente, cosa que duro varios días, decidí que ya no quería trabajar haciendo eso que “me tocaba”, entonces comencé a buscar empleo en otras partes.

Fueron pasando los días y no conseguí ningún empleo nuevo y feliz, pero en vez de desesperarme decidí esta vez hacer algo diferente y era que mientras llegaba esa nueva oportunidad el trabajo que estaba haciendo lo iba a realizar con mucho amor y dedicación.

Entonces me comencé a levantar más temprano, a hacer las tareas del día con amor y pasión como si ya estuviera en mi nuevo trabajo feliz. En otras palabras, tomé la actitud de realizar un entrenamiento para lo que sería mi nueva vida laboral.

Fue tal el impacto que en pocas semanas mis compañeros notaron el cambio y me decían en broma que ahora caminaba y podía ver los colores y escuchar los pájaros, pues sabían de mi amargura e infelicidad anterior. Y no solo fue eso, sino que las cosas mejoraron tanto que a todos nos hicieron un incremento salarial.

Algunos meses después, si llegó la nueva oportunidad, pero para ser fiel a mi decisión de irme, finalmente la tomé. Con el tiempo me di cuenta que uno vive las cosas porque no se quiere desprender de ellas, es decir prefiere seguir sufriendo y como puedes observar en las respuesta iniciales a la pregunta, “¿por qué no cambias, si eso te hace daño o no te gusta?” simplemente vamos sacando excusas como el miedo, me tocó, no hay más, etc. pero en realidad no tomamos acción porque no hemos decidido si realmente queremos cambiar.

Pero voy a hacerte muy honesto, tampoco tomamos la decisión porque constantemente metemos mala información en nuestra cabeza, o información que nos apoya poco o nada tales como noticias, chimes, entretenimiento de baja calidad, etc.

A nuestro conocidísimo amigo el doctor Albert Einstein, se le atribuye la frase: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Si realmente deseas cambiar toma la decisión y ponte en acción, pero para tener la suficiente fuerzas de tomar la decisión cambia primero la información que ingresas a diario a tu vida. Apóyate en información diferente, así que te animo a que visites la página del doctor Giordani en Auto Poder para que comiences a cambiar tu vida hoy mismo. De lo contrario no te quejes de la vida que tienes o que no puedes cambiarla.

Tienes en tus manos el control de tu vida, pero las cosas no van a cambiar por si solas. Lamentablemente hemos sido influenciados desde niños que después de sufrir vendrá el Hada madrina con su varita a solucionarnos todos los problemas, o el angelito con traje y la maleta con el millón de dólares, o peor aún, si sufres ahora, “en la otra vida” recibirás una recompensa por dicho sufrimiento.

Así que te animo a cambiar tu información diaria para que vivas una vida de bienestar y no una vida de amargura y soledad, frustración y desilusión.
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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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