Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

Mostrando las entradas con la etiqueta Adaptación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Adaptación. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de junio de 2026

Se dañó todo… y fue lo mejor que me pudo pasar



Se dañó todo… y fue lo mejor que me pudo pasar

Hace unos días me pasó algo que, en el momento, sentí como un golpe duro. 


Algo en lo que venía trabajando desde hace tiempo simplemente dejó de funcionar. 


Así, sin aviso. Y claro, lo primero que sentí fue frustración. 


Rabia también, para qué mentir. 


Porque uno no ve solo el problema, uno ve todo el esfuerzo que hay detrás. 


Las horas, la energía, las expectativas. 


Todo eso que parece que se va a la basura en cuestión de segundos. 


Y ahí es donde muchos nos quedamos estancados. 


Pensando en la mala suerte, en el destino, en el “¿por qué a mí?”. 


Pero esta vez pasó algo diferente. 


En lugar de quedarme ahí lamentándome mucho tiempo, entendí que, si quería resolverlo, tenía que hacer algo distinto. 


La solución implicaba algo que no suena nada atractivo: 


Volver a empezar. Pero no igual. Diferente. 


Con otra estrategia. Con otro enfoque. 


Y aunque al inicio no me hacía mucha gracia la idea, no tenía otra opción. 


Así que lo hice. Empecé de nuevo. Paso a paso. 


Probando cosas. Ajustando. Corrigiendo. 


Y ¿sabes qué fue lo más curioso de todo esto? 


Esa nueva estrategia terminó siendo mucho mejor que la anterior. 


Las cosas no solo volvieron a funcionar… 


Funcionaron mejor. Mucho mejor. 


Y ahí fue cuando entendí algo que muchas veces olvidamos. 


No todo lo que parece un problema, realmente lo es. 


A veces es un empujón. Una sacudida. 


Una forma de obligarnos a salir de un camino que ya no era el mejor para nosotros. 


Porque seamos honestos. Cuando algo “medio funciona”, nos acomodamos. 


Nos quedamos ahí. 


No buscamos mejorar, no buscamos cambiar. Simplemente seguimos. 


Hasta que la vida, o como lo quieras llamar, dice: “Por ahí no es”. Y te obliga a moverte. 


A replantear. A reinventarte. Mucha gente lo ve como mala suerte. 


Otros lo llaman destino. Pero yo cada vez estoy más convencido de que hay algo más. 


Algo que no siempre entendemos en el momento. 


Pero que, de alguna forma, nos va guiando. 


Incluso cuando parece que todo está saliendo mal. 


Porque si te pones a pensar, muchas de las mejores decisiones o cambios en tu vida nacieron de momentos incómodos. 


Momentos donde no te quedó de otra que hacer algo diferente. 


Y ahí es donde entra algo clave. Confiar. Confiar en tu proceso. Confiar en tu instinto. 


Porque, aunque no lo veas claro en el momento, tu mente empieza a buscar soluciones. 


Empieza a conectar ideas. 


Empieza a abrir caminos que antes no estabas viendo. 


Y muchas veces esas ideas aparecen de la nada. 


Como si alguien te las susurrara. 


Como si ya estuvieran ahí, esperando el momento adecuado. 


Así que la próxima vez que algo no salga como esperabas… 


No te apresures a llamarlo fracaso. 


Puede que solo sea un ajuste de ruta. 


Puede que sea exactamente lo que necesitabas para llegar a algo mejor. 


Aunque en ese momento no lo parezca. 


A veces perder una estrategia… 


Es la única forma de encontrar la correcta. 


Y eso, aunque cueste verlo, también es avanzar.

Comparte:

lunes, 7 de agosto de 2023

De la buena acción a la desilusión: descubriendo una realidad oculta



De la buena acción a la desilusión: descubriendo una realidad oculta

En cierta oportunidad me encontraba en el terminal de transportes de mi ciudad natal. 


Y recuerdo que un señor con aspecto cansado y sucio se me acercó preguntando si la plaza de toros estaba cerca o lejos para irse caminando. 


Yo de “buen samaritano” saqué un billete y se lo pasé porque era consciente de la gran distancia que tendría que caminar para llegar a ese sitio. 


Bueno, me fui bastante contento y hasta le conté a mi mejor amigo dicha experiencia. 


Definitivamente sentía que ya no tenía deudas con la Vida y que, con esa acción, todo karma que posiblemente traía se fue. 


Bueno, resulta que mi mejor amigo, una semana después me estaba llamando, porque se encontró un señor con las mismas características que le describí. 


Era el mismo berraco, haciendo su obra de teatro, que sin necesidad de pedir dinero no faltaba el jetón que le diera. 


Y la cosa no quedó allí, pues unos días después me lo encontré en el transporte público y se notaba muy contento. 


Seguramente su estado de ánimo se debía a la gran cantidad de dinero que tenía por “su trabajo”. 


Este tipo de experiencias hace que uno comience a perder fe en la humanidad. 


Personalmente yo nunca ayudo a nadie en estado de mendicidad, salvo en casos muy especiales. 


Primero que todo, hacer esto contribuye al deterioro de la economía. 


El dinero viene como consecuencia de algo que tú le estás dando a la gente. 


Y si estás regalando tu dinero a cambio de nada, pues las personas se acostumbrarán a esto. 


Muchos ya no querrán trabajar porque otros “jetones” les están dando dinero así de la nada. 


Y como toda acción trae una reacción, adivina a quien finalmente alcanzarán los problemas económicos. 


Por increíble que te parezca, la riqueza es una mina de oro ilimitada, si y solo si, existe gente “extrayendo” dinero de ella. 


Con esto me refiero al comercio. 


Entre más personas estén participando en el comercio, comprando y vendiendo, nuestra sociedad se vuelve más rica. 


¿Vas comprendiendo por qué no es buena idea fomentar la mendicidad en la sociedad? 


Sin embargo, es un hecho, que en la actualidad hay mucha gente que la está pasando muy mal. 


Y esto se debe a que el mundo, tal como lo conocíamos, se acabó en el año 2020. 


Mucha gente se niega a esto y dicen que todo volvió a la “normalidad” y bla bla. 


Esta gente pretende vivir viajando como lo hacían, comiendo como lo hacían, y un largo etc. 


Esto hace que comiencen a vivir su vida basados en la deuda. 


Con el único objetivo de volver a vivir tal como lo hacían después de todo el caos que pasamos en el año de “los gemelos”. 


Por ejemplo, hace algunos días, un compañerito de la oficina me envió un vídeo donde un joven se come una porción de pizza que debía entregar a un cliente. 


Al final la acomodó de tal forma que a simple vista no se podía notar que hubiera pasada nada. 


Yo le dije a mi compañero: “madre mía, lo que tiene que hacer la gente para poder comer”. 


Por supuesto el me respondió que eso era un vicio que tenían las personas. 


Allí fue cuando le dije: “posiblemente. Pero también hay gente que en estos momentos no la pasan tan bien como nosotros. Y debemos considerarnos afortunados de no estar en ese lugar”. 


Mira, en la actualidad las reglas de juego de la vida nos las cambiaron. 


No hay que ser un adivino o un genio para darse cuenta de que existe un ataque contra la humanidad. 


A las mujeres las metieron en la historia del empoderamiento y el emprendimiento. 


Y no estoy diciendo que esto sea malo, pero ellas al ser emocionales, les están intentando drenar la energía llamada dinero. 


Las mujeres son atacadas constantemente con el consumismo y para ser honestos esto es muy complicado de manejar debido a su naturaleza emocional. 


Al hombre, como no tiene este factor emocional, lo están atacando por otro lado. 


Le están intentando drenar su masculinidad. 


¿Has notado que la “noporgrafia” está más accesible y gratis que nunca? 


No es casualidad que cada vez se vean pocos hombres y muchos más “hombrecitos”. 


¿Por qué crees que las mujeres están rechazando tanto a los hombres? 


Me refiero al plano de pareja, porque finalmente estos se están comportando como una amiga más. 


Y tal vez en este punto me preguntes: “Gabrielito lindo, ¿qué debemos hacer entonces para contrarrestar esto?”. 


Bueno, primero que todo hay que dejar de ser tan consumistas. 


Con consumismo no solo me refiero a lo material, sino también a las ideas. 


Hay ideas o ideologías muy modernas, pero también muy pendejas. 


Nosotros no podemos aceptar algo con el fin de modernizarnos, de no sentirnos viejos. 


Ni tampoco hacer las cosas porque X personaje lo está haciendo. 


Recuerdo que cuando era niño, mi señora madre nos decía en estos casos: “entonces si X persona se tira por la ventana, ¿usted también?”. 


Como vimos en el tema anterior, nosotros debemos fomentar el sentido crítico, por encima de todo. 


Esto sólo te lo va a dar la información que recapitules por ti mismo a través de libros y no de una pantalla. 


Y entiendo que hacer esto nos da bastante pereza porque ya nos hemos acostumbrado a lo fácil. 


Pero así mismo, con la práctica y constancia podemos volver a entrenar nuestro cerebro, pero para que trabaje a nuestro favor. 


Así que quiero animarte mediante esta información a dejar de vivir en el pasado, porque la vida como la conocíamos nunca va a regresar. 


Toca adaptarnos a las reglas de juego que nos han puesto y analizar los puntos débiles de estás para explotarlos a nuestro favor.

Comparte:

Comprar PBA

Compra BPA

Contáctame

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Donaciones

Acerca de mí

Mi foto
Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

Notificaciones Telegram

Telegram
Canal Ingeniero Gabriel Salazar / AUTOPODER Recupera tu Poder Interior

Para recibir el vídeo de cada lunes en tu Telegram:

Ingresa a:
t.me/autopoder1
t.me/IngenieroGabrielSalazar
Grupo Telegram:
t.me/+Z7ZMi8tw4WdjYTcx

Vídeo Bienvenida

YouTube

Copyright © Ritmo Positivo 2009 - 2026. Con tecnología de Blogger.

Popular Posts