Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

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lunes, 2 de noviembre de 2020

Viviendo con honor



Viviendo con honor

El honor se considera como una cualidad moral que impulsa a una persona a actuar rectamente.


Al ser una cualidad esto nos indica que es algo que debe cultivarse.


No es algo que se nazca con ello y está allí para toda la vida, pues de lo contrario viviríamos en un mundo sin cobardes.


Sin embargo, esta cualidad se ha ido perdiendo con el tiempo.


Y esto ha hecho que la humanidad con cada generación vaya en mayor decadencia.


Recuerdo que cuando era aún niño, se hablaba mucho del honor, de tener palabra y cumplirla.


En esto, nuestros abuelos eran personas bastante llenas de honor.


Se atrevían a realizar negocios solo de palabra y esto era una ley que no se podía romper.


Hoy en día, para hacer un negocio, no solo se necesita la firma de una persona ante notario, sino que involucran terceras personas como codeudores.


A pesar de todas estas precauciones no falta el cobarde que se retracte del negocio que hizo con firma y todo.


Así pues, acuden a los codeudores para hacer valer el trato.


Esto no ocurre porque las personas sean malas.


Básicamente es porque tuvieron unos padres bastante deficientes durante su etapa educativa.


Y no debemos olvidar que la economía de la actualidad no funciona como en la época de nuestros abuelos.


El mundo va demasiado rápido y así como puedes llegar a tener una economía bastante fuerte en poco tiempo, de la noche a la mañana esta puede desaparecer.


Esto hace que muchas personas, aparte de no haber tenido unos padres de honor, opten por salir corriendo ante sus compromisos.


Sin embargo, el tener honor va más allá de simplemente tener palabra y cumplirla.


Actuar con honor es la honestidad contigo mismo y con los demás.


Por ejemplo, en mi país no hay mucho honor que digamos.


Es triste tener que decirlo, pero gran parte de la población actúa con picardía y aplaude al más pícaro.


Un clásico es cuando una persona va en su vehículo y no se coloca en cinturón de seguridad porque considera que el sí sabe manejar y no lo necesita.


Mas adelante lo para el agente de tránsito o el patrullero de la policía y se gana una multa.


El conductor que “sabe tanto” comienza a lloriquear y a decirle al representante que lo ayude, que él le da para la “gaseosa” o refresco.


Muchos de estos representantes, también sin honor, reciben el soborno y dejan ir sin inconveniente al infractor.


Se alaba y admira a la gente que miente, que roban a otros sin que estos se puedan dar cuenta.


A estos individuos se les conoce como “los vivos” o “los vivarachos”.


Lamentablemente este fenómeno es parte de toda América latina.


Nos han educado con una conciencia de cobardes, donde prevalecen primero los intereses propios que el bien común.


Es por eso que elegimos como nuestros representantes de gobierno a ladrones, corruptos, gente sin valor ni honor que se dedican cual muerto de hambre, a acabar con los dineros públicos.


Esto me hace recordar lo que se escribió en uno de los textos sagrados de la humanidad: “Todo pueblo tiene el gobierno que se merece”.


Pero también soy consciente que existen personas con bastante honor.


Pero son tan pocas que cuando vemos a alguien actuando con honor, nos admiramos porque no es común que veamos esto.


Un ejemplo es las pocas personas que se han encontrado grandes cantidades de dinero y lo entregan.


Si miramos un país como Japón, su cultura está basada en el honor.


Es algo que les inculcan desde niños y hacen valer durante toda su vida.


Debido a esto avanzan muy rápido en la construcción de edificaciones, o también en la tecnología.


Pensamos que son muy inteligentes, pero en realidad lo que tienen es una vida basada en el honor.


Nunca roban el tiempo de las personas y son muy puntuales.


Y aunque no son seres de luz porque cometen equivocaciones, se esmeran por trabajar hacia el bien común y el respeto.


Existe una estrecha relación entre el honor y nuestra conciencia.


Con esto quiero decir que una persona de honor tendrá una conciencia tranquila.


Y esto es bastante importante pues como vimos en temas anteriores, una buena o mala conciencia participa en la creación de nuestra realidad.


Tu conciencia te puede premiar o castigar.


Es por eso que muchas veces hemos escuchado hablar de la Ley del Karma.


Personalmente puedo dar fe de esto, pues cuando he actuado mal con otras personas, la vida me ha llegado a pasar la factura con el tiempo.


De hecho, he visto como el actuar bien o mal entre las personas que conozco o he llegado a admirar, les ha traído como resultado lo que entregaron inicialmente.


Por ejemplo, yo admiraba mucho a un gran empresario de mi país, hasta este año.


Pensaba que era una persona con mentalidad de millonario.


Lamentablemente con la cuarentena que vivimos este personaje mostró que aún tiene hambre, que tiene mentalidad de pobre.


Trato de aprovecharse de la situación y no le importó que la mayoría estuvieran pasando necesidades.


Por mucho papel moneda que piense que tiene, esto no es suficiente porque en su interior sigue siendo pobre, tiene hambre y mucho deseo de aceptación.


En otras palabras, sigue siendo una persona carente o necesitada.


Una persona que actúa sin honor, nunca tendrá su conciencia tranquila y puedes apostar que con el tiempo la Vida le pasará su factura si es que no la está pagando en este momento.


Actuar con honor te permite estar en paz contigo mismo.


La paz mental es la principal fuente de bienestar en tu vida.


El honor te da valor y si te sientes valioso, también te sentirás merecedor de las cosas buenas de la vida.


Así pues, quiero animarte a través de esta información a vivir con honor de aquí en adelante.


No lo hagas por complacer a nadie o parecer correcto.


Simplemente recuerda que la vida es un espejo y cualquier cosa que hagas frente a ella, te estará regresando la misma imagen.

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lunes, 26 de octubre de 2020

Perdonando para sanar



Perdonando para sanar

El perdón se define como la acción de vivir con un recuerdo, disculpando a otro que te haya ofendido y renunciando a vengarse o a reclamar un justo castigo o compensación.


La verdad eso suena muy bonito, pero con toda honestidad, ¿sientes capacidad para llevarlo a la práctica?


Yo creo que todos hemos experimentado el dolor causado por otros.


Este dolor no necesariamente ha sido producto de algo planeado.


Pero cuando alguien intencionalmente lo hace, qué difícil es perdonarlo.


¿Pero crees en verdad que el perdón sirva para algo?


Mediante estos años de investigaciones, laboratorios y observatorios acerca de este tema, me he podido dar cuenta que el perdón no se debe forzar.


Con esto me refiero que no todo el mundo nace con esta capacidad de perdonar.


Por ejemplo, en mi caso, se me hace bastante complejo perdonar una ofensa.


Durante toda mi vida he escuchado que las personas bajo el signo zodiacal de Escorpión tienen la tendencia a esto y a ser vengativos.


En otras palabras, no somos tan nobles como el resto de signos, sino que tenemos un sentido innato de justicia, de equilibrar la balanza de todas las situaciones.


La verdad te confieso que acerca de estas cosas no es que yo las crea mucho que digamos.


Pero te puedo confirmar que es como si estuvieran describiendo mis emociones respecto al perdón.


Y hay que agregarle que crecí con la idea de un Dios colérico y vengativo, que castiga hasta la tercera y cuarta generación en el caso de los que no son sus amiguitos.


Es por esto que hago referencia a que el perdón no debe ser algo que sea impuesto, pues de lo contrario se estaría echando más fuego sobre las brasas.


¿Quiere decir que una persona que no pueda perdonar es mala y está condenada al fracaso?


Esto depende de que tan nocivo considere una persona sus emociones.


Por ejemplo, desde mi lado, me llegué a sentir mal por esto en el pasado.


Pero en cierta ocasión entendí que a pesar de mis “fallas y pecados” la Vida me sigue amando tal como ama a los que no son vengativos.


Mira, no importa quien seas tú, ni que haces, pero si observas la vida a todos nos da por igual las mismas condiciones para desarrollarnos en nuestro entorno.


¡Nadie amanece con 25 o más horas para hacer sus tareas en el día!


Todos tenemos las mismas 24 horas, el mismo aire, la misma sensación de hambre, el mismo cansancio, etc.


Ya de nosotros y lo que pensemos interiormente es lo que determina que vamos a hacer en ese tiempo.


Quizás consideres que no tienes el dinero, tiempo, salud, etc., suficiente para hacer tu vida como quieres.


Lamentablemente el camino que muchos hemos escogido para “solucionar” esto es la queja.


Quejarse no sirve de nada, salvo para producir malestar y rechazo sobre las personas que nos rodean.


En cambio, analizar qué es lo que estoy haciendo para obtener los resultados que no me gustan, es algo totalmente diferente.


Y más importante, sería responder, cuál será el plan para cambiar eso que no me gusta.


Respecto a esto, hace unas semanas estaba reunido con un grupo de amigos.


La conversación se basaba en el tema del perdón y cómo esto podía sanar cualquier cosa.


Uno de estos amigos mencionó que para poder sanar una enfermedad tuvo que perdonar esta.


Y allí se me ocurrió preguntarles si era válido esto para una persona que estuviera en la bancarrota, perdonar la escasez.


Me respondieron que si y que para cualquier situación era válido el perdón.


Una persona que estaba allí se puso de ejemplo respecto al tema económico.


Decía que desde que perdonó la falta de dinero en su vida, siente que nada le hace falta y todo lo tiene.


En ese momento entendí que el perdón no debe ser para las personas que te han hecho daño.


En realidad, la importancia del perdón es para sanarnos a nosotros mismos y reparar cualquier situación que consideramos desagradable.


Allí fue cuando pensé: “vea pues, que interesante!” y hasta ganas de perdonar me comenzaron a dar XD.


Y antes de que me preguntes, en cuanto tiempo se tarda una situación que se ha perdonado en cambiar, recuerda que eso es bastante relativo.


Estamos hablando del factor humano y con esta variable, cualquier cosa puede pasar.


El hecho es que ahora que sabes esta información comienza a repetir en tu mente y de forma constante, perdono esta situación X o Y que me molesta.


Te aseguro que cuando menos lo esperes, tu vida se volverá un milagro, pues estarás colocando paz entre la guerra que siempre has llevado en tu interior.


Así que te animo mediante esta información a cambiar lo que no te gusta, usando el perdón de esa situación.


Ten presente que la vida no viene hacia ti, sino que proviene de tu interior.


Si este está en paz, tu vida estará llena de bienestar.

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lunes, 20 de julio de 2020

El cambio de creencias limitantes mediante la aceptación



El cambio de creencias limitantes mediante la aceptación A pesar que los seres humanos llegamos a este planeta, prácticamente como una hoja en blanco lista para ser escrita, es un hecho que en el camino nos vamos llenando de mucha información que afectará nuestro desempeño.

Y no debemos olvidar que aun antes de nacer, estamos tomando del código genético de nuestros padres, mucha información que posteriormente nos afectará ya sea para bien o para mal.

Por ejemplo, muchas de nuestras fobias pueden provenir de la herencia paterno materna.

Al parecer ese fue mi caso con la belonefobia pues desde que tengo memoria entiendo que padezco de esto.

El hecho es que toda la información que vamos absorbiendo durante nuestra vida, va dándole forma a nuestras creencias.

Muchas de estas no son necesariamente buenas.

Por ejemplo ¿cuántos aprendimos por comentarios sobre el dinero que este estaba asociado con algo malo?

Esto lo pudimos aprender al ver a nuestros parientes tratar las deudas, hablar de ellas, quejarse por la situación o escuchar ¿qué se gana uno con tanto dinero y no poder disfrutarlo por estar enfermo?

De hecho, yo llegue a escuchar esta expresión de parte de una persona muy cercana a mi dónde recuerdo verme a una edad de unos 5 o 6 años decir que me gustaba el dinero.

Esta persona proponía una lógica sobre tener dinero, estar enfermo y no poder disfrutarlo.

Así pues, era más “rentable” estar sano y pasar hambre según mi pariente.

Uno puede estar adulto y decir con la lógica actual, pero ¿cómo vas a creer ese tipo de cosas?

Lamentablemente hablamos de la mente de un niño, que es bastante maleable y acepta cualquier información de su núcleo parental.

Al fin y al cabo, confiamos en las personas de nuestro grupo parental, pues han estado allí para alimentarnos, amarnos y cuidarnos.

De todo esto es que se crean las interpretaciones de nuestra realidad.

En el Universo no existe nada definido como bueno o malo.

Son nuestras creencias las que interpretan que algo sea de este tipo binario.

Por ejemplo, a mi se me enseño que la Navidad era algo malo, debido a conceptos religiosos.

A medida que fui creciendo y también me fui separando de estas creencias, la Navidad pasó a ser algo neutral en mi vida.

Hoy en día se podría decir que la veo con los “ojos de mi hija”, es decir que si ella se lo disfruta yo me siento satisfecho por ella.

Como una especie de haber cumplido el deber de generar bienestar en su vida.

Si observas, en este proceso ocurrió un cambio de perspectiva y el truco estuvo en la aceptación.

Con esto me refiero a que la aceptación de aquello que llamamos “malo”, nos puede cambiar una creencia destructiva para nosotros.

¿Y sabes porque es tan lógico que este cambio ocurra?

El Universo es como un eco que responde a lo que más atención tenga de nuestra parte.

Tú puedes querer dinero en tu vida, tener buenos vecinos, etc.

Pero si tu atención está puesta en que necesitas dinero y por eso lo quieres o que odias a esos vecinos molestos, ten por seguro que eso será lo que el Universo te seguirá dando.

Así pues, no se trata de lo que queremos, sino de la importancia que le damos a las cosas.

Por lo general nosotros si queremos algo es para escapar de su contrario y esto es lo que nos perjudica notablemente en nuestro avance.

Solo cuando aceptamos eso “malo”, lo que pensamos que no nos gusta sin resistirnos a eso es cuando comenzamos a ver lo bueno que hay.

Por lo tanto, lo bueno que estamos viendo ahora, es lo que llegará a nosotros, pues comenzaremos a darle más atención al bienestar.

Así que te animo mediante esta información a aceptar lo que no te gusta sin resistencia.

Entre más te opongas a algo, esto con mas fuerza se reflejará más en tu vida.
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lunes, 17 de febrero de 2020

Creando nuevas experiencias



Creando nuevas experiencias La mayoría de lo que nos gusta proviene de nuestro núcleo parental.

Es decir que los gustos en realidad no son nuestros y han sido influenciados por nuestros padres y personas cercanas.

Sentimos que son cosas de nosotros, pero en realidad gran parte de nuestros gustos, emociones y comportamientos provienen de terceros.

Sino pregúntate, por ejemplo, ¿por qué te gusta o disgusta el deporte?

Si analizas la respuesta, esto tiene que ver con una persona importante en tu niñez que afectó tu gusto por el deporte.

Y así ocurre con las cosas que te interesan o que aborreces.

Lamentablemente como el mundo se trata de relaciones con personas que también han pasado este mismo proceso, vienen los choques con otros.

Y esta es la razón del porqué las relaciones humanas, ya sean de amistad, románticas o cualquier otra, están llenas de conflictos y problemas.

En vista de esto mucha gente opta por permanecer sola, pues no quiere tener que aguantarse a nadie, ni sus berrinches.

Otros intentan llegar a acuerdos, pero en realidad esto es bastante peligroso, pues como dijo el doctor Sigmund Freud “Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos”.

En conclusión, no se trata de aceptar cosas que te incomodan, ni tampoco intentar cambiar a una persona para que te haga feliz.

El truco está en comenzar a probar aquello que puedes estar rechazando sin siquiera haberlo intentado.

Simplemente porque aprendiste que algo no es bueno, de forma inconsciente lo estarías rechazando.

Es similar a cuando los niños se les da a probar un alimento nuevo para ellos.

Por lo general, te van a decir que no quieren y que no les gusta, aunque jamás lo hayan probado.

Pero he visto es múltiples ocasiones que una vez que prueban, les queda encantado dicho alimento y hasta pasa a ser uno de sus favoritos.

Lo mismo puede llegar a ocurrir con nuestros gustos o disgustos aprendidos en la infancia.

Respecto a esto, cuando aun me encontraba en la universidad, tuve una clase que cambió mucho mi forma de pensar respecto a esto.

El maestro se sentaba cada mañana antes de la clase y la hacia siempre de diferente forma.

Una vez nos propuso cambiar nuestra rutina del día.

Por ejemplo, nos decía que, si éramos diestros, nos intentáramos cepillar los dientes con la izquierda.

Cambiar de ruta de llegada la universidad, ir en otro medio de transporte al habitual, etc.

En mi caso intenté probando otro tipo de música a la que escuchaba habitualmente y describí mi gusto por la música clásica.

Lo curioso era que antes de esto la consideraba aburrida y sin sentido.

Esta metodología de hacer las cosas diferentes es una excelente terapia para salir de lo rutinario.

Lo importante de esto es que se estimula mucho la creatividad pues se crean nuevos caminos neuronales.

Y esto es bastante interesante para nosotros pues nos permite lograr el bienestar, que es la meta de cualquier ser vivo.

Así que te animo mediante esta información a que a partir de este día comiences a crear nuevas experiencias en tu vida.

Como ves, no es necesario realizar algo extraordinario, sino simplemente hacer de forma diferente tu rutina diaria.
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lunes, 13 de enero de 2020

Perdiendo el miedo a expresarnos



Perdiendo el miedo a expresarnos El miedo en los seres humanos tiene como función principal ser un mecanismo de defensa.

Este puede ser usado por nuestro cerebro no solo para protegernos de daño físico, sino también emocional.

Todo esto se realiza mediante la experiencia.

Por ejemplo, ¿cuántos de nosotros que nos enamoramos, nos entregamos en alma, vida y sombrero la primera vez?

Y si pasamos por la mala experiencia de un desengaño amoroso, la próxima persona que conocemos nos produce terror entregarle nuestro amor de la misma forma.

Lo mismo ocurre físicamente cuando nos hemos quemado, fracturado o generado alguna lesión en nuestro cuerpo.

Así pues, nuestro cerebro utiliza la experiencia y el miedo para buscar nuestra protección de forma integral.

Como puedes ver, el miedo no es negativo, sino una herramienta en nuestras vidas para procurar evitar el sufrimiento.

El problema está en que le hemos dado un poder descontrolado al miedo, de tal forma que nos paraliza hasta para exigir cosas que nos corresponden.

Como vimos en el tema anterior, por alguna extraña razón tenemos la creencia que, si exigimos nuestros derechos, por el contrario, vamos a perderlos.

Tal es el caso cuando le prestamos dinero a alguien o debemos cobrarle a una persona por nuestro trabajo, por citar algunos ejemplos.

En mi caso me llegué a sentir paralizado por el simple hecho de enviar un email a un cliente para cobrarle por alguna asesoría que le hiciera.

Incluso en cierta oportunidad, cuando aún me encontraba en la universidad, vino a mi un compañero con su esposa a pedirme un favor.

Este consistía en desarrollar para ellos dos aplicaciones que pudieran conectar y tener datos en común.

Cuando les entregue el trabajo les encantó tanto que de inmediato me preguntaron cuánto dinero me debían.

Honestamente ni siquiera había pensado en un precio, pero en el momento se me vino uno a la cabeza.

Fue tanto el terror emocional, que vacilé casi 20 minutos en decirles un precio por mi trabajo.

Las emociones que recuerdo pasar por mi sistema nervioso eran de pena, miedo a recibir un no como respuesta e incredulidad que mi trabajo valdría todo lo que quería cobrar.

Al final me pagaron de inmediato y me di cuenta que cualquier cantidad, incluso mayor, que les hubiera pedido, me la hubieran dado.

Cuando uno analiza estas cosas siempre piensa “¿por qué ese miedo a ganar?”.

Yo he visto gente que ha hecho trabajos excelentes y cobra muy poco.

También he visto el caso contrario de trabajos que desde mi punto de vista son bastante mediocres y cobran grandes cantidades de dinero.

En esto interviene básicamente el nivel de autoestima que uno tenga.

Mira, tristemente las personas por necesidad aceptan trabajos que podemos considerar mal pagados.

En realidad, aspiran a ganar más, pero sienten tanto pánica de hablar, que no se atreven a pedir un aumento.

Pero tampoco buscan cambiar de trabajo para mejorar las condiciones.

Esto en realidad es lo que hace que veamos la vida como una carga de infelicidad medio soportable.

La mayoría vivimos de esta forma porque tenemos sabemos que esto no durará mucho tiempo.

Al fin y al cabo, algún día tendremos que dejar este planeta.

La pregunta interesante que nos surge ahora es ¿cómo perder el miedo a expresar lo que queremos?

Bueno esto fue algo que me inquietó durante muchos años hasta que llegó a mi correo una cadena de esas que se solían compartir a inicios del año 2000.

Esta era una broma para pasar un buen rato titulada Curso Exprés de Autoestima.

Daba una lista de las cosas que uno debía hacer cuando deseaba algo y entre ellas se encontraba el texto “¿Quiere un aumento? ¡Pídalo con huevos!”.

En realidad, de allí en adelante, cada vez que tenía que enviar una cuenta de cobro por mis servicios siempre lo hacía pensando en esa frase.

El miedo a expresar lo que queremos nos aqueja a todos los que tuvimos una baja autoestima.

Incluso el día de hoy cuando siento miedo a expresar algo pienso en esa frase que me llena de ánimo para hacerlo.

La vida que tenemos en este momento es el resultado de lo que expresamos, ya sea parálisis o acción.

Así que te animo mediante esta información a arriesgarte más por lo que quieres.

Tú puedes cambiar tu vida, pero si le permites al miedo que te gobierne es muy poco el avance que vas a realizar.
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lunes, 18 de noviembre de 2019

Mejorando la calidad de vida



Mejorando la calidad de vida La mayoría de personas relacionamos tener dinero con tener calidad de vida.

El dinero es una herramienta que nos puede ayudar a adquirir cosas para incrementar la calidad de vida.

Pero esta no depende del poder adquisitivo, sino de que tan felices somos y que tan cómodos nos sentimos con lo que tenemos.

Y atención, con esto no estoy hablando que debamos ser conformistas.

Por el contrario, una persona conformista solo buscaría dinero para intentar tener una mejor calidad de vida.

No tiene ideas sobre cómo mejorar su calidad de vida y que todo lo tiene al alcance de su mano.

Por ejemplo, a la mayoría de nosotros nos ha parecido la vida una lucha diaria incansable que ya no soportamos.

Todo nos parece difícil comenzando por nuestro trabajo.

Tristemente la mayoría de personas que conozco trabajan y viven en polos opuestos.

De mi mejor amigo aprendí que uno siempre debe vivir lo más cercano posible de donde trabaja.

Esto también intento aplicarlo de los lugares que debo frecuentar, como por ejemplo el sitio donde hago deporte.

Y este ese uno de los pilares para tener una excelente calidad de vida pues incluye el activo más preciado que tenemos que es el tiempo.

Nosotros podemos gastar dinero y luego recuperarlo. Pero ¿el tiempo?

Este jamás te lo van a devolver. Así que es muy sabio tener siempre en cuenta el tiempo que dedicas a desplazarte diariamente.

Es una de las cosas que no solo te dará tranquilidad sino la sensación de soltura y libertad en tu vida.

Por ejemplo, con mi mejor amigo desde hace muchos años planeamos mejorar nuestra calidad de vida viviendo en ciudades pequeñas.

En la actualidad ambos cumplimos ese propósito, aunque en diferentes ciudades.

La naturaleza te ha dotado de un sistema nervioso que en la mayoría de funciones te sirve para sentir y experimentar placer.

Nuestro cerebro interpreta el dolor, pero en su mayoría de funciones es capaz de procesar olores, sabores, colores, etc.

Esto quiere decir que sea cual sea nuestro propósito aquí, uno de los objetivos es disfrutar nuestra vida.

Es por eso que mejorar nuestra calidad de vida implica trabajar en lo que amamos.

Y puede que en este momento te estés cuestionando ¿cómo lograr hacer eso si me levanto a diario con miedo y desgano de hacer mi trabajo?

Esto ya lo hemos tratado en anteriormente en el tema COMO GANAR DINERO SIN TRABAJAR.

Lamentablemente nos hemos auto condicionado por imitar a otros con el trabajo, que incluso aceptamos cambiar vida por dinero.

Jamás hagas este mal negocio de sacrificar hijos, parientes, cónyuge, etc. por dinero.

Muchas veces nos auto engañamos diciendo “No, esto va a ser temporal, mientras formo un capital y vivo el resto de mi vida tranquilo”.

Tristemente nos quedamos en el ciclo infinito de seguir aumentando nuestro capital.

Recuerda que el tiempo que pierdas ahora con las personas que amas, ¿quién te lo va a regresar?

Así que te animo mediante esta información a que tengas en cuenta que la vida y el tiempo es lo único que no podemos almacenar.

El dinero no mejorará tu calidad de vida si sacrificas lo que realmente es importante para ti.
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lunes, 25 de febrero de 2019

Los orígenes del estrés y la depresión



Los orígenes del estrés y la depresión Según el RAE, el estrés se define como un conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos repetitivos.

Estos pueden ser frío, miedo, calor, alegría, etc.

La depresión es algo más serio, pues es considerada una enfermedad severa.

Normalmente asociamos la depresión con sentirnos tristes por algunos días.

En realidad cuando existe la depresión estos sentimientos no desaparecen y pueden afectar nuestras actividades diarias.

Como puedes ver si nos tocara elegir uno de estos dos, es menos nocivo el estrés.

De hecho la medicina general recomienda que un poco de estrés en nuestra vida es saludable.

Pero como todos los extremos son malignos, demasiado estrés puede afectar nuestra salud en general.

De acuerdo a mis observatorios sobre este tema, el estrés es el principio de la depresión.

Recuerda que todo lo que hacemos cada día es un entrenamiento para fortalecer nuestras “habilidades”.

Así que si nos acostumbramos a vivir diariamente en estrés, con el tiempo nos volveremos expertos en este, a tal grado que lo llevaremos a un estado crónico.

De alguna forma nuestro cerebro se debe liberar de las cargas emocionales y es en estos casos cuando podemos desarrollar en el futuro, una depresión.

Aquí es cuando nos puede surgir la pregunta: qué es, o qué origina el estrés y al final la depresión?

La respuesta a esto está en la información.

Te has puesto a analizar la clase de información que recibes constantemente a través de los medios oficiales de información, redes sociales y personas cercanas?

Seamos sinceros y aceptemos que el 99% de dicha información es para ponernos los nervios de punta.

Todo es malo, es peligroso, enferma, no conviene, etc. Mejor dicho, parece que este planeta no fuera nuestro y todo nos envenena.

La información negativa genera preocupación, o en otras palabras comenzamos a realizar cálculos sobre situaciones futuras que muchas de ellas ni pasarán.

A la final esto se convierte en miedo. Y si recuerdas la definición inicial, el miedo repetitivo es un estímulo para generar estrés.

Podríamos decir que la información negativa no afecta directamente a los niños y adolescentes.

Más bien nos comienza a afectar cuando ya somos totalmente independientes y tenemos que responder por nosotros mismos o incluso por terceras personas.

Respecto a esto, el estrés me llevó casi a la depresión.

Recuerdo que cada mañana que me levantaba sentía como si en pecho tuviera una especie de efervescencia.

Para nada era algo agradable sino que a partir de abrir mis ojos y durante el resto de la mañana sentía mucho malestar.

Tanto era el malestar que deseaba no despertarme y seguir durmiendo.

Esto siempre iba acompañado de una tristeza sin ningún motivo, pues tenía todo para vivir bien.

Cuando me di cuenta que la información que había recibido durante años, era la causante de esto, me di a la tarea de solo ver, escuchar y hablar cosas que me engrandecieran.

Honestamente pensé que esa sensación desparecería de forma inmediata pero la verdad me tocó trabajar varios años para poder dejar de sentir el malestar.

Según recuerdo, la última vez que llegué a sentir malestar fue en el año 2010 y por unos cuantos minutos.

Pero todos estos años no descuido la clase de información que ingreso a mi cerebro.

Pongo especial cuidado en la música pues esta tiene la particularidad de abrir partes importantes emocionales en nosotros.

Así que te animo mediante esta información a no permitir que la información que recibes y tu imaginación comiencen a llenarte de terror.

Comienza a vigilar la clase de música, entretenimiento, conversaciones y en general la información que estas recibiendo todos los días.

Cada segundo que pasa es una oportunidad para tener un destino nuevo. No lo desperdicies en cosas que pueden arruinarte la vida.
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lunes, 17 de diciembre de 2018

Reconciliándose con los fallos del núcleo parental



Reconciliándose con los fallos del núcleo parental Al contrario de los animales, que parecen valerse de forma más fácil por sí mismos, los seres humanos dependemos de terceros para poder avanzar en la vida.

Es por eso que desde nuestra llegada a este planeta nos acompañan un grupo de desconocidos que hacen posible nuestra supervivencia.

Hago referencia a desconocidos pues nuestras figuras materna o paterna no necesariamente coinciden con nuestros progenitores biológicos, como se presenta en muchos casos.

La doctora Louise Hay llama a nuestros padres los dioses de nuestro universo, pues son los encargados de darnos las creencias que tenemos.

De hecho, aun cuando seamos adultos, inconscientemente seguimos aceptando muchas de las cosas que aprendimos de ellos.

Es por eso que si consideramos que algunas de estas creencias nos estarían perjudicando de alguna manera es importante lograr una reconciliación con el pasado.

Recuerda la regla de oro emocional, entre más niegues algo o más rechaces algo, más poder le estarás dando y más disfuncional te volverás.

A medida que vamos creciendo nuestros sentimientos van cambiando por estás personas que nos acogieron.

Es decir comenzamos a sentir algo más que gratitud y llegamos a amar profundamente a nuestros padres o figuras que los representan.

Incluso en la niñez surge lo que algunos llaman la perdida de la inocencia que es cuando el niño comienza a sentir miedo de la futura muerte de sus padres.

Claro está, en este caso hablamos de padres que aman a sus hijos y desean el bienestar de ellos.

Cuando llegamos a la etapa de nuestra pre adolescencia, nuestras emociones vuelven a cambiar.

Nuestros padres se convierten en una especie de enemigos que no tienen la razón y que intentan hacernos la vida imposible.

Al final, cuando somos adultos y tenemos nuestros propios hijos, nos damos cuenta que realmente valen por todo lo que hicieron para sacarnos adelante.

Sobre todo los valoramos cuando ya parten y no están más con nosotros.

Sin embargo muchas veces este proceso no es el natural en todos los casos.

A veces podemos por alguna razón quedarnos estancados en la etapa donde los llegamos a ver como enemigos que nos atacaban.

Este se debe básicamente a dos cosas. La primera a malos entendidos o falta de comunicación con ellos.

Solo quienes hemos llegado a ser padres, nos damos cuenta que intentamos hacer nuestro mejor esfuerzo, a pesar de que nunca tomamos un curso para ello.

Es por esta razón que la ingratitud hacia un padre o madre es lo más doloroso que puede existir para ellos.

Pero a pesar de todos los esfuerzos que alguien pueda hacer, un hijo en algún momento cuestionará el proceder de sus padres.

Por ejemplo, en mi caso he intentado hacer lo mejor que pueda con lo que he aprendido con mi hija.

Una de las preguntas que siempre le he hecho desde muy niña es si es feliz.

Por supuesto ella me responde con mucho brillo en sus ojos que muchísimo.

En teoría cuando sea una mayor de edad no debería recriminarme nada. Pero sabias que de todas formas encontrará algo que hice mal?

Solo hasta que tenga sus propios hijos podrá entender muchas cosas de mi proceder.

Increíblemente esto es parte del drama del ser humano. Por muy buena educación que alguien tenga, necesita cometer sus propios errores.

Esto no se debe a que seamos imperfectos, sino más bien es nuestro cerebro intentando buscar los contrastes para poder elegir realmente el bienestar.

Como puedes saber que es la alegría si nunca has conocido la tristeza?

Es como intentar explicarle a un ciego de nacimiento que es la oscuridad.

A pesar de que ha vivido en ella, no la conoce pues no tiene el contraste de la luz para saberlo.

El segundo proceso que puede afectar nuestra percepción de los padres, es que los hemos idealizado mucho y los consideramos perfectos.

Cuando crecemos y nos damos cuenta de sus fallas, nos duele demasiado y por eso nos resentimos con ellos al grado de dejar hasta frecuentarlos.

Todos hemos pasado por estos procesos e incluso puede que tú los estés actualmente, así que te animo mediante esta información a soltar esas emociones de castigo que puedas tener.

Recuerda que tus padres lo único que deseaban era tu bienestar, pero en el camino pudieron equivocarse.

Sin embargo la prueba de que tuvieron éxito es que hoy estás vivo.
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lunes, 25 de junio de 2018

Palabras que traen bienestar instantáneo a tu vida



Palabras que traen bienestar instantáneo a tu vida Anteriormente habíamos tocado el tema de la influencia de las palabras en nuestras metas, o como muchas personas lo conocen, la programación neurolingüística.

Esto tiene sus seguidores como detractores, pero supongo que esto se puede explicar con el viejo dicho que “cada uno habla del espectáculo según como le haya ido en él”.

Personalmente a mí me funciona la PNL pero he tenido que pasar largos años puliendo mi lenguaje y repitiendo cada día lo que deseo hacer.

En otras palabras según mi punto de vista la PNL sirve pero tiene la desventaja que si estás de afán en conseguir algo, no te lo recomiendo.

Sin embargo de todas las palabras que nuestro lenguaje pueda tener, existe una que poco decimos y que de manera mágica nos puede traer el bienestar de forma instantánea.

Con esto me refiero literalmente a la palabra NO.

Para poder entender esto, debemos primero comprender como ha funcionado el mundo hasta ahora para nosotros.

Si observas, las palabras no solo tienen poder en cambiar nuestra vida, sino también afectan a las personas que las escuchan.

Un ejemplo simple de esto es que si te digo en este momento que eres un estúpido, de seguro esto va a ser capaz de cambiar hasta tu estado de ánimo y lograré hacer que te enojes con esta simple palabra.

Pero si posteriormente me disculpo contigo, acepto que cometí un error y digo que eres una persona maravillosa que no merece ese trato de un patán como yo, nuevamente tu estado de ánimo es capaz de cambiar de forma inmediata.

Dicho de otra forma, con mis palabras puedo manipular tus estados de ánimo a mi antojo y así es como ha estado funcionando el mundo que nos rodea.

Lamentablemente hay personas que son demasiado talentosas para esto y que han hecho con nosotros lo que ellos han querido.

La buena noticia es que podemos defendernos de esto con la pequeña pero poderosa palabra NO.

Imagina que ingresamos a un centro comercial y viene una persona atractiva a ofrecernos algo. Muchas veces por el simple hecho de parecernos atractiva, solemos aceptar y consumir todo lo que nos diga.

Y en ocasiones nos hemos dado cuenta muy tarde de errores económicos que cometimos por el simple hecho de decirle “NO gracias” o como suelo decir yo “paso”.

Puede que en este momento te preguntes por qué hacer esto tan simple que nos puede evitar muchos dolores de cabeza es tan complicado de llevar a cabo? Y la respuesta está en los condicionamientos del pasado.

Lamentablemente nos educaron para obedecer. Si intentas recordar, a algunos no se nos permitía discutir una norma de un adulto y hay de aquel que tuviera una idea que así fuera buena, pudiera contradecir a uno de nuestros mayores.

A pesar que los niños actuales no se les cohíbe tanto mediante estos métodos, se hace por otros medios como la televisión, música y entretenimiento general donde se fomenta mucho la obediencia ciega y sin cuestionamientos a un grupo, equipo, club, personaje, etc.

Realizando laboratorios y observatorios sobre esto, he hablado con jóvenes expresándoles mi descontento por algún artista que prefieran y de inmediato he visto como salen a la defensa incluso de forma agresiva.

Se puede decir en términos generales que defienden más a su ídolo que a cualquier pariente cercano.

También he podido ver en redes sociales el odio que se expresan algunos por simples personajes de ficción en películas, que con el tiempo fueron cambiados ya sea por asuntos comerciales o algún otro interés, como si de esto dependiera el equilibrio cósmico.

Así pues, todos estos adoctrinamientos emocionales donde otros son los que tienen la verdad y tu voz interior es la equivocada, los que hacen que sea muy complicado decir NO ante algo que no queremos, o que nos puede hacer mucho daño en el futuro.

Sin embargo qué podemos hacer para frenar esto y aprender a responder siempre a nuestro favor?

Tristemente, de forma inconsciente pensamos que negarnos a algo es malo. Ahora ya sabes que estas emociones provienen de los condicionamientos emocionales mencionados anteriormente.

Creemos que si decimos NO, vamos a perjudicar a alguien y al ser buenas personas no queremos eso.

En mi país existe un dicho que reza “es mejor ponerse colorado unos instantes y no toda la vida”.

En mi caso lo que me ha servido es evaluar si lo que alguien me propone me estaría beneficiando de alguna forma. Si no me conviene, con valor abandono la pena, timidez o miedo y dijo NO gracias de forma firme y me sostengo en ello.

Todo es práctica constante para volverte un maestro en algo. Y te voy a ser muy honesto respecto a esto. Cuando aprendas a decir NO a algo que realmente no quieres hacer o no te conviene, vas a comenzar a sentir un placer hasta mórbido en hacerlo.

Y esto se debe a que tu interior va a descansar de algo que has estado haciendo desde hace muchos años y es agachar la cabeza.

Tu valor propio estará aumentando cada vez que logres rechazar aquello que te hará daño, pues tu intuición constantemente te ha estado advirtiendo sobre esto pero no has querido escuchar.

Recuerda que te van a intentar manipular con el miedo, la culpa o también con lo más peligros que es la adulación.

Así que te animo mediante esta información que a partir de este instante comiences a evaluar cualquier decisión que llegue a tu vida, la analices y si no te conviene, definitivamente utiliza la palabra más poderosa que es el NO para atraer bienestar inmediato a tu vida.
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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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