Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

Mostrando las entradas con la etiqueta crecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta crecimiento. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de abril de 2026

Dejar de luchar también es avanzar (aunque tu ego no lo acepte)



Dejar de luchar también es avanzar (aunque tu ego no lo acepte)

Hay algo que nadie quiere aceptar… y es que no todo en la vida se resuelve luchando. 


Nos enseñaron que rendirse es perder. 


Que soltar es de débiles. 


Que si algo no funciona, entonces hay que insistir más, apretar más, luchar más. 


Pero la realidad es otra. 


Hay momentos en la vida donde seguir luchando… es exactamente lo que te está destruyendo. 


Y no hablo de rendirte con tus sueños. 


Hablo de esa lucha interna constante que no te deja en paz. 


Esa necesidad de controlar todo. De forzar situaciones. 


De querer que las cosas salgan exactamente como tú quieres. 


Porque cuando eso no pasa… te frustras. te desgastas. te rompes por dentro. 


Y lo peor de todo… es que en el fondo sabes que no está funcionando… pero sigues insistiendo. 


Como si la vida fuera una pelea que tienes que ganar. 


Pero la vida no está peleando contigo… eres tú peleando contra ella. 


Como si soltar fuera sinónimo de fracaso. Pero no lo es. 


De hecho, muchas veces… soltar es lo único que te permite avanzar. 


Te lo digo por experiencia. 


Hubo momentos en mi vida donde luché tanto por algo… que terminé perdiéndome a mí mismo. 


Por ejemplo, con el tema del dinero. 


Quería que las cosas funcionaran sí o sí. 


Quería que todo encajara. Quería tener el control. 


Y mientras más lo intentaba… peor se ponían las cosas. 


Hasta que llegó un punto donde ya no podía más. 


Y no fue una decisión bonita ni motivadora. 


No fue un “voy a soltar y todo estará bien”. 


Fue más bien un… “ya no tengo fuerzas para seguir peleando”. 


Y ahí pasó algo curioso. 


Cuando dejé de forzar… cuando dejé de resistir… cuando simplemente solté… las cosas empezaron a moverse. 


No como yo quería. Pero sí como necesitaba. 


Porque entendí algo que no había visto antes: 


No todo en la vida se arregla con más esfuerzo. 


A veces se arregla con más conciencia. 


A veces avanzar no es hacer más… es dejar de hacer. 


Dejar de insistir en lo que no fluye. 


Dejar de aferrarte a lo que ya no es para ti. 


Dejar de pelear con una realidad que no puedes controlar. 


Y ojo… esto no es conformismo. 


No es sentarte a esperar que la vida haga todo por ti. 


Es aprender a distinguir entre: lo que puedes cambiar y lo que te está pidiendo que lo sueltes 


Porque hay batallas que no se ganan luchando… se ganan dejándolas ir. 


Y sí… duele. Duele aceptar que no era por ahí. 


Pero si eres honesto… lo que realmente duele… es el ego. 


Duele soltar expectativas. 


Duele dejar atrás algo en lo que invertiste tiempo, energía, emoción. 


Pero duele más seguir en una lucha que te está consumiendo. 


Así que si hoy sientes que estás forzando demasiado algo… relájate un momento. 


No todo requiere que luches.  


A veces… lo más valiente que puedes hacer… es soltar. 


Y confiar en que al hacerlo… no estás perdiendo… estás avanzando… aunque tu ego lo sienta como una derrota.

Comparte:

lunes, 23 de marzo de 2026

La mecánica de la vida



La mecánica de la vida

A veces creemos que la vida es algo contra lo que tenemos que luchar.  


Como si todo dependiera de empujar más fuerte, esforzarnos más y controlar cada detalle.  


Pero con el tiempo uno empieza a notar algo curioso.  


Mientras más peleas con la vida, más pesada se vuelve.  


Más obstáculos aparecen y más difícil parece avanzar.  


Durante mucho tiempo yo también pensé que todo era cuestión de insistir.  


De exigirle a la vida lo que creía merecer.  


Hasta que poco a poco entendí algo diferente.  


La vida tiene una mecánica muy particular.  


Cuando una persona vive enfocada en lo que le falta o en lo que salió mal, su mente queda atrapada en esa misma frecuencia.  


Solo ve problemas.  


Solo ve carencias.  


Pero cuando empiezas a reconocer lo que la vida ya te ha dado, algo cambia.  


Tal vez no tengas todo lo que deseas.  


Eso es normal.  


Pero seguramente tienes más cosas buenas de las que a veces te permites ver.  


Personas que te quieren.  


Experiencias que te han hecho crecer.  


Oportunidades que en algún momento aparecieron en tu camino.  


Cuando comienzas a agradecer eso, tu forma de ver el mundo cambia.  


Esto me recuerda una pequeña historia.  


Había un pájaro que estaba pasando por uno de los peores momentos de su vida.  


Había perdido sus plumas, tenía hambre y el lugar donde vivía era seco y sin vida.  


Un día se encontró con un ángel y le preguntó cuándo terminaría su sufrimiento.  


El ángel fue a preguntar y regresó con una respuesta difícil:  

todavía le esperaban siete años de dificultades.  


El pájaro quedó devastado.  


Pero antes de irse, el ángel le dio un consejo muy simple.  


Pasara lo que pasara, repitiera una frase:  


“Gracias Dios por todo”.  


Aunque no lo entendía, decidió hacerlo.  


Y poco a poco comenzaron a ocurrir cosas extrañas.  


Le crecieron nuevas plumas.  


Encontró alimento.  


Apareció agua cerca de donde vivía.  


El lugar empezó a llenarse de vida.  


Cuando el ángel volvió y vio aquello, preguntó qué había pasado si aún quedaban años de sufrimiento.  


La respuesta fue muy simple.  


Los siete años seguían ahí.  


Pero la gratitud había cambiado la forma en que la vida respondía.  


La gratitud no es conformismo.  


Es reconocimiento.  


Es una forma de decirle a la vida: veo lo que me has dado.  


Y muchas veces, cuando haces eso, la vida empieza a fluir con menos resistencia.  


Por eso, antes de pedirle más a la vida, tal vez valga la pena detenerse un momento.  


Mirar alrededor.  


Y simplemente agradecer.  


Porque cuando haces eso, muchas veces la vida empieza a moverse a tu favor.

Comparte:

lunes, 29 de diciembre de 2025

El poder silencioso del entorno



El poder silencioso del entorno

Una de las cosas que más nos afecta, aunque no lo notemos, es el entorno en el que vivimos. 


Las personas con las que compartimos el día a día terminan influyendo en lo que pensamos, en lo que creemos posible y hasta en nuestro nivel de ambición. 


Y no porque seamos débiles, sino porque así funciona la mente humana: se adapta al grupo para sobrevivir. 


Por eso siempre me acuerdo de una amiga de la universidad. 


Ella tenía un sueño grande, pero cometió un error muy común: se rodeó del grupo equivocado. 


En vez de juntarse con quienes avanzaban, decidió quedarse con los que todos llamaban “los fracasados”. 


Y lo hizo por una razón que en su momento sonaba noble: “Cuando alguno de ellos triunfe, les vamos a callar la boca a todos esos que se creen mejores”. 


Ella esperaba verlos cambiar. 


Pero mientras esperaba… fue ella la que cambió. Para abajo. 


Empezó a perder el interés por las clases, se atrasaba en todo, se conformaba con menos. 


Al final el entorno le ganó, porque cuando te rodeas de personas sin dirección, lo normal es que tú también pierdas la tuya. 


El día que no pasó un examen y ni siquiera le dolió, entendió que estaba tocando fondo. 


Y ese mismo día tomó la decisión que le salvó la carrera: alejarse. 


Empezó a juntarse con gente enfocada, disciplinada, ambiciosa. 


Y fue como si se encendiera de nuevo. No porque ellos fueran mágicos, sino porque ese ambiente la empujaba hacia arriba. 


La verdad es simple: tu vida cambia cuando cambias de entorno. 


No se trata de creerte más que otros, sino de cuidar tu mente. 


De estar donde puedas crecer y no donde te apaguen. 


Tú eres valioso y tienes un potencial enorme, pero necesitas estar cerca de personas que alimenten ese potencial, no que lo drenen. 


Así que no permitas que el entorno decida por ti. 


Rodéate de quienes te eleven. 


Aléjate de quienes te hundan. 


Y si a alguien le molesta, justamente por eso debías alejarte. 


La vida es tuya. El entorno lo eliges tú. Y ahí comienza todo.

Comparte:

lunes, 15 de diciembre de 2025

Dejar de salvar al mundo para empezar a salvarte



Dejar de salvar al mundo para empezar a salvarte

Algo que he visto durante toda mi vida —y estoy seguro de que tú también— es la necesidad desesperada que tienen muchas personas de querer arreglar la vida de los demás. 


Predican, aconsejan, corrigen… como si fueran expertos en todo. 


Hablan de religión, de salud, de éxito, de mentalidad. 


Pero cuando miras sus vidas de cerca, parece que ni ellos mismos se creen lo que dicen. 


Y no te voy a mentir: yo también caí en ese juego. 


Cuando empecé a leer mis primeros libros de autoayuda, sentía que tenía la obligación de iluminar a todo el mundo. 


Cualquier persona que me contara un problema se convertía automáticamente en mi “proyecto”. 


Yo quería ser el que les mostrara el camino, aunque nadie me hubiera pedido nada. 


Hasta que un día, en medio de una conversación, alguien me soltó una frase que todavía recuerdo como si me la hubieran tallado en la frente: 


“¿Y tú sí aplicas todo eso que estás diciendo?” 


Esa pregunta me dejó frío. 


Porque en el fondo yo sabía la verdad: No, no lo estaba aplicando. 


Hablaba bonito, pero mi vida seguía igual de desordenada que siempre. 


Ese día entendí algo que me cambió para siempre: 


La autoayuda no es un micrófono. Es un espejo. 


No es para ir por ahí diciendo cómo deben vivir los demás. 


Es para verte a ti mismo y ajustar lo que está mal en tu propia vida. 


Con el tiempo me di cuenta de algo que no vas a aprender dando discursos: 


Cuando uno realmente mejora, cuando uno vive bien, cuando uno aplica lo que aprende… la gente lo nota sin que abras la boca. 


He conocido personas que hablan horas sobre espiritualidad y tratan a su familia peor que a un desconocido. 


Personas que se dicen “expertas” en bienestar, pero viven llenas de estrés y drama. 


Y otras que, sin decir una sola palabra, inspiran simplemente por cómo viven. 


Ahí entendí la diferencia. 


Hoy no intento salvar a nadie. “Eso no es problema mío”. 


No doy consejos que no me han pedido. 


Simplemente camino mi propio camino, y el que quiera aprender algo, que observe… o que pregunte. 


Porque al final, después de todo lo que he vivido, he llegado a esta conclusión: 


El que tiene que cambiar eres tú, no los demás. 


Y cuando tú realmente cambias, no necesitas convencer a nadie. 


Tu vida habla más fuerte que cualquier sermón.

Comparte:

lunes, 25 de agosto de 2025

Atrapados en el Mismo Pensamiento



Atrapados en el Mismo Pensamiento

Hace muchos años, a comienzos de los 2000, conocí a una persona que vivía quejándose de su situación.  


Tenía una visión de la vida muy cerrada, casi siempre pesimista. 


Hablaba de lo difícil que era todo, de cómo nada salía bien, de lo mal que estaban las cosas… y así, una queja tras otra. 


Hace poco, más de dos décadas después, volví a encontrármelo. 


Y me sorprendió algo: seguía diciendo exactamente lo mismo. 


Las mismas quejas, las mismas frases, la misma actitud, etc. 


Incluso escuchando la misma música y entretenimiento por décadas. 


Como si el tiempo no hubiera pasado por dentro de él. 


Como si estuviera atrapado en un ciclo eterno, repitiendo el mismo guion una y otra vez. 


Y me puse a pensar: ¿Por qué algunas personas no cambian con los años? 


¿Por qué no evolucionan? 


¿Por qué no amplían su perspectiva? 


Porque si te soy honesto, el Gabriel del año 2021 no es el mismo que hoy te dice esto. 


Ni siquiera soy igual al del año pasado. 


He cambiado, he aprendido, he reconfigurado mi forma de ver el mundo. 


Y estoy seguro de que el Gabriel del próximo año también será distinto. 


Entonces, ¿qué hace que unas personas cambien y otras no? 


Creo que una de las razones más profundas es la falta de lectura. 


Los libros nos abren la mente. 


Nos enfrentan a nuevas ideas, a otras formas de pensar, a realidades diferentes. 


Nos sacuden, nos cuestionan, nos siembran dudas necesarias para crecer. 


Leer es como sentarse a conversar con miles de mentes brillantes de todas las épocas. 


Cada página es una ventana a otra forma de vivir y de ver el mundo. 


Cuando no leemos, cuando no nos nutrimos de nuevas ideas, es fácil quedarnos estancados, repitiendo el mismo discurso, las mismas excusas, las mismas quejas. 


Como si estuviéramos atrapados en una versión antigua de nosotros mismos.  


No digo que leer sea la única solución, pero sin duda es una puerta. 


Una puerta que muchos prefieren no abrir. 


Y luego se preguntan por qué su vida no cambia. 


Mira lo que pasó en 2020, cuando todos estuvimos encerrados por la pandemia. 


La gente “descubrió” que tenía tiempo. 


Muchos comenzaron a explorar la tecnología. 


Conozco personas mayores que antes la rechazaban por completo. 


Hoy no pueden vivir sin ella. 


Se atreven a hacer más cosas, comprenden mejor el mundo, incluso se familiarizan con otros idiomas. 


La tecnología les dio una nueva perspectiva. 


Entonces surge una pregunta: 


¿Quiere decir esto que ya no necesitamos los libros? 


No necesariamente. 


Hay quienes usan el celular para leer documentos, y eso está bien. 


Pero, desde mi punto de vista, nada reemplaza la experiencia de leer un buen libro. 


En los dispositivos hay mucha información útil, sí, pero también una gran cantidad de ruido, distracción y contenido basura que no aporta nada a tu evolución personal. 


Por eso, hoy quiero invitarte a leer más cada día. 


No para alardear de cuántos libros terminas al año, sino para preguntarte sinceramente: 


¿Qué estás aprendiendo con cada libro que lees? 


¿Qué nuevas puertas estás abriendo en tu mente? 


No te quedes siendo la misma versión de ti, año tras año. 


Tienes el poder de cambiar, de crecer, de expandir tu perspectiva. 


Y tal vez, solo tal vez, todo empiece con una página.

Comparte:

lunes, 3 de junio de 2024

La Responsabilidad Laboral como Pilar del Éxito Empresarial: Claves para un Crecimiento Sostenible



La Responsabilidad Laboral como Pilar del Éxito Empresarial: Claves para un Crecimiento Sostenible

Cuando deseamos emprender un negocio, siempre tenemos la ilusión de que contaremos con la suerte de prosperar de una forma fácil e instantánea. 


Sin embargo, cuando estamos en ese proceso, nos damos cuenta de que las cosas no son tan divertidas como nos las imaginamos. 


Es en este momento, cuando llegan las dificultades, que la mayor parte de los emprendedores no llegan a soportar el chaparrón y se retiran. 


Imagínate que uno de los empresarios más exitosos que he conocido, me llegó a decir que en ocasiones sentía que era mejor “alquilarse” o trabajar para otros que ser emprendedor. 


En definitiva, ser emprendedor no es fácil y muchas veces nosotros mismos ayudamos a incrementar el nivel de esa dificultad. 


Esto es posible gracias a los colaboradores de los cuales nos rodeamos. 


Llámese socios, empleados o clientes, muchos no están pensando en el mismo objetivo que tú tienes de prosperidad. 


Sobre todo, cuando se trata de empleados, y más si estos son parientes. 


Pues la confianza por la familiaridad empeora la situación. 


Tristemente la mentalidad de empleado es que tú al ser un emprendedor, eres muy rico y el dinero te está sobrando. 


Así pues, he escuchado en repetidas ocasiones la frase: “gaste que eso es de un rico”. 


Haciendo referencia a los insumos que tiene la empresa. 


Por eso muchos se roban los lapiceros, papel, impresiones, etc., pues sienten que su empleador es un enemigo el cual hay que sacarle el máximo provecho de sus recursos. 


Finalmente le “sobran”, ¿no? 


Y no solo se “pierden” este tipo de insumos en la compañía, sino el más importante, el tiempo. 


Con estos ojitos que tantas cositas lindas han visto, he observado como empleados dilatan las cosas para no ser eficientes con su tiempo. 


Eso es robar tiempo, así duro y crudo como suena. 


Pues no te están pagando para dilatar tu trabajo, sino por tu eficiencia en las tareas. 


La mayoría no son conscientes de que, del producido, es con lo que les pagan su salario. 


Y quizás en este momento me preguntes: “Gabrielito lindo, viendo todas estas dificultades entonces, ¿es mejor desistir de ser emprendedor?”. 


Desde mi punto de vista, eso depende de tu vocación. 


Si tú de verdad quieres con todo tu corazón seguir ese negocio con el objetivo de mejorar tu entorno, te lo recomiendo. 


Si solo quieres dinero, lo más seguro es que vas a fracasar. 


Y en esto estoy cansado de ver negocios caerse por solo tener el dinero como objetivo de existencia. 


No estoy diciendo con esto que el dinero sea malo o que debas trabajar gratis. 


Para que me puedas entender un poco mejor, hay negocios que se “dañan” solitos. 


Como sólo tienen el dinero como objetivo, lo que hacen es comprar insumos de menor calidad, entregar menos cantidad al cliente y cualquier otra trampa, con tal que les quede dinero para “disfrutar” y celebrar la Vida. 


Obviamente los clientes no son tontos. 


Si eres consumidor de un producto y el proveedor te baja la calidad, lo más lógico es que te busques otro proveedor que si te de lo que estás buscando. 


Por lo tanto, si decides ser emprendedor, tu objetivo principal es dar un incremento a la vida de las personas. 


Eso es lo que todos buscamos, y si tú lo estás ofreciendo, tu negocio ira creciendo poco a poco. 


Recuerda que estadísticamente si una persona le va mal con tu negocio, le dirá en promedio a 11 personas. 


Si le va bien contigo, solo te recomendará con 3. 


Es por eso, por lo que debes ser muy cuidadoso con cada paso que das en tu negocio. 


Como es lógico, todo negocio necesita de colaboradores. 


Entonces es muy importante que estos pacientes estén apuntando hacia el destino que tú deseas llegar. 


De nada te sirve enfocar todo tu esfuerzo en ir a la derecha si uno o varios de tus colaboradores van para el lado contrario. 


Así pues, si eres un emprendedor, asegúrate de estar trabajando con personas que crean en tu proyecto y deseen verlo prosperar. 


Y si eres empleado, por favor sé muy consciente que, de tu trabajo sale el dinero y la seguridad con el que te pagan periódicamente.

Comparte:

lunes, 1 de mayo de 2023

Cómo lidiar con las personas que te critican constantemente



Cómo lidiar con las personas que te critican constantemente

Todos hemos experimentado el hecho de tener que lidiar con la gente que constantemente está pendiente de nosotros. 


Sentimos que nos juzgan y critican absolutamente todo lo que hacemos. 


Bueno, si eres de esas personas que tienen algunos de esos “enamorados” en tu vida, esta información es para ti. 


Primero que nada, es importante que sepas que el comportamiento de estas personas no tiene nada que ver contigo. 


Ellos son quienes se sienten incómodos consigo mismos y, por lo tanto, necesitan buscar la perfección en los demás. 


Pero la perfección no existe, así que no te preocupes si no puedes “satisfacer” sus estándares. 


Algunos expertos recomiendan que una de las primeras cosas que tienes que hacer en estos casos es hablar directamente con tu fandom. 


Ir y hablar con esa persona directamente. 


Explícale cómo te hace sentir su crítica constante y pídele que deje de juzgarte. 


Si esto no funciona, puede ser el momento de establecer límites y reducir el contacto con esa persona. 


Preferiblemente cortar todo contacto. 


Si mucho el saludo de lejos. 


Lamentablemente hacer esto es una de las cosas más complicadas pues en nuestro sistema de creencias, no queremos quedarnos sin “amiguitos”. 


Y sobre todo no queremos pasar por mal educados. 


Por eso en el tema anterior que tratamos sobre convivir con vecinos problemáticos, hacía énfasis en que una cosa es escuchar e interactuar con los demás. 


Y otra muy diferente meterlos en tu casa y en tus asuntos personales. 


Desde mi punto de vista, yo te recomendaría no hacer eso. 


Pues la gente no es capaz de diferenciar entre la confianza y la confiancita. 


Tú en el día a día me puedes ver muy amable, sonriente y todo eso, pero yo no dejó entrar a cualquier persona a mi vida. 


Y algo muy, pero muy importante que te recomiendo es no caer en la tentación de servirte en bandeja de plata y compartir tu vida pública en redes sociales. 


Con esto me refiero que, si estás paseando, comiéndote algo (o a alguien) cierres el pico. 


A la gente no le interesa lo que hagas con tu vida. 


Es más, les mortifica verte en esos momentos de disfrute. 


No seas pendejo, que por esos medios es que la gente sabe de ti y comienzan a criticar lo que haces. 


Y tal vez en este punto me preguntes, “Gabrielito lindo, ¿por qué hay personas que están tan pendientes de los demás?”. 


Esto puede deberse a muchas razones, como la inseguridad, el aburrimiento o el deseo de controlar a los demás. 


Pero lo más importante es que tú no te conviertas en una de esas personas. 


Es fácil caer en la tentación de compararnos con los demás y preocuparnos por lo que hacen o dejan de hacer. 


Pero esto solo nos distrae de nuestra propia vida y nos impide avanzar. 


En lugar de eso, céntrate en tus propios objetivos y haz lo que te hace feliz. 


En resumen, lidiar con las personas que nos critican constantemente puede ser difícil, pero es importante recordar que su comportamiento no tiene nada que ver con nosotros. 


Habla con esa persona si es posible y establece límites si es necesario. 


Y recuerda, no te preocupes tanto por la vida de los demás, céntrate en la tuya propia y lograrás todo lo que te propongas.

Comparte:

lunes, 22 de abril de 2019

La importancia de invertir en sí mismo



La importancia de invertir en sí mismo Es un hecho que todos los seres humanos deseamos crecer en todos los aspectos de nuestra vida.

Es decir, buscamos mejores alimentos, más dinero, mejorar la salud y muchas cosas más.

Hay personas que por voluntad propia rechazan incrementar sus vidas, pero a nivel general todos buscamos expandirnos y ser mejores cada día.

Normalmente esperamos que estás cosas o nos caigan del cielo o que lleguen mediante la ley del mínimo esfuerzo.

Esto se puede ver claramente cuando realizamos nuestro trabajo, de mala gana y hasta obligados.

La pregunta que la mayoría nos hacemos respecto a esto, es cómo mejorar nuestra vida a partir de lo que hago actualmente?

Eh aquí donde entra la importancia de invertir en uno mismo.

Cuando pensamos en la palabra invertir, siempre nos viene a la mente el uso de dinero que de inmediato pensamos que no tenemos.

Pensar de esta forma hace que nos “paralicemos” y sigamos por nuestro camino diario sin hacer absolutamente nada por cambiarlo, salvo el quejarnos.

Quizás tengamos un título universitario, de educación básica secundaría o alguna especialización y con eso pensamos que no debemos preocuparnos pues ya sabemos todo.

Lamentablemente el mundo va cambiando a pasos agigantados y nos va dejando atrás si constantemente no nos actualizamos.

Invertir en uno mismo no necesariamente hace referencia a la educación académica.

Que hay de nuestras emociones y creencias?

Te has preguntado hace cuanto tiempo tienes las misma clase de emociones y que siempre te alegras de lo mismo o te enojas por el mismo motivo?

Crees que eso no es estar estancado en la vida?

Así como son tus pensamientos y creencias, así mismo es tu vida, pues lo externo es un reflejo de tu interior.

Para poner un ejemplo más claro, imagínate que hoy en día, aun caemos en “ofertas” que benefician nuestra economía.

Muchos podemos burlarnos de gente que paga 3 veces o más por un producto que esta en “descuento especial”.

Sin embargo sabías que la mayoría caen en estos pequeños trucos de forma inocente? O de lo contrario no existirían este tipo de situaciones.

Te has llegado a preguntar en que cosas te pueden estar haciendo lo mismo, sin siquiera darte cuenta?

Es por eso que la actualización constante de nuestra información es de vital importancia en el camino al éxito.

Creo que una de las mejores formas de inversión que puedes hacer en ti mismo es la lectura.

Los libros nos dan cierta ventaja sobre el resto que no le gusta la lectura.

Hace muchos años un gran amigo me comentó que había comprado un libro.

Este hacía referencia sobre las inversiones de capital según las tendencias de la información.

Mi amigo, basándose en esto adquirió una moneda extranjera y al tiempo la vendió ganando más de 10 veces la inversión inicial.

Debemos aclarar que todos los libros no son necesariamente para nosotros. Todo depende de lo que estemos buscando mejorar en nuestra vida.

Digamos que hay personas que ya tienen solucionado su parte económica pero necesitan una mejora en su salud.

Obviamente un libro que hable de inversiones financieras le va a servir muy poco. Así pues debes buscar lecturas que te den información adicional sobre lo que sabes del tema de tu interés.

Con mayor información puedes aprender a tomar mejores decisiones.

Te aseguro que si pudieras hablar por ejemplo con los grandes dueños de capitales, te dirían que algo más valioso que su dinero es la información adicional que pueden adquirir.

Sin embargo la inversión más importante que puedes hacer es en tus emociones.

Recuerda que tomamos decisiones y hacemos las cosas que hacemos basados en nuestras emociones.

Si tus emociones hacen lo que les da la gana, pues tu vida se saldrá de tus manos.

Invertir en tus emociones es por ejemplo algo tan simple como meditar o escuchar un audio sobre estás, etc.

Así que te animo mediante esta información a buscar la excelencia mediante la adquisición de datos que no conocías.

Estos te pueden dar ideas nuevas que te pueden llevar a ese éxito que tanto estás buscando.

Aprende a invertir tiempo en ti mismo con cosas que valgan realmente la pena, pues el tiempo es el recurso más importante que tenemos ya que nada te lo puede regresar.
Comparte:

Comprar PBA

Compra BPA

Contáctame

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Donaciones

Acerca de mí

Mi foto
Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

Notificaciones Telegram

Telegram
Canal Ingeniero Gabriel Salazar / AUTOPODER Recupera tu Poder Interior

Para recibir el vídeo de cada lunes en tu Telegram:

Ingresa a:
t.me/autopoder1
t.me/IngenieroGabrielSalazar
Grupo Telegram:
t.me/+Z7ZMi8tw4WdjYTcx

Vídeo Bienvenida

YouTube

Copyright © Ritmo Positivo 2009 - 2026. Con tecnología de Blogger.

Popular Posts