Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

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lunes, 22 de junio de 2026

Hay dolores que nadie ve... pero lo cambian todo



Hay dolores que nadie ve... pero lo cambian todo

Durante un tiempo, viví cerca de un señor que todas las madrugadas lloraba. 


No era un llanto suave. Era un dolor que se escuchaba. 


Se quejaba de una pierna. Siempre lo mismo. Noche tras noche. 


Y al principio… te soy sincero… molestaba. 


Interrumpía el silencio. Interrumpía el descanso. Interrumpía la paz. 


Y sin darme cuenta, empecé a hacer lo que muchas veces hacemos: 

juzgar sin entender. 


Pensaba: 

“¿por qué no se trata?” 

“¿por qué no hace algo?” 

“¿por qué siempre lo mismo?” 


Hasta que un día entendí algo. 


Yo solo escuchaba unos minutos de su dolor… pero él lo vivía todo el tiempo. 


Yo tenía el privilegio de ignorarlo… él no podía escapar de eso. 


Y ahí todo cambió. 


Porque hay dolores que no se ven. 

No tienen yeso. No tienen explicación clara. No se entienden desde afuera. 


Pero están ahí. Consumiendo. Cansando. 

Rompiendo poco a poco. Y aun así… la gente sigue. 


Sigue caminando. Sigue hablando. 

Sigue intentando hacer una vida “normal”. 


Mientras por dentro están peleando una batalla que nadie ve. 


Con el tiempo supe algo más. Al señor le cortaron la pierna. 


Y uno pensaría que eso iba a acabar con el dolor… 

pero no sirvió de nada. 


El dolor siguió. Las madrugadas siguieron. 

El llanto siguió. 


Y lo más duro no era solo el dolor… 


Era que no tenían dinero para comprar la morfina que podía aliviarlo. 


Ahí entendí algo que nunca había considerado. 


A veces el sufrimiento no es solo físico. 

También es la impotencia. 

También es no tener cómo aliviarlo. 

También es sentir que no hay salida. 


Ese señor no solo estaba enfermo… 

estaba resistiendo una realidad que muchos no soportarían. 


Y yo… me había molestado por el ruido. 


Porque hay dolores que no se ven. 

Pero hay otros que sí se escuchan… 

y aun así no los entendemos. 


Ese señor me enseñó que no todo el mundo está viviendo la vida desde el mismo lugar. 

Que hay quienes sonríen… pero están resistiendo. 

Que hay quienes se ven bien… pero están agotados. 


Y que juzgar es fácil… cuando no te duele. 


Desde afuera, todo parece exagerado. Hasta que te toca. 


Hasta que un día eres tú el que no puede dormir. 

El que no encuentra calma. 

El que carga algo que nadie más entiende. 


Y ahí es donde cambias. Ahí es donde dejas de hablar tan rápido. 

De opinar tan fácil. De asumir tanto. 


Porque entiendes algo simple, pero profundo: 


No sabes el dolor que alguien está cargando. 


Dios sí lo sabe. 


Dios ve lo que nadie más ve. 

El cansancio que no dices. El dolor que escondes. La lucha que callas. 


Y tal vez ese señor no solo estaba sufriendo… 

tal vez estaba resistiendo más de lo que muchos podrían. 


Tal vez no era debilidad. 

Tal vez era una batalla silenciosa. 


Y eso… eso merece más respeto que juicio. 


Porque al final… todos estamos peleando algo. 


Algunos lo muestran. Otros lo esconden. 


Pero nadie… nadie está completamente libre de dolor. 


Por eso, antes de juzgar… aprende a mirar con más compasión. 


Porque no todo el que se queja exagera… 

a veces solo está sobreviviendo a un dolor que tú no podrías soportar ni un día.

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lunes, 8 de agosto de 2022

Uso de la fuerza interior para encarar las dificultades



Uso de la fuerza interior para encarar las dificultades

Cuando se trata de enfrentar desafíos, todos somos valientes y buenos consejeros siempre y cuando no sea nuestro problema. 


Si es nuestra situación pareciera que la sabiduría que emanamos para aconsejar a terceros, nos abandona. 


Esto puede ocurrir por 2 razones y la primera es ese bendito “bienestar” que obtenemos cuando alguien nos compadece. 


Inconscientemente nos encanta escuchar ese “pobrecito”, “que pecadito”, etc., que otros suelen decir para manifestar su empatía hacia nosotros. 


La segunda razón tiene que ver con la auto lástima materna que adquirimos en nuestra infancia. 


Esto ya lo vimos en el tema LOS PELIGROS DE LA AUTO LASTIMA MATERNA


Y que, a manera de resumen, nuestra madre ante cualquier caída expresaba su protección y compasión por nosotros. 


Esto no lo hace una madre porque sea mala, sino porque fue lo que aprendió también de su progenitora. 


Y súmale a esto su sentido de protección hacia su hijo. 


Así pues, es que adquirimos las bases emocionales para aprender a actuar cuando tenemos dificultades o infortunios. 


Pero la pregunta que nos interesa resolver es, ¿cómo encarar los desafíos de la vida y salir en una sola pieza de ellos? 


Bueno, resulta que el compadre de un amigo de mi mejor amigo tuvo un accidente bastante fuerte. 


Su trabajo tenía que ver con la energía eléctrica. 


Y en cierta oportunidad, tuvo un descuido que casi le cuesta la vida. 


Al recibir una descarga de alto voltaje en todo su cuerpo, esta rompió su estómago. 


Adicionalmente perdió casi todos los dedos de sus manos. 


Y las cicatrices que quedaron, no fueron muy estéticas que digamos. 


En otras palabras, podemos decir que Dios, la Vida, el Universo o como prefieras llamar a la Divinidad, quiere mucho a este paciente. 


La mayoría de nosotros al vernos sin nuestros dedos y con cicatrices bastante fuertes, nos desbarataríamos en la autocompasión. 


Pero este muchacho, y no sé cómo ha hecho, JAMAS ha perdido su alegría y su entusiasmo por vivir. 


Y a pesar haber sido declarado por la medicina como minusválido, él simplemente se las arregla para llevar su vida de la forma más normal posible. 


¿Y a qué se debe su determinación? 


Simplemente no se dedicó a la autocompasión. 


No permitió que las enseñanzas maternas lo llevaran por ese camino de la auto lástima. 


Se las pelotas y cada día con convicción toma la determinación de mejorar sus “nuevas” habilidades. 


Y puedo dar plena fe que este muchacho nunca perdió su carisma y alegría hasta la fecha de grabación de este vídeo. 


Y entiendo perfectamente que, en la actualidad, se promueve la autocompasión como un medio de ser “exitoso”. 


De sanar culpas y otro tipo de cosas. 


Pero yo creo que no necesitas hacer un curso de emociones para conocer los resultados de sentir auto lástima por ti. 


Es una de las cosas que más te ha estado paralizando tu progreso. 


Es como si te dedicaras a buscar la validación del Universo entero incluyéndote a ti mismo. 


Y esa validación no va a venir, a no ser que tomes la determinación de salir adelante como mi compadre. 


Así que quiero animarme, mediante esta información, a enfrentarte a cualquier obstáculo que se presente en tu camino con heroísmo y poder. 


Tristemente el mundo no avanza para aquellos que piensan que no son afortunados y los demás son los que tienen privilegios.

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lunes, 15 de abril de 2019

Los peligros de la auto lástima materna



Los peligros de la auto lástima materna La compasión es un vocablo que proviene del griego y significa literalmente “sufrir juntos”.

La lástima no posee una definición específica pero está muy asociada a la compasión y en otros casos a la expresión de pesar.

Básicamente estas emociones la aprendemos de nuestra figura materna.

Ella tiene una gran influencia en nuestras vidas, pues le aprendemos el proceso de solución de problemas.

Nuestra madre no solo es importante en nuestra infancia, sino que también lo es a lo largo de nuestra vida.

Ella nos apoya incluso cuando somos adultos y llega a ser nuestra fortaleza moral cuando pasamos dificultades.

También de ella aprendemos a interactuar con los demás y a reforzar la empatía por ellos.

Todo esto es posible gracias a su instinto de protección materno.

Y esto no es solo exclusivo de los seres humanos. También podemos verlo en los animales.

Así pues, la biología asegura la supervivencia de nuestra especie realizando una conexión emocional entre madre e hijos.

Claro esta que siempre hay excepciones a esta regla tanto en humanos como en animales.

Pero a nivel general podemos decir que la madre siempre está procurando el bienestar de sus crías.

Todo esto parece algo excelente, sin embargo en la gran mayoría se ha convertido en uno de los mayores problemas de la humanidad.

Con esto me refiero a que el exceso de protección en los hijos trae como consecuencia la enseñanza de auto compasión por parte de la madre.

Hagamos un laboratorio mental. Por ejemplo visualiza un pequeño niño que acaba de llegar del colegio en medio de la lluvia.

Puedes intentar recordar con exactitud las palabras y gestos que realiza una madre cuando ve una escena como estas?

De inmediato se escuchan expresiones tales como que pecao, pobrecito, que pesar, etc.

Y esto va a acompañado de una expresión facial de ternura y dolor.

Y esto no solo ocurre una sola vez en la vida. Si logras observar a tu alrededor, las madres repiten una y otra vez este proceso y hasta en cuestiones de menor importancia.

Recuerda que cuando somos pequeños, tal vez no racionalizamos mucho y no comprendemos mucho.

Pero si procesamos en nuestro pequeño cerebro y vamos absorbiendo y almacenando todo a nuestro paso.

Y aquí es cuando viene el problema pues todo eso que aprendimos de niños lo vamos a replicar en nuestra vida de adultos.

Has notado que la gran mayoría de personas que conoces tienen la sensación de que la vida es dura, una continua lucha y que hay que avanzar a pesar de las caídas?

Puedes comprender el origen de estas ideas?

Exacto, de las expresiones y palabras de compasión hemos estado aprendiendo la auto lástima materna.

Los infortunios son situaciones de las cuales no escapa ninguna persona.

A nuestra vida pueden llegar cosas que nos gustan, como también cosas desagradables.

Ya sabemos que sentir y expresar lástima por un evento desafortunado que le ha pasado a nuestros hijos es más perjudicial que benéfico.

Pero que pasaría si en vez de resaltar el infortunio que vivieron, más bien los felicitamos por que fueron recursivos y salieron adelante?

Creo que esto va a ser una mayor enseñanza para ellos en el futuro, que la auto compasión, pues aprenderán a ser recursivos en todas las situaciones que tengan.

Honestamente cuando escucho palabras tales como que pecao, pobrecito, etc, siento que pierdo el control y me da mal genio.

Creo que esto me sucede porque se que le están robando la oportunidad a un ser humano de aprender a solucionar y no a quejarse.

Personalmente cuando me he enterado que mi hija tuvo un pequeño tropiezo pero fue recuersiva y lo solucionó, la felicito y siempre le recuerdo lo recursiva e inteligente que es.

Se que cuando sea adulta la vida para ella va a ser tan divertida, como lo es para mi en este momento.

Yo también sentí compasión y lástima por mi mismo. Pero tuve que hacer conciencia de esto para no paralizarme ante las situaciones que no me gustan de la vida.

Así que te animo mediante esta información a eliminar de tu vocabulario palabras de compasión y lástima ante los eventos de la vida.

En el Universo no hay cosas buenas, ni tampoco malas.

Simplemente hay eventos que nos pueden gustar como disgustar.

Abandonando la auto compasión es como podemos llegar a actuar siempre a nuestro favor y comenzar a ver que la Vida desea todo el bien para ti.

Simplemente lo estamos rechazando con nuestras actitudes de derrotismo.
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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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