miércoles, 5 de septiembre de 2012
Incrementando la Autoestima
Investigando el comportamiento humano y su relación con
las emociones, he encontrado durante estos últimos 6 años que una de las
mayores causas de fracaso e infelicidad en la vida tiene que ver con la baja
Autoestima.
Según el diccionario RAE, la Autoestima es la “valoración
de si mismo”. Podemos ver que la Autoestima es una característica muy poderosa
que influye en nuestras emociones y como sabemos estas determinan la calidad de
elecciones que hacemos cada segundo para vivir en bienestar o malestar.
Normalmente cuando escuchamos la palabra Autoestima la
relacionamos de forma positiva. Sin embargo la definición no incluye “la Gran” valoración
por mi mismo. Solo describe de forma general que el concepto que yo tenga de mi
mismo se define como Autoestima.
¿Y qué ocurre si este concepto es malo, como en la
mayoría de casos? Pues que aquí entra la baja o mala autoestima. Si has estado
leyendo este blog, ningún ser humano nace con Autoestima. Esta se forma a
través de las voces de las personas que nos rodean durante la infancia mediante
la repetición y la reafirmación de nuestro comportamiento.
Por ejemplo si desde niño aprendo a estar en silencio,
observar lo que me rodea y no hago comentarios, las personas que me rodean
comenzarán a etiquetarme como “el mudo”, “el raro”, “el autista”, “el tonto”, etc.
Y por el contrario si solo hablo, opino y me meto en la vida de los demás, voy
a tener las etiquetas de “el metiche”, “el lambón”, “el solucionador”, “el
pacifista”, etc.
Cada vez que realizo una acción que esté conectada con
alguna de estás creencias, las personas me dirán la respectiva etiqueta, lo
cual confirmará mi patrón de comportamiento. Esto sumado a la burla, hará que
mi cerebro lo comience a asociar con algo negativo, y si a este aprendizaje le
sumamos el comportamiento derrotista de los parientes tal como “deje ese asunto
así para que lleve la fiesta en paz” (que es muy común en mi país), pues ya te
podrás imaginar la vida desdichada de un ser humano que ha sido programada de
forma “inocente” por nuestro grupo parental.
En mis observatorios, he visto grupos de personas que
intentan cambiar este comportamiento programado. Por ejemplo conocí a un joven
con la etiqueta “tonto”. Quizás en su infancia fue una persona callada y
observadora que recibió dicha etiqueta y de su madre aprendió a llevar la
fiesta en paz. Este joven intentaba por todos los medios de hablar y opinar de
todo, pero su patrón inicial de comportamiento, su guía emocional siempre
terminaba jugándole una mala partida, y en su caso se cumplía el dicho “el que
mucho habla, mucho se equivoca”. Incluso uno de sus amigos que lo quería mucho,
siempre le recordaba un antiguo proverbio chino que reza “es mejor estar
callado y parecer un tonto, que hablar y despejar la duda”.
Por otro lado he visto personas que no pueden cambiar
dichos patrones de comportamiento a pesar de ser adultos que “pueden” (deberían)
tomar decisiones inteligentes, pero que parece que al momento de hacerlo toman
la peor elección o mejor dicho toman la decisión de “chingarse” la vida solitos
y seguir sufriendo, a pesar de que afirmen que no les gusta lo que viven y que
la vida no les da las oportunidades para estar mejor.
En estos casos, el sentimiento de no merecer algo mejor
ha hecho que muchas personas permitan gritos, humillaciones, faltas de respeto,
y no sientan ni siquiera las ganas de decirle a su “verdugo” emocional lo que
sienten, sino que sigan permitiendo que avance esa situación.
Bueno, la cuestión ahora es ¿cómo enfrentar esta
situación para mejorar mi vida y encaminarla por donde yo quiero? Bueno, una de
las fallas que toda la humanidad posee para seguir viviendo limitadamente es la
negación. Si observas, casi todos negamos situaciones como estas. No queremos
quedar delante de los demás como un “pendejo” o “pendeja”, e incluso es
doloroso aceptarlo delante de nosotros mismos.
Entonces el primer paso que siempre uno debe tener para
cambiar algo es reconocerlo. Esta es la única manera de obtener fuerzas para
cambiarlo. De resto, si no hay consciencia de que algo existe, pues simplemente
no harás nada por remediarlo.
Lo segundo, y es una de las cosas más difíciles, es
cambiar la información que ingresamos a nuestro cerebro a diario. Debido a que
somos “adictos” a nuestra “zona cómoda”, es decir, nos parece difícil cambiar
hábitos pues el cerebro es como un niño caprichoso que se conduce siempre por
donde lo has estado llevando con la información. Es por eso que preferimos ver
la TV así veamos programas que nos vuelvan más “pendejos” o “pendejas” que leer
un libro que nos ayude a progresar, porque si apagamos el TV tendremos que
pensar y usar nuestro cerebro, y con toda honestidad, pensar no ha sido precisamente
un entrenamiento que hayamos hecho desde niños. Por lo tanto al principio es
doloroso y automáticamente nuestro sistema nervioso generará los diferentes
químicos que se traducen en emociones para evitar “la fatiga”.
Por eso una de las cosas más complicadas en la vida es
cambiar de hábitos. Pero si quieres un cambio real en tu vida, ser una persona
de Poder, de decisiones sabias, sana y feliz, debes inicialmente obligarte a
ingresar buena información cada día y cortar la basura que te llega a diario. ¿A
qué me refiero con información basura? A todo aquello que te hable de pobreza,
dolor, crisis, pereza, miedo, angustia, frustración, impotencia, violencia,
chismes, contiendas, odio, mentiras, intriga, etc. Si por el contrario quieres
ser un “chingado” o jodido emocional toda tu vida, no hagas nada que vas por
muy buen camino.
Mira, a titulo personal yo he estado usando cada día
desde hace 3 años el tema de aumentarla Autoestima de mi amigo Víctor Giordani. Para mi, esta ha sido la única
forma de ir restando importancia emocional a todo aquello que me tenía sumido
en mi pasado, y que me tenía atado a al sufrimiento años atrás.
Todos saben ya esto, que hay que ser positivos, que si
quieres algo debes ir y luchar por ello, y bla bla bla, pero en el momento de
hacerlo, el miedo nos paraliza. ¿Por qué? Por lo que vimos al inicio de esta
entrada, por la Información. Cambiar eso, es complicado de la noche a la
mañana, pero si a diario haces un “entrenamiento” con tu cerebro, conduciéndolo
con la información de lo que deseas vivir, poco a poco, paso a paso, gota a
gota tu vida irá cambiando. Nada en la Naturaleza ocurre de forma instantánea.
Todo toma su tiempo. A veces hay cosas más rápidas y otras más lentas pero al
final todo toma un tiempo para mejorar, crecer, producir, etc.
El problema esta en que todavía pensamos que alguien más
hará las cosas por nosotros. Que alguien vendrá y vivirá por nosotros, ser irá
y nos dejará la vida resuelta para que nosotros sigamos felices. Y supongamos
que eso ocurra. ¿Sabes que sucederá después de que te entreguen la vida
arreglada? Pues que volverás a “chingartela” ya que tu cerebro intentará por
todos los medios regresar a lo conocido, a lo que aprendió durante la infancia.
Y así se te irán los años, las décadas y con los puños cerrados mirando hacia
el cielo dirás la ya famosa frase que hemos escuchado muchas veces en otros “¿por
qué a mi?”.
Todo el tiempo sugiero que creas en un Poder Superior
porque es una excelente ayuda para lograr tus metas. Pero con esto no quiero
decir que tu Poder Superior (llámalo como tu desees) va a venir a arreglarte
todo. El te da la inspiración mediante personas, situaciones, tu propia voz
interior (especialmente con tu voz interior), etc. Pero el que debe hacer el
trabajo y tomar las decisiones eres tú.
Por último, cuando ya aceptas tu problema y comienzas a
ingresar información diaria en tu cerebro de bienestar, entonces puedes comenzar
a definir que es lo que quieres. Este último ejercicio me ayudó mucho a crear
bienestar en mi vida.
Me senté solo y pensé qué es lo que quiero de la vida. No
me puse a meditar en cual es mi objetivo ni nada de eso, sino que es lo que
realmente deseo vivir en mi vida. Lo escribí en un papel y comencé a analizar
que cosas estoy haciendo para sabotearme ese camino. ¿Y sabes qué ocurrió? Me
vino una idea que me ha ayudado hasta el día de hoy. Como sabes, cada segundo
nos llegan situaciones en las cuales debemos elegir. Cada elección que hago,
pongo la meta o mi propósito de lo que yo escribí que deseo vivir. Si esa cosa
o situación que me llega me impide seguir en el camino hacia donde voy o me va
a demorar, pues la desecho, así eso me provoque dolor.
En estos casos toca usar la voluntad y “dialogar” conmigo
mismo, si realmente quiero demorarme en mi meta o alcanzarla rápido. Con el
tiempo he notado que ha pasado algo muy interesante en mis emociones. Y es que
me siento genial. Siento que en mi interior hay algo que me dice “OK”, “Perfecto”,
“Esto es lo que yo quiero”, todo a través de un sentimiento de alegría, verdad
y amor.
Creo que muchos maestros espirituales se refieren a esto
cuando hablan de que venimos a hacer nuestra propia música. ¿Qué clase de
música quieres escuchar en tu interior? ¿La de terceros? ¿La de personas que ya
ni están con nosotros? ¿O la melodía que desde hace rato te está llamando? Intenta
repasar esta entrada y tomar lo mejor de ella. Quizás sea una pequeña luz que
ilumine el camino de grandeza que desde niño te ha estado llamando en tu
interior.

Hoola apreciado Gabriel!!!
ResponderBorrarMuy buenos aportes para ñpgrar una autoestima buena.
Abrazos.
Maritza
Hola mi querida Maritza, muchas gracias por tus comentarios y sobre todo me alegra que esta información te pueda ayudar. Miles de abrazos y bendiciones.
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