Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

lunes, 12 de abril de 2021

La importancia de ignorar los eventos que no controlamos



La importancia de ignorar los eventos que no controlamos

Uno de los pensamientos filosóficos que más ha llamado mi atención es el Estoicismo.


Básicamente la virtud que posee un Estoico es la de permanecer impávido casi que permanentemente.


Y las personas que viven bajo esta filosofía no necesariamente reprimen sus emociones.


Simplemente a las emociones negativas tales como el odio, la ansiedad o el miedo, le restan importancia.


Todo esto lo hacen posible gracias a la preparación que hacen sobre las situaciones que llegan a su vida.


Con esto me refiero a que aceptan el hecho de las situaciones que no pueden cambiar anticipando la emoción negativa que esta les puede producir.


Un claro ejemplo de esto es lo que hacía el emperador Marco Aurelio cada mañana.


Él se preparaba o más bien hacia consciencia cada día de la grosería, ignorancia, mala educación y envidia de la gente a su alrededor.


Y como postula el Estoicismo, no se trata de ser negativo y esperar lo peor, sino de prepararse para no desilusionarse cuando estas cosas ocurran.


Pero, aquí es donde yo discrepo con los Estoicos, pues de acuerdo a mis investigaciones, laboratorios y observatorios sobre este tema, todo pensamiento y emoción nos ayuda en la creación de nuestra realidad.


Para no ir más lejos, hace más de 15 años yo me estaba “preparando” para enfrentar a los amigos de lo ajeno.


Por aquella época yo utilizaba mucho el transporte público y observaba que los delincuentes hacían de las suyas, aprovechando la multitud de la gente.


Me imaginaba hasta noqueando a uno de ellos y pasando como un héroe ante la gente.


Increíblemente me llegó una oportunidad en que me encontraba solo en un paradero de autobús.


A pesar que había mucha gente a mi alrededor se me acercó un jovencito el cual me extendió la mano y me dijo “por favor me pasas tu equipo de comunicaciones y todo el dinero que tengas”.


Me mostro un arma que tenía debajo de la camisa, pero lo que definitivamente más me impacto fue la educación con la que me habló.


Como yo había hecho mi preparación “estoica” calculé en que noquearlo sería bastante fácil por su pequeña estatura.


Sin embargo, el jovencito al parecer se dio cuenta de lo que iba a hacer y me dijo “no hagas escama que atrás esta mi compañero”.


Esta palabra “escama”, en este contexto, significaba que no hiciera ruido y alboroto.


De hecho, fue la única palabra desenfocada en su refinado lenguaje, pues esta es considerada inculta.


Allí sentí una mano en mi hombro izquierdo y pues ya contra dos no tenía tiempo de reaccionar.


Así que mi “preparación” para lo único que me sirvió fue para entregar mi equipo de comunicaciones.


Después de ese susto, me pude dar cuenta que yo había estado creando esa situación con mi “preludio”.


Y puede que tú me digas en este momento, pero Gabrielito lindo, eso fue una coincidencia.


Además, la delincuencia puede afectar a cualquier ser humano.


Bueno, me gustaría decirte que tienes la razón, pero algo muy curioso me volvió a ocurrir con el tiempo respecto al ruido y eso no fue coincidencia.


Resulta que en una oportunidad llegué a vivir al barrio más ruidoso del universo conocido.


Todos los vecinos prendían sus equipos de sonido mañana, tarde y noche.


Y para colmo, lo hacían de lunes a lunes.


Yo hasta les tenía “apodos” a los vecinos, según la música que escuchaban.


Con el tiempo se dio la oportunidad de cambiar de vivienda y justo al frente había un negocio de billar, juego de rana, etc.


Y pues como cosas del destino se dio nuevamente la oportunidad de cambiar de vivienda a un barrio de estrato más alto.


Por lo general, los barrios más ruidosos, son los barrios populares, pero este nuevo donde iría a vivir por ser un barrio de “ricos” la gente es más culta, más decente, etc.


¿Y qué crees? Efectivamente la misma noche de pasarme a ese barrio un vecinito me dio la bienvenida con música a todo volumen.


Allí me di cuenta que yo era el del problema.


Me puse a analizar que sentía al escuchar la música de los vecinos.


Allí recordé la experiencia que tuve con mi amigo el que se quedó con “mi equipo de comunicaciones”.


Así pues, decidí crear otra realidad, ignorando el “ruido musical” de mis vecinos.


Dejé de prestarle mi atención a eso ¿y adivina?


Efectivamente hasta la fecha mis vecinos son ambles, educados y nunca exageran el ruido en sus equipos de sonido.


Y por si acaso te lo estás preguntando, siguen siendo los mismos vecinos y nadie se ha ido para otro lado.


Como puedes ver, lo más sabio que podemos hacer es enfocarnos en lo que realmente queremos.


Si yo deseo tener riqueza, no me puedo enfocar en los problemas financieros de la humanidad.


Cuando pensamos en que la economía no está bien y que todo está mal, lo único que conseguimos es seguir aplazando nuestro proyecto de riqueza.


Esto mismo aplica cuando pensamos que todas las personas son malas y que todos quieren estar en una relación es por interés.


Si sólo nos enfocamos en lo malo que vemos, nos vamos a pasar toda la vida solos, desconfiando de todos y finalmente terminando amargados.


Así que quiero animarte, mediante esta información, a poner todos tus recursos mentales y emocionales en lo que deseas, y al mismo tiempo ignorar todo lo que no te gusta.


Recuerda que, si le queremos comunicar algo a la Vida, el único lenguaje que entiende es el de nuestro enfoque y emociones.

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lunes, 5 de abril de 2021

La ley del equilibrio Universal



La ley del equilibrio Universal

Todos hemos escuchado que la Vida es un boomerang, que toda causa tiene un efecto o también que cosechamos lo que hemos sembrado con anterioridad.


Desde muy niño llegué a escuchar anécdotas sobre esto, que también mucha gente le suele llamar ley del karma.


¿Pero qué ocurre cuando nos hemos “portado bien” y notamos que la justicia de la vida al parecer no nos favorece mucho que digamos?


Respecto a esto, cuando comencé a iniciar mi carrera, tuve un compañero cuyos padres eran bastante pudientes.


Él no necesitaba nada, sin embargo, le encantaba acceder a las salas de sistemas a extraer la memoria de los equipos.


Había desarrollado tal habilidad para esto, que no necesitaba ni siquiera destaparlos, sino que por cualquier pequeña ranura que encontrara se las ideaba para sacarlas.


Las personas que lo llegamos a observar le decíamos que no hiciera eso y, sobre todo, por qué lo hacia si sus padres le daban todo lo que él quería.


Ante esto él siempre respondía que la institución no le hacía falta eso, que era como quitarle un pelo a un gato y bla bla…


Como uno esperaría, a esta persona le tenía que ir muy mal en la vida, pero increíblemente todo le salía a pedir de boca.


Obtuvo un excelente trabajo, pero “curiosamente” cada auto que ha comprado, ha sido víctima de hurto.


Uno podría decir que esta persona no tiene buena fortuna, pero como podemos observar, la Vida nos regresa, sin importar en que tiempo las cosas que hacemos.


Otro caso similar fue el de una persona que hace casi 10 años me contactó a través del blog.


Me contó que estaba iniciando un negocio de internet.


Es decir, de aquellos en que se alquilaban computadores para acceder a internet antes que llegaran los smartphones.


A pesar que este negocio estaba en auge, el se quejaba porque no tenía muchos clientes para sostenerse.


Cuando llegamos al tema del licenciamiento del software, ¿adivina?


Me dijo que como apenas estaba empezando no era justo pagar por aplicativos tan costosos, así que por eso los pirateaba.


El conocer esta experiencia me hizo verificar todo el software que tenía yo en mi laptop.


Me di cuenta que el 100% de las aplicaciones que utilizaba no contaban con una licencia para instalación.


En aquella época era impensable comprar cada uno de los aplicativos que usaba, así que decidí investigar que otros existían que hicieran lo mismo y de forma gratuita.


Vaya sorpresa que me llevé al descubrir la cantidad de software que hace lo mismo con que nos hemos “casado” y es de uso libre.


La mayoría funcionan por donaciones voluntarias y otros simplemente el autor le dio la gran bendita voluntad de compartirlo con la humanidad.


Definitivamente es cuestión de costumbre pues ahora todo lo que utilizo prefiero comprar su licencia.


Así evito acceder a programas para hacer funcionar con “legalidad” los aplicativos.


Muchas veces estos programas contienen software ofuscado con el objetivo de extraer nuestros datos.


Puede que tú me digas, pero Gabrielito lindo, eso son casos excepcionales y hay cosas que no tienen reemplazo en la vida.


Además, yo lo voy a utilizar solo un tiempo y ¡ya!


Mira el asunto con “robar” o mas bien pasar por alto la “legalidad” es que esto es un mensaje que le estamos transmitiendo a la Vida.


Pregúntate por un momento, ¿por qué estás haciendo esto?


¿No tienes suficiente dinero?


En realidad, ese es el mensaje que le estás transmitiendo a la Vida.


Un mensaje de carencia, de que no tienes y que todo debes “robarlo” para conseguirlo.


La Vida entenderá que prefieres vivir en carencia y por lo tanto seguirás viviendo con mezquindad.


¿Te has puesto a pensar todas las personas que dependen de la venta de una herramienta, ya sea una máquina o software?


¿Cuántas hijos y parientes cercanos dependen de esto?


¿Te gustaría que algo que has hecho con mucha dedicación con la esperanza de recibir fruto, fuera robado por otros?


Vas comprendiendo porque a pesar de tus esfuerzos actuales, parece que la Vida te está entregando lo contrario.


Examina cada aspecto de tu vida y comienza a corregirlo.


Recuerda la regla de plata que consiste en no hacer a otros, lo que no quieras para ti.


Cuando le expliqué a mi hija todo el proceso de creación de los juegos que ella disfruta, decidió deshacerse de todo lo que no tuviera licenciado.


Poco a poco ha ido comprando lo que ella le gusta con su dinero.


Y sin necesidad de adivinar el futuro, adivina como será su vida respecto a la ley de causa y efecto.


Así pues, de esta forma quiero animarte a ser lo más justo posible con la Vida, para que la Vida sea lo más justa posible contigo.


Vivir con honor no solo da paz mental, sino que la Vida te dará el bienestar de forma más fácil que los demás.

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lunes, 29 de marzo de 2021

Cuál es la mejor motivación para salir adelante



Cuál es la mejor motivación para salir adelante

Definitivamente una persona no piensa lo mismo acabando de almorzar y sabiendo que cuenta con un millón de dólares en su cuenta.


En este caso nos sentimos protegidos, superiores y hasta vemos los problemas de los demás como algo insignificante.


Incluso nos atrevemos a decir que somos imparables y que nada nos puede detener.


Por ejemplo, en mi caso, un tiempo previo antes que toda mi economía se derrumbara, yo me sentía poderoso.


Y una vez hablando con mi señora madre, le llegué a exponer que la gente era muy débil mentalmente pues se dejaban derrumbar ante los problemas.


Que YO si sería capaz de enfrentarme a cualquier situación y con mi valentía saldría adelante.


Mi madre simplemente me dijo que yo no sabía nada de esos temas, pues aun no había pasado por ninguna dificultad.


Y que si en algún momento yo perdía todo pues eso sería otro cuento.


Mi gran ego siguió diciendo que la persona que se deja derrumbar es porque quiere, es débil mentalmente y bla bla…


A pesar de todo el caos en que me encontraba, pude recordar esas palabras de mi madre y me di cuenta de su total razón.


Mira, uno en medio de dificultades no es tan valiente como se creería normalmente con la barriguita y la cuenta del banco llenas.


Por ejemplo, en una oportunidad mi hija que estaba muy bebé se enfermó.


Yo no tenía dinero y salí a buscar quien me podría prestar para llevarla al médico.


Como no encontré a nadie, simplemente me paralicé.


Me senté en la acera y como había mucha gente a mi alrededor, metí la cabeza dentro del cuello de la camisa y comencé a llorar.


Cuando llegué a la casa vi a la madre de mi hija con ella en brazos y estaba llorando.


Lo único que se me ocurrió fue sacar una pequeña tina y bañarla para bajarle la fiebre.


Y así pasamos toda la noche en vela intentando controlarle la temperatura hasta que finalmente normalizó.


Lo único que pude hacer fue llorar y orar para que todo saliera bien.


Y aquí es donde uno se pregunta, ¿dónde está todo ese valor que decía sentir para salir adelante?


Es por eso que cuando uno está caminando por el “valle de las sombras” no es tan fácil reaccionar y salir de allí.


Previo a todo esto yo me sentía muy poderoso, sobre todo por mi hija.


Pensaba que ella era mi motivación para conseguir para ella todo lo que necesitara.


En esos momentos simplemente sentía que el miedo me consumía y también la angustia por salir de esa situación.


Uno cree que la motivación para salir adelante son los padres, hijos o la pareja.


En realidad, en momentos de oscuridad, al único que tienes es a ti mismo.


Nadie puede hacer las cosas por ti, así que tu mayor motivación eres tú.


Te lo digo, pues recuerdo que cuando llegué a sentir que ya estaba en el fondo y no podía más, acudí a la comunicación intrapersonal.


Con esto me refiero al dialogo con la Divinidad, Dios o a la Vida como le llamo yo.


Sólo después de eso sentí que todo comenzó a fluir.


Lamentablemente tenemos que llegar a estas instancias para poder conectarnos con esa Divinidad que está en nuestro interior.


Los seres humanos somos felices derrochando, y cuando ya tenemos el agua al cuello es cuando buscamos soluciones a nuestros problemas.


Tristemente nunca nos enseñaron el valor de cultivar nuestra autoestima.


Pero ya somos adultos y tenemos ahora el poder de decidir que hacer con nuestra vida y hacia donde encaminarla.


Y quizás en este momento me preguntes, ¿pero Gabrielito lindo, como puedo cultivar mi autoestima si estoy pasando por grandes dificultades?


La buena noticia es que nuestro cerebro funciona al igual que un computador.


Lo podemos programar con nueva información para que haga lo que deseamos.


La mala noticia es que esto no es inmediato.


Requiere tiempo y constancia de nuestra parte.


Lamentablemente no existe nada más difícil para el ser humano que mantener un pensamiento sostenido en algo.


Es la cosa más difícil para nuestro cerebro pues esta ama la pereza.


Le gusta la ley del mínimo esfuerzo.


Y los que se dejan llevar por esto, pues así mismo será su vida.


La Vida te va a entregar eso mismo, algo mínimo con lo cual puedas sobrevivir.


Puede que vuelvas a preguntarme, ¿pero Gabrielito lindo si yo tengo buena comunicación intrapersonal, porque no me salen las cosas como quiero?


Esto ocurre por la falta de claridad.


¿Has notado que todo el mundo quiere tener dinero, pero solo algunos pocos parece que lo consiguen más fácil?


Quieres dinero, pero nunca expresas cuánto.


Quieres una casa, pero no tienen la imagen mental de esta, es decir su forma, dimensiones y demás detalles.


Entre más detalles visualices en tu mente sobre lo que quieres, más fácil encuentra tu cerebro el camino para lograrlo.


La magia de la vida existe, pero no es simplemente por frotar una lámpara o expresarlo.


Tenemos que poner nuestra labor y sobre todo nuestra mente a volar con los detalles de lo que deseamos.


Así que quiero animarte mediante esta información a buscar en tu interior la motivación que necesitas para salir adelante.


La Vida pertenece sólo a aquellos que tienen en su mente lo que quieren de una forma clara.


Y creen en que en su interior tienen todo lo necesario para triunfar.

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lunes, 22 de marzo de 2021

Qué es el enojo y cómo puede alterar nuestra realidad



Qué es el enojo y cómo puede alterar nuestra realidad

El enojo se define como un estado emocional que puede ir desde algo leve, hasta la ira más profunda.


Y este estado emocional, nos afecta indefectiblemente en forma biológica.


Por ejemplo, a este nivel nos aumenta la presión sanguínea.


Y si este estado es nuestro común denominador, con el paso del tiempo conlleva al deterioro de nuestras arterias.


Además, aumenta la producción de sustancias químicas en nuestro cuerpo como la adrenalina y el cortisol.


Lo que alteraría el equilibrio natural de nuestro cuerpo y finalmente llevando al desequilibrio de nuestro sistema inmunológico.


Como quien dice, innecesariamente nos estaríamos ganando una enfermedad.


Como puedes ver, el enojo “altera” nuestro equilibrio.


Esto nos dice claramente que nuestro estado normal no es el enojo.


Entonces la pregunta importante es, ¿de dónde proviene este?


El origen de este es casi como el resto de emociones, es decir el miedo.


Cuando a un ser humano se le induce el miedo o siente miedo por algo, con el paso del tiempo esta emoción es cambiada por el enojo.


Es como si nuestro cerebro se cansara de sentir miedo y comenzara a enfrentarlo a través del enojo.


Hasta cierto punto, esto es bastante positivo, pues creo que, entre el miedo y el enojo, sentimos más poder en este último.


El miedo nos paraliza, mientras que a través del enojo podemos reaccionar más fácilmente.


El problema de todo esto comienza con la poca o nula información que tenemos de nuestras emociones.


Al “sentirnos” mejor o más cómodos en el enojo que en el miedo, no trascendemos esta emoción y nos quedamos allí.


Omitiendo las consecuencias biológicas que vimos inicialmente.


Incluso, hay individuos que se dan cuenta que a través del enojo pueden manipular.


Con esto quiero decir que poco a poco van notando que los demás hacen lo que ellos quieren, simplemente porque están enojados.


Es su forma de controlar y manipular a los demás.


Y aquí puede que te surja la pregunta, ¿si lo hago por manipular, esto me afectaría de todas formas mi salud en el tiempo?


La respuesta a esto es totalmente afirmativa.


Para tu cerebro, el rol que quieras tomar, ya sea de víctima o abusador, estaría creando tu realidad.


En otras palabras, tu eres lo que más practicas.


Finalmente, en eso te conviertes con sus respectivas consecuencias.


Puedes hacer el mismo experimento con la felicidad.


Si te acostumbras a sonreír constantemente y por cualquier motivo, te aseguro que ese rol se lo creerá tu cerebro y también cambiará tu percepción de la vida.


¿Has notado que cuando alguien conocido está pasando por una mala situación económica, tú puedes ver salidas donde esa persona está paralizada?


Eso es por la precepción que tienes sobre este instante de la vida.


En realidad, nada ocurre fuera de tu cerebro.


Todo está totalmente bien, pues si pudieras salirte de tus pensamientos en este instante, te darías cuenta que fuera de ti todo es perfecto.


Lo que nos “crea” los problemas son básicamente las creencias que aprendimos de terceros y nuestro historial de vivencias, reforzado por esas creencias.


Por eso es que muchas veces nos hemos preguntado, porqué X personaje es capaz de hacer cosas asombrosas, mientras yo me limito solo a observar.


Recuerda que las emociones es lo que permite sentir que la información en nuestro cerebro se sienta como real.


Por eso la pregunta sobre si es mas real ser pobre o rico, enfermo o sano, depende de la percepción que tengas en este momento sobre esos temas.


Quizás me preguntes en este momento, pero Gabrielito lindo, ¿si yo llevó muchos años practicando el enojo, como puedo deshacerme de él para tener una mejor percepción de la vida?


Yo te respondo que de la misma forma como iniciaste a practicarlo, así mismo debes practicar la felicidad.


Decir esto es facilito para aquellos que dominan sus emociones.


Pero algo que me ha ayudado hasta la fecha es una frase que aprendí de los Mantras del Dinero del señor Bob Mandel.


Uno de sus mantras en este libro es “puedo ver a Dios en cada persona”.


Cada vez que tengo la tendencia, por mi neurosis, a sentir enojo con alguien de inmediato pienso en esa frase.


Que tú eres ateo y no crees en Dios, pues no te dejes llevar por el concepto religioso de Dios.


Dios eres tú mismo, independiente de la religión o creencia que tengas.


Solo existe la Vida y cada uno de nosotros es una expresión de esta.


Así que somos la misma vida, viviendo diferentes experiencias o diferentes puntos de vista.


Pero este punto de vista funciona si y solo si lo practicas constantemente.


Tu quieres ser cantante, bailarín, deportista o lo que sea, no basta con cantar, bailar o jugar una sola vez en tu vida.


El secreto para realizar algo a la perfección es la práctica constante.


Así que quiero animarte, mediante esta información a no permitir que algo como el enojo, pueda impedir que el bienestar fluya en tu vida.


La felicidad no consiste en controlar todo o hacer que otros hagan nuestra voluntad.


La felicidad es el resultado de controlar las emociones y usarla a nuestro favor.

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lunes, 15 de marzo de 2021

Dándole importancia a lo esencial de la Vida



Dándole importancia a lo esencial de la Vida

Yo creo que la mayoría de personas cuando se nos pregunta que es lo más importante de la vida, automáticamente podemos pensar en el dinero.


Otro grupo puede pensar en el amor y quizás los que no la tienen, piensan que la salud es lo más importante de este Universo.


En otras palabras, podríamos decir que aquello que no tenemos es aquello que consideramos lo más importante.


Respecto a esto, hace algunos días escuché una anécdota que cuando Mahatma Gandhi estaba en la Universidad se ganó un “admirador”.


Este “rival” era un profesor que sentía desprecio hacia Gandhi, posiblemente por sus creencias o convicciones sociales.


Y en una oportunidad, con la intención de ridiculizarlo le preguntó si se le concediera un deseo ¿qué pediría entre dinero o sabiduría?


Mahatma respondió que ¡por supuesto dinero!


El profesor no podía creer la oportunidad que tenia para burlarse y le dijo “pues yo elegiría la sabiduría”.


Gandhi simplemente le dijo: “cada cual tomaba lo que le hace falta”.


Aquí podemos ver que lo más importante para nosotros es aquello que carecemos.


Pero si hablamos del ser humano promedio, podemos concluir que su dios personal, vendría siendo el dinero.


Si observas a tu alrededor, la mayoría de personas gozan de buena salud.


También podemos decir que, respecto al amor, mas o menos a todos nos va bien.


Incluso, así hayamos pasado por una decepción amorosa, este sentimiento nunca nos abandona.


Pues está acompañándonos a través de nuestros padres, hermanos, tíos, primos, amigos, vecinos, etc.


En cambio, la mayoría de nosotros padecemos de problemas financieros.


Anhelamos tener mucha riqueza para viajar, comprar objetos, y hasta ponernos más atractivos.


Pero cuando lo tenemos, nos llegamos a sentir muy seguros, poderosos, e incluso intentamos pasar por encima de los demás.


Respecto a esto, hace algunos días, observé como un personaje llegó con su vehículo a una estación de servicio.


Aparentemente la persona se notaba muy soberbia y pidió que le entregaran su automóvil limpio a las 2 horas.


Cuando le preguntaron cual de los trabajadores deseaba que se lo lavara, comenzó a usar un lenguaje bastante soez contra ellos.


Al parecer ninguno de los trabajadores de allí le dejaba su auto limpio, y no estaba muy contento.


Pero tampoco se iba a otra estación de servicio, sino que insistía en esa.


Uno de los trabajadores dijo que ese personaje nadie se ha atrevido a frenarlo y por eso era tan grosero con ellos.


Comentaban entre ellos que, por tener dinero, pensaba que tenia la autorización para tratar mal a los demás.


En esto uno de ellos dijo, el dinero no vale nada y comenzó a contar una historia que vivió durante la cuarentena el año pasado.


Dijo que cuando todo comenzó, una de las primeras cosas que escasearon fue el pan.


En los barrios había largas colas y muchos tenían que esperar hasta 3 o 4 horas por este.


Lo único que se encontraba era dulces y refrescos.


Varias personas ofrecían a los de la fila billetes de gran denominación para poder ingresar al menos a la mitad de la fila.


Las personas en la fila simplemente les decían, “¿sabe cuánto vale su billete en este momento? ¡Absolutamente nada!”


Esto nos hace pensar que el dinero no es lo que vale.


Recuerdo que antes de la pandemia en mi localidad hubo un daño en el acueducto.


Aproximadamente por 3 días tuvimos el agua de forma intermitente.


Era impresionante ver como todos salían a las tiendas, supermercados e incluso otras ciudades a buscar agua.


Puede que tú me digas, pero Gabrielito lindo, con bastante dinero puedo hacer que otros consigan las cosas por mí.


Mira, en momentos de dificultad, todos nos ponemos en modo supervivencia.


Puedes tener un estadio de fútbol lleno de dólares, pero si no hay gente que esté trabajando para ti, sino que está pensando en su supervivencia, de nada te servirá.


En modo supervivencia solo nos interesa la vida de los seres que amamos.


¿Vas comprendiendo que es en realidad lo más esencial para nosotros?


Por eso el dicho popular reza: “es mejor tener un millón de amigos que un millón de dólares”.


Y aquí hay que tener un punto de equilibrio en cuanto al dinero.


No debemos romantizar la pobreza diciendo cosas como “el dinero no hace la felicidad”.


Yo que pasé hambre y necesidades te puedo decir que no hay nada divertido en eso.


La verdad es deprimente irse a ese extremo y como todo extremo es nocivo.


Ten suficiente y gástalo.


Incluso dale a los demás si ves que puedes y lo necesitan.


En su gran mayoría la gente no necesita dinero, sino que les enseñes a ganárselo.


Esto puede ser a través de ideas, haciéndole ver las posibilidades que tiene esa otra persona.


Tristemente a los seres humanos no nos gusta hacer eso, pues pensamos que, si les enseñamos, nos puedes sobrepasar.


Algo así como ser mejores que nosotros y llegar a tener más dinero que nosotros.


Pero eso también forma parte de una mentalidad de pobreza y sobre todo dominada por el miedo.


Mira, sentía exactamente ese miedo de ayudar a los demás.


Pero me di cuenta que, aunque me superaron, fueron los que con el paso de los años me dieron la mano para levantarme.


Todo lo que hagas, siempre va a recibir una recompensa, ya sea buena o mala.


No actuar, también te va a entregar una recompensa por ese acto.


Así que quiero animarte mediante esa información a valorar lo que realmente es esencial en tu vida.


La gente que te rodea no está allí por casualidad, sino que la Vida los ha juntado para que expresen su grandeza.

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lunes, 8 de marzo de 2021

Qué es la Neofilia y como nos puede ayudar o perjudicar



Qué es la Neofilia y como nos puede ayudar o perjudicar

La Neofilia se podría definir como un tipo de personalidad que tiene fuerte simpatía por la novedad.


Este término se popularizó gracias al escritor estadounidense Robert Anton Wilson, el cual además era un psicólogo profesional.


Cuando decimos que una persona tiene este tipo de personalidad básicamente tiene la capacidad de adaptarse a los cambios extremos.


Es una persona que rechaza mucho la tradición, la repetición y la rutina.


Por consiguiente, tiene la tendencia a aburrirse mucho de las cosas viejas, ya sean estas cosas o pensamientos.


Y sobre todo tiene casi que una obsesión por experimentar nuevas cosas o crearlas, logrando ciertos conflictos con otras personas o leves disturbios.


Hay que aclarar que un Neófilo no tiene nada que ver con un revolucionario.


Cualquiera puede ser revolucionario si sus intereses están en peligro de extinción.


Pero sí podríamos decir que un Neófilo es un revolucionario por naturaleza, pues su rechazo intelectual por la repetición y tradición lo impulsan a la novedad.


Lo opuesto de una personalidad Neófila podríamos decir es una personalidad Neófoba.


Un Neófobo considera a su contrario “un hereje”, “un anatema”.


Aparte de esto, lo ve con miedo y sobre todo desprecio.


Viendo estas definiciones, podríamos sentir mayor simpatía por los Neófilos pues al fin y al cabo a todos nos gusta el progreso.


Pero ambos conceptos tienen sus pros y contras.


Por ejemplo, un Neófilo tiene la tendencia a analizar una película realizada en los años 90, bajo la estructura social del 2021.


Es bastante incoherente pedirle al pasado que se “arrepienta” de sus pecados.


Lo mismo para su contraparte, quedarse con las mismas ideas puede ser contraproducente.


Debemos evolucionar y no quedarnos en lo mismo, pues vamos a seguir viviendo las mismas experiencias una y otra vez.


A parte que la Vida siempre avanza constantemente y nos va dejando atrás.


¿O eres de los que espera siempre ganar la misma cantidad de dinero solo por tradicionalismo?


La verdad, no he conocido el primer ser humano que diga voy a quedarme estático donde estoy.


Siempre buscamos ser más, tener más y hacer más.


Aunque la Neofilia no está considerada como una enfermedad, los especialistas en emociones reconocen que si hay algo enfermizo en esta conducta.


Un claro ejemplo de esto se ve cuando las compañías de tecnología, cada año sacan su versión mejorada del dispositivo que consumes.


Se pueden observar largas colas en los almacenes por adquirir la nueva versión.


Incluso algunos llegan a pasar la noche, acampando frente al almacén para que nadie les gane la fila.


O cuando el sistema operativo ya sea de nuestro teléfono, laptop o Smart TV va a sacar una actualización, estamos pendientes de bajarla y ni siquiera dejamos que esto sea automático.


Esto se ve mucho en mi profesión con los lenguajes de programación y los frameworks que vendrían siendo herramientas para ayudarte a programar más fácil.


Constantemente salen actualizaciones y no solo eso, no has terminado de manejar un lenguaje a plenitud cuando ya sale otro “mejor” pero que hace lo mismo.


Como puedes ver, esta “obsesión” por estar actualizado en si no es perjudicial.


Por eso no se considera una enfermedad mental o emocional, sino más bien una obsesión.


Pero finalmente, como toda obsesión, nos trae estrés, ansiedad e infelicidad.


No permite que finalmente nos enfoquemos en lo que tenemos, sino que estemos procurando “obsesivamente” tener lo último, así esto sea de peor calidad que lo anterior.


Por ejemplo, muchos lenguajes de programación se han utilizado para crear sistemas de información.


Uno de ellos fue el famoso Cobol creado por allá en el año 1959.


Increíblemente en pleno siglo 21 aún existen sistemas informáticos que fueron creados por este lenguaje.


Por supuesto, gracias a nuestra Neofilia, es un lenguaje que paso de moda y poco se desarrolla en él.


Sin embargo, debido a la baja demanda de programadores conozco un par de amigos en Argentina que ganan grandes cantidades de dinero debido a sus habilidades con Cobol.


Por lógica, los lenguajes novedosos tendrán más demanda de desarrolladores y en esto, las leyes de oferta y demanda del mercado son implacables.


Puede que en este momento me preguntes, “pero Gabrielito lindo, ¿cuál debería ser nuestra postura ante la vida?”


De acuerdo a mi experiencia, lo mejor que puedes hacer en tu vida es enfocarte en algo.


Dispensarte entre tanto conocimiento, no es buena idea, pues te la pasarás como una hoja ante el viento.


Yo creo que uno debe tomar lo mejor de las cosas que llegan a tu vida.


Todos los extremos en la vida son negativos.


Es bueno enfocarse en algo, pero también mirar opciones de aquello que tienes para ver si lo puedes mejorar.


Lo importante es que aquello que decidas hacer, hazlo como si fuera tu máxima obra maestra.


Finalmente, aquello que hagas va a ser utilizado por otros.


¿Te gustaría usar algo hecho por un mediocre?


Entonces de la misma forma hagas lo que hagas coloca todo tu amor y empeño para que salga bien.


Y ese incremento que están buscando las personas para mejorar sus vidas, las atraerá a ti.


Así pues, quiero animarte mediante esta información a tomar lo mejor de cada cosa que aprendes.


Quédate sólo con lo que te sirva y así tendrás una mejor calidad de vida.

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lunes, 1 de marzo de 2021

En qué casos se debe solicitar préstamos?



En qué casos se debe solicitar préstamos?

Como vimos en el tema anterior, una de las mayores maldiciones que tiene la humanidad, es la deuda.


La persona que basa su economía en este concepto, prácticamente es esclava del dinero y de sus acreedores.


Esto no solo roba la paz mental, sino que poco a poco te va llevando a la miseria.


Esto último pasará pues nadie va querer realizar transacciones con personas que no son responsables con el dinero.


Sin embargo, como toda regla, esto también tiene sus excepciones.


Pero, la disonancia cognitiva te puede jugar una mala pasada si no eres consciente de tu realidad financiera.


Con esto quiero decir que el solo hecho de escuchar la palabra excepción, con referencia al dinero, te estaría dando una luz de esperanza para salir corriendo a buscar dinero prestado.


Lamentablemente nuestros conocimientos financieros están basados en la deuda.


Pero como mencioné anteriormente existen momentos en que algo “negativo” como la deuda nos puede servir para salir adelante.


El señor Arturo Calle, que es uno de los más grandes empresarios de mi país llegó a mencionar que su industria la construyó mediante un crédito.


Sin embargo, el fue muy inteligente, pues el crédito que realizó era bastante pequeño.


Dicho por él mismo, “si es necesario dar un impulso a tu negocio, entonces acude a un crédito, pero algo que puedas responder en caso que las cosas salgan mal”.


Él, con esto, compró materia prima que necesitaba para continuar haciendo crecer su empresa.


Pero nótese algo, nosotros pedimos prestado dinero ¿para qué?


Siendo muy honestos, préstamos para turismo, vehículos, tecnología, etc.


Como puedes ver, estos artículos no tienen un retorno en la inversión.


No es algo en lo cual busquemos invertir, para obtener una ganancia.


Al contrario, estas cosas nos demandarán más gasto de dinero.


Es por este tipo de actos tan infantiles que terminamos pagando como 3 o 4 veces el artículo.


Y lo único que recibimos como retorno es una larga lista de acreedores.


Pues para poder cumplir con la deuda, nos metemos en nuevos préstamos y así pagar las cosas básicas como alimento, servicios públicos, vestuario, etc.


Y puede que en este momento me digas “pero Gabrielito lindo, y si mi vecino hace esto, ¡no me puedo quedar atrás!”.


Es aquí donde tenemos que aprender a dejar fracasar el Ego.


Como vimos en el tema anterior, por estar buscando “impresionar” a los demás, es que estamos fallando con algo tan importante como el dinero.


Mira, por más que trates de impresionar a los demás, lo mejor que puedes lograr es la envidia de ellos.


Y en muchos casos simplemente se burlarán de lo que intentas exponerles para “impresionarlos”.


Quizás en este momento me estés preguntando, “pero Gabrielito lindo, ¿será que tengo que cohibirme de todo para poder tener una economía sana?”


Claro que puedes darte tus gustos, al fin y al cabo, trabajas para vivir.


Lo único que debes tener presente es la prudencia.


Digamos que tienes un SmartTV de 45 pulgadas, pero en el mercado acaba de salir uno de 70 y 4K.


Por lógica a todos nos gustaría tener el de 70 pero la pregunta es ¿para qué?


Si fueras el dueño de un bar, y lo compras, esto sería una excelente idea pues a la final vas a recibir el retorno de la inversión en tu negocio.


¿Pero si es para tu casa?


¿Puedes ir comprendiendo la diferencia entre una inversión y un gasto innecesario?


Ahora bien, tienes que ser consciente que las inversiones no te traerán un retorno de inmediato.


Absolutamente todo en este universo requiere un tiempo y un proceso para producir fruto.


No se trata de vivir la vida con miseria, sintiendo temor por cuanta cosa se nos presenta en el camino para comprar.


El dinero es similar a la sangre, que cuando se estanca, nos enfermamos y morimos.


La idea de una economía sana es tener suficiente dinero para disfrutar y celebrar la vida.


Esto solo se logra, gastando dinero, de acuerdo a tus posibilidades actuales.


Comprando cosas que realmente necesitas y no cosas para impresionar a terceros.


Así que quiero animarte mediante esta información a invertir en tu bienestar.


Recuerda que el truco de la vida es la mesura en todo.

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lunes, 22 de febrero de 2021

Cómo lograr una economía sana



Cómo lograr una economía sana

La mayoría de nuestros sueños tienen que ver con el dinero.


Hasta la fecha no he conocido el primer ser humano que tenga como meta pasar necesidades y vivir sufriendo.


Nuestras metas tienen que ver más con el progreso y esto es porque la Vida que impulsa a todo a avanzar también está en nosotros.


Así pues, lo mismo que hace crecer una planta, es lo mismo que hace que queramos ser más y tener más.


De forma peligrosa, cuando nuestro ego se une a esta capacidad de ser más, pasamos a cometer los errores más básicos que nos mantienen en la carencia.


La mayoría de personas en este planeta relacionamos el éxito con la cantidad de lujos que tengamos.


Para muy poca gente piensa, por ejemplo, que tener éxito es ser amado por las personas que lo rodean.


En un alto porcentaje nos inclinamos más por pensar que el éxito financiero es lo más importante.


Y por encima de esto, creo que estaría mostrar ese logro financiero a otros.


Y aquí es donde se une el ego y la fuerza de la Vida que nos impulsa a mejorar.


Es aquí donde hacemos todo lo posible e imposible para que otros sepan que hemos alcanzado nuestros sueños.


Que somos los especiales o los favoritos de Dios y que por eso nos va bien.


Lamentablemente para lograr esto de forma más rápida acudimos a una de las mayores maldiciones que tiene el ser humano.


Con esto me refiero a la deuda.


Lastimosamente la educación financiera que hemos recibido la mayoría ha sido casi nula.


Por lógica, cuando vamos a comprar un artículo como por ejemplo una casa o un vehículo, el valor de este no está al alcance de todos.


La mayoría de personas entonces han optado por la deuda, para ir pagando este con el paso de los años.


Nosotros al ver que nuestros vecinos, amigos o parientes están usando este método y ya tienen su posesión, de inmediato seguimos sus pasos y aplicamos a una deuda.


Y esta situación no solo la vemos cuando vamos a adquirir un artículo que es nuevo para nosotros.


Con esto quiero decir que, si una persona solo camina, desea por ejemplo una motocicleta.


Cuando la tiene, su cerebro ya la ve como algo normal y de inmediato desea por ejemplo adquirir un automóvil.


El que tiene automóvil ya le parece que está viejo y pasado de moda, entonces quiere conseguir uno más nuevo, o mejor aún, el último modelo.


De hecho, hace algunos días conocí a un señor que trabaja cambiando el aceite de motor para los vehículos.


Me contó que un cliente suyo le estaba diciendo que se sentía muy aburrido con su vehículo viejo, pues unos vecinos habían cambiado el anterior por uno nuevo.


La esposa de este señor le comenzó a decir “mire como ellos si pueden y nosotros todavía con lo mismo”.


Entonces que él se iba a meter en un crédito para cambiar ese modelo viejo.


El mecánico se atrevió a abrir su gran bocota y le recomendó no hacer eso, pues esto sería una mala jugada financiera.


Su cliente se enojó y le dijo que era un retrograda con mentalidad de poca prosperidad.


Y esto es normal, pues a nivel general, la gente piensa que la vida es ahora y que si uno “no mete la cabeza” jamás va a conseguir las cosas.


Yo en broma le dije al mecánico que lo que tenía que cambiar ese señor no era de carro sino de esposa.


Lamentablemente al menos en mi país, el 90% de los vehículos que ves rodando en la calle son a crédito.


Aun no pertenecen a sus conductores y es por eso que muchos deben pagar un costoso seguro contra robo.


Esto me hizo recordar una experiencia hace muchos años que vi con mi hermano menor.


Estábamos en una estación de gasolina esperando turno a ser atendidos.


Delante de nosotros estaba un automóvil muy lujoso.


Este llamaba mucho la atención y sobre todo llamo mi atención cuando aproximadamente compró unos 2 dólares de gasolina.


Uno se imagina que quien tiene un vehículo cuyo valor es similar al de una vivienda tenga el suficiente dinero para llenar el tanque.


Tristemente esto es el pan de cada día de muchas personas.


Adquieren deudas para un artículo y tienen que estar pensando como poder pagar los servicios públicos o quizás como comprar la comida.


Y todo esto para que los demás piensen que están bien y que sus metas se están cumpliendo con la “ayuda” de Dios.


Yo personalmente llegué a vivir esa experiencia.


Tenía carro nuevo, pero allí guardado porque no tenía el suficiente dinero para llenar el tanque.


Y si compraba combustible, entonces tenía que comenzar a preocuparme sobre como adquirir la comida de la casa.


Y ni hablemos de la ropa.


Mira cantidades de personas están pasando en este momento por esa misma situación.


Y todo se debe a querer “mostrar” a los demás algo que a ellos ni les importa.


Puede que tú me estés preguntando en este momento, pero Gabrielito lindo, si ya estoy en este error, ¿qué puedo hacer para salir de él?


Lamentablemente eso no es cosa fácil.


Ojalá llegara el ángel “trajeado” con la maleta y el millón de dólares a solucionarnos la vida.


En mi caso debido a esto perdí cosas por embargo o secuestre de bienes.


Con otros acreedores simplemente hablé y les fui pagando poco a poco.


De hecho, hace algunos meses un buen amigo que estaba pasando por una situación similar se me acercó a darme gracias por ese consejo.


Me dijo que habló con sus acreedores y de poco en poco terminó ya de pagar sus deudas.


Quizás lo que intento hacer con esta información es prevenir a aquellos que puedan estar a punto de caer en la maldición de las deudas.


Estas nos roban la paz mental y no permiten que el bienestar fluya en nuestras vidas.


Nos hacen perder el gozo por vivir y hace que veamos nuestra vida como una carga de infelicidad.


En el libro El hombre más rico del Babilonia del escritor George Clason expone uno de los mejores consejos que podemos recibir.


Y es que una parte del dinero que ganas debe pertenecerte.


Y quizás me diga, “¿cómo así, acaso no es mi dinero?”


Por lo general nosotros trabajamos toda la semana o todo el mes para otros.


Obligatoriamente tenemos ya deudas comprometidas como los servicios públicos, alquiler o impuestos, colegio, etc.


Es como una especie de esclavitud tácita con el mundo.


La solución que propone el señor Clason en su libro es que de todo lo que ganes págate primero a ti mismo un 10% y comienza a ahorrarlo.


Muchas veces podemos pensar que, si no vivimos con el 100% de lo que ganamos, muchos menos si lo hacemos con el 90%.


Esto se trata de hacer ajustes y recortar cosas que realmente no sean indispensables en tu vida.


En el tema PLANEACIÓN ESTRATEGICA DURANTE LAS CRISIS FINANCIERAS ya tocamos un poco este tema.


Cuando analizas tus costos, te das cuenta que gastas mucho en cosas innecesarias.


Lamentablemente por la pereza o la ignorancia de estos temas, la mayoría de nosotros vivimos mal debido a la fuga de capital que ocurre con nuestros gastos.


La mayoría de nosotros subestimamos el dinero en el tiempo.


Esto es lo más poderoso que existe pues imagínate que ahorras 10 dólares al mes.


Quizás el primer o segundo mes no significan mucho.


Pero si eres disciplinado, ¿puedes calcular cuánto tendrías en 6 meses, un año, 5 años o más?


Así que quiero animarte mediante esta información a permitir que fracase tu ego para que puedas experimentar el éxito de la Vida.


No hay necesidad de mostrar tus logros a nadie.


Recuerda que, si tienes necesidad de mostrar, es porque tienes sentimientos de carencia que quieres ocultar ante el mundo.


Las apariencias solo sirven para disimular la pobreza económica y emocional que sentimos.


Simplemente preocúpate por sanar tus finanzas a través del ahorro y no de la deuda.

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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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