Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

lunes, 21 de septiembre de 2020

Viviendo con justicia



Viviendo con justicia

Con cada generación llegan nuevas cosas y se pierden otras.


Esto puede ser una ventaja para las nuevas generaciones o también puede llegar a ser su caída en el futuro.


Por ejemplo, hoy en día se presta más atención al bullying cuando en décadas anteriores cada persona se debía defender de esto como pudiera.


Otro caso es el de las palabras de cortesía y las buenas costumbres.


Tristemente esto, que nunca debió perderse, hoy en día está totalmente olvidado.


Los jovencitos de hoy en día no saludan, no piden el favor y el que llegue a decir gracias es un ser humano en vía de extinción.


La verdad es que no solo se le ha perdido la autoridad y respeto a los padres, sino también a los agentes de la ley que tiene que recurrir a la violencia para hacer respetar la institución.


Por ejemplo, llegué a escuchar a mis padres hablar de una tal “urbanidad de Carreño”.


Este era un documento escrito por el venezolano Manuel Antonio Carreño por allá en el año 1853.


Contenía consejos e instrucciones sobre cómo comportarse en lugares públicos y en el hogar.


Sin embargo, para la época en que yo estudié la educación básica primaria, ya no se enseñaba esto.


Lo que aprendí de buenas costumbres, comportamiento y respeto por los demás fue gracias a mis padres.


Lamentablemente como vimos en el tema sobre LA PERMISIVIDAD EN LA EDUCACIÓN, muy pocos de los que están comenzando a ser padres hoy en día conocen que esta información existe.


Así pues, te imaginaras la clase de hijos que están educando para enfrentar la sociedad.


Es así como los futuros hombres y mujeres que se estaría potencialmente formando lo van a querer todo de inmediato, fácil y sin ninguna clase de esfuerzo.


De hecho, los valores actuales del respeto que le debemos a los demás está basado en su poder adquisitivo.


Muchas personas hoy en día le agachan la cabeza a otro simplemente por los números que tiene en su cuenta bancaria.


En cambio, si consideran que la persona que tienen al frente es humilde y debe trabajar para medio comer, simplemente la tratan con desprecio y hasta la humillan.


A título personal yo a todo el mundo le doy el mismo trato.


Para mi no interesa si está en una posición social altísima o si ese día no ha podido comer, siempre será digno de respeto.


Yo no le agacho la cabeza a nadie, pero tampoco me siento por encima de los demás.


Todo esto tiene que ver con una frase que escuché hace varios años de una persona que admiré mucho cuando la conocí.


Lamentablemente perdí contacto con esa persona y a la fecha no se en realidad como se encuentra.


Pero una vez dialogando con este señor, le pregunté si su riqueza provenía de cuna, o si se la había ganado con su propio esfuerzo.


Él me dijo que, al ser hijo de inmigrantes italianos, su abuelo le toco pasar bastante necesidades al llegar a mi país.


Su padre que en ese momento era un bebé lógicamente también pasó por esto, así que él decidió darle un rumbo diferente a su vida.


Se volvió empresario y trabajo muy duro.


Cuando menos pensó su vida había cambiado y ahora era una persona bastante poderosa.


Sin embargo, recuerdo que su secreto no fue tanto su dedicación al trabajo sino algo más simple.


Este señor me dijo “Gabo, si usted quiere que le vaya bien, intente ser lo más justo posible con la vida.”


A partir de ese momento y cada día intento no solo recordar esas palabras sino llevarlas a la práctica.


Es por eso que para mi no existe diferencia en el trato hacia ningún ser humano y todo lo hago equitativamente.


Y puede que en este momento te surja la pregunta, si para ser “justo”, ¿debe uno tolerar el daño o el mal que te hagan otras personas?


Mira, las personas a veces pueden dañarte no solo física sino emocionalmente.


Esto lo pueden hacer deliberadamente o de forma inconsciente.


Personalmente lo que hago en estos casos si considero que la persona persiste en ello aun después de hablar con ella es apartarme.


Sin embargo, existen personas que por diferentes motivos esto les puede arder y se dedican a hablar mal de ti o a expresar indirectas.


Esto ya lo vimos en el tema COMO MANEJAR LAS CRITICAS EN EL CAMINO AL ÉXITO PERSONAL.


A manera de resumen, prestar atención a esto es desgastarte.


Intentar convencer a otra persona de lo que tú eres es perder el tiempo.


Estas personas ya tienen una idea sobre ti y no la van a cambiar así les muestres tu mejor versión.


A veces la intención es simplemente polemizar contigo.


Y por lo general cuando una persona hace esto, es porque se siente sola y requiere de tu atención.


A parte, si tú no aceptas ese “regalo”, que las personas mal intencionadas te están haciendo, esa energía regresa a quién pertenece.


Simplemente es ignorar todo lo que consideres nocivo para tu vida y esto irá desapareciendo pues no tendrá tu atención.


Muchas veces pensamos que vivir con justicia es hacer obras sociales y ayudar a otros.


En realidad, eso no es justicia sino caridad.


Yo pienso que esto se resume en el título de unos de los libros mas reconocidos del Doctor Luis Fernando Hoyos Aristizábal, Vive tu vida y déjasela vivir a los demás.


La mayor muestra de respeto que puedes tener por alguien es su libertad.


Se que a veces te puedes afanar por ayudarlo a tus personas más cercanas.


Sin embargo, tu ejemplo de una vida llena de bienestar les puede ayudar más que intentar cambiar sus pensamientos y emociones.


Como puedes ver, ser justo con las personas y tratarlas bien es en realidad un pacto que estás haciendo con la vida para que te vaya bien.


Siempre actúa de esta manera, cotidianamente para que el bien te alcance todos los días de tu vida.

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lunes, 14 de septiembre de 2020

El ideal de las relaciones románticas



El ideal de las relaciones románticas Todos tenemos en nuestro inconsciente el casarnos y vivir felices para siempre.


Estoy ha sido posible gracias a la magia de Disney y sus historias románticas que vimos desde niños, e incluso hasta la actualidad.


Y es que en realidad estas historias son muy bonitas y nos tocan el corazón.


Pues ¿a quién no le gustaría tener ese gran amor que con solo intercambiar miradas puedan decirse los más dulces secretos?


También es un hecho que así denigremos del amor por malas experiencias en el pasado, este es lo único que le da sentido a la existencia.


Así pues, no es tan fácil decir, “voy a vivir sin amor”.


Aunque a nivel personal, he conocido mucha gente que por voluntad propia han optado por permanecer solos.


Y esto es válido, pues siempre que hablemos del factor humano, este nos sorprenderá con sus excepciones.


Sin embargo, a nivel general, es ser humano buscar estar en pareja.


Desea compartir su vida, sus miedos, anhelos y tristezas con otra persona.


Todo esto hace que muchos nos preguntemos, ¿cuál debe ser entonces el ideal en las relaciones románticas?


A nivel social y también emocional, los seres humanos escogemos hacer nuestra vida sentimental apartarnos de todo, con nuestra pareja.


Con esto me refiero que las parejas se van a vivir juntas, ya sea por un acuerdo ante la ley (matrimonio) o por acuerdo tácito (“rito del trasteo” o que se van a vivir juntos).


Y antes de seguir con el tema hay que aclarar que aquí no nos compete juzgar si está bien casarse o no para compartir una vida.


Eso es algo muy personal que depende mucho de las creencias y cultura de cada quien.


Lo mismo va por el tema que hablo de parejas heterosexuales.


En realidad, lo hablo en estos términos ya que esta es mi condición, pero aquí nunca discriminamos a nadie.


Volviendo al tema del ideal romántico, el doctor Luis Fernando Hoyos Aristizábal, decía que el matrimonio, y también la unión libre, era como un vehículo del transporte público.


Los que estaban afuera, esperando que pasara, no veían la hora de subirse.


En cambio, los que estaban dentro de este, no veían la hora de bajarse.


Este profesional de la salud mental afirmaba que el estado ideal de una pareja era el noviazgo.


De hecho, gran parte de las relaciones duraderas que he conocido han tenido este “secreto”.


Por ejemplo, conozco un periodista que fue muy famoso en mi país vivir hasta la fecha de esta forma su relación.


El afirmaba en una oportunidad que viven cada uno en su apartamento y se veían como cualquier pareja de novios cada fin de semana.


Y aquí por lo general viene la pregunta si ¿es correcto que una pareja viva de esta forma “sin” compromiso real?


Si analizas lo que te ocurre emocionalmente cuando te preguntas eso, notarás una especie de sentimiento de angustia.


Y este sentimiento es una de las razones más poderosas para exigir la convivencia con otros.


De forma inconsciente uno se casa es para controlar al otro(a).


Que no engañe, o que no se le vaya a ir con amigos(as) sin tu "permiso".


O sino mira las reclamaciones que se hacen de esto.


Siempre vienen acompañadas de "usted no se manda solo(a)".


Usted es un hombre casado/una mujer casada, etc.


Es más, has notado que, de forma general, ¿una persona que duda de la fidelidad de otra, también tiene la tendencia a ser infiel?


Respecto a esto, hace años le escuche decir a una señora la frase “el que las usa, se las imagina”, haciendo referencia a los celos.


Durante la investigación que hacía sobre este tema, pude dialogar con varias personas y una pregunta muy común que me hacían era ¿por qué los hombres se casan si van a mirar luego a otras y a decirles cosas en la calle?


Aquí nos podemos dar cuenta que pudo casarse para cumplir un requisito social.


Quizás al principio querían. Luego se dieron cuenta que el matrimonio no era como pensaban, o no cumplió sus expectativas.


Ya sea que se trate de hombre o de mujer, el problema es que luego nos da miedo decir me equivoqué. Debemos cortar.


Lamentablemente para llegar a esa honestidad primero debemos ser honestos con nosotros mismos.


Y para lograr esto hay que tener “vísceras”.


Ya sea que estés casado o conviviendo con tu pareja, la relación ideal que proponía el doctor Hoyos, era el noviazgo.


Es un estado donde no sientes la pertenencia sobre alguien y tienes la necesidad de ganar constantemente su corazón.


Si lo analizas a fondo, ¿por qué te entusiasmas tanto cuando comienzas una relación con alguien?


Es precisamente esa sensación que tienes de conquistar a alguien y también que la otra persona debe ganarse tu corazón.


Y puede que tú me estés diciendo en este momento, “pero Gabrielito lindo, tú eres multimillonario, ¡así que puedes vivir donde quieras y hacer lo que desees!”.


Mira, yo he visto personas tan creativas que así sean pareja por muchos años, con su ingenio y creatividad pueden vivir lo que ellos quieran.


Muchas veces pensamos que para hacer las cosas necesitamos dinero, pero existen cosas que se pueden resolver solo con tu creatividad y recursividad.


No te imaginas cómo las creencias pueden limitar o ayudar a avanzar a una persona, pero eso es un tema que veremos en uno de los próximos vídeos.


Recuerda que todo lo que sea desafío para nuestro cerebro, es una motivación que hace de la vida algo interesante.

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lunes, 7 de septiembre de 2020

Cómo usar las crisis para tomar mejores decisiones



Cómo usar las crisis para tomar mejores decisiones Sin excepción, toda crisis tiene básicamente las siguientes tres características.


La primera es que tienen un tiempo de caducidad. Es decir que estas no van durar indefinidamente.


La segunda es que estas no llegan de improvisto, pues en realidad las crisis siempre avisan.


El problema es que en medio de nuestras expectativas nos negamos a ver la realidad de lo que nos puede ocurrir.


Tristemente el ser humano al parecer trae escrito en su ADN la frase “eso no me va pasar a mí”.


Vemos los peligros y asumimos que eso puede tocar a otros, pero a nosotros nunca.


Mira por ejemplo la situación actual con la pandemia.


En realidad, todo el mundo sabía que esto iba a pasar.


Lo vimos hace años con la influenza porcina o virus H1N1, el VIH, etc. y nosotros miramos para otro lado pensando que todo estaba bajo control.


Es decir, echamos mano de nuestro ADN y sacamos la frase “ESO NO ME VA PASAR A MÍ”.


La tercera característica de las crisis es que traen una enseñanza para madurar.


Lamentablemente cuando estamos en medio de esta, nunca podemos ver la enseñanza o provecho que le podemos sacar, debido al dolor o desesperación que sentimos en el momento.


Pensamos que somos los únicos en el planeta que estamos pasando por eso y percibimos la vida como injusta y que se nos está castigando por algo malo que hicimos en el pasado.


Es precisamente este sentimiento de auto castigo, sumando a la ilusión que traemos de separación con la vida, lo que nos puede llegar bloquear respecto a las soluciones que tengamos a la mano para dar final a esta crisis.


Si por un instante pudiéramos separarnos de nuestras emociones existenciales, te aseguro que encontraríamos soluciones a nuestros problemas.


Es más, te darías cuenta que la solución a tus problemas actuales es tan simple, pero el terror emocional que sientes al vivir una crisis no te deja ver la simplicidad de las cosas.


A parte de todo, parece que el ser humano le encanta complicarse la vida.


Le fascina el drama y le gustan los triunfos de último minuto, donde dejó su alma en el terreno de batalla, pero al final lo consiguió.


Creo que esa frase tan popular que reza, “sin dolor no hay ganancia”, podría definir todos los actos que el ser humano realiza para buscar el bienestar.


Entiendo perfectamente esto porque yo también llegué a vivir bajo estas condiciones.


El problema es que nuestra percepción y creencias siempre van a afectar nuestra realidad.


Así que, si piensas que debes sufrir para merecer, efectivamente la Vida, Dios, el Universo o como prefieras llamarlo se encargará de darte dolor antes de entregarte el bienestar.


Si repasas la segunda característica de las crisis, estas no aparecen en nuestra vida como por arte de magia.


Yo pienso que la mejor analogía de esto, es la de un vehículo.


Esté jamás te falla de improviso, a no ser que apenas lo acabes de comprar y ya venía en mal estado.


Por lo general estos comienzan a escuchárseles ruidos que no son comunes en el día a día.


Fugas de fluidos en el piso o situaciones que son extraordinarias.


Sin embargo, puede continuar con su movilidad, hasta que llega el día en que ocurre lo impensable, y es dejarte varado en medio de la nada y al medio día, en pleno calor.


Exactamente esto ocurre con nuestras crisis.


Por ejemplo, las de dinero percibes que este comienza a disminuir su flujo.


Sin embargo, ¿qué hacemos nosotros?


Decimos que es algo temporal, que cualquiera pasa por eso y mas bien tomo el crédito que me ofrecen porque estoy completamente seguro que en unas semanas todo será como antes.


Seguimos derrochando porque “eso no me va a pasar a mí”.


Hasta el momento en que nos ocurre y miramos al cielo preguntando “¿por qué a mí?”.


Como puedes intuir en este momento el primer paso para sacar provecho de una crisis es hacer conciencia de esta.


Así que, si puede existir un peligro potencial sobre nuestras finanzas, lo primero que debemos hacer es cortar con gastos que no sean prioritarios.


Con prioritarios me refiero a las cosas que tienen que ver con tu casa.


Es decir, alimentación, salud, servicios públicos, arriendo, entre otros.


El resto de cosas pueden esperar.


Si quieres conocer más información sobre este tema te invito a ver el tema PLANEACIÓN ESTRATÉGICA DURANTE LAS CRISIS FINANCIERAS.


Una vez que ya tienes definido tu estado financiero actual, el último paso es definir qué es lo que vas a hacer.


Para donde vas. A donde quieres llegar.


Y eso sí, cada decisión que llegue a tus manos, en cada instante, pregúntate si te llevará hacia ese destino que acabas de elegir.


De lo contrario estarás como hoja en el viento dejándose llevar de nuevo por las circunstancias y preguntándote ¿qué habrás hecho en el pasado que ahora nada te sale bien?


Incluso muchas de las crisis si las aceptáramos, nos ayudarían a mejorar nuestro destino.


Por ejemplo, una persona muy cercana a mí, padeció un cambio de vida tan grande que hasta se enfermó.


Sin embargo, esta crisis que surgía y por la cual no podía hacer nada, salvo observarla, lo llevó hoy en día a una mejor condición de vida.


A veces nos aferramos con uñas y dientes a un estilo de vida obsoleto, cuando en realidad las situaciones críticas nos están ayudando a soltar lo que siempre nos ha estado frenando.


Así que te animo mediante esta información a aprovechar realmente toda situación que traigas por las malas decisiones de tu pasado.


Las crisis se pueden aprovechar para mejorar, pero debes hacerlo con estrategia, no por suerte o casualidad.

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lunes, 31 de agosto de 2020

El problema de la permisividad en la educación



El problema de la permisividad en la educación Debido a que pertenezco a la generación de 1971, mi educación y respeto por las demás personas es bastante considerable.


En aquella época no se toleraba ni siquiera que uno mirara mal a los padres.


Y hay de aquel que les respondiera de forma agresiva.


De hecho, con una sola mirada que nos diera nuestra madre, de inmediato obedecíamos porque cada uno sabía lo que le esperaba en la casa.


Como quien dice, si naciste en aquellos años y no tienes cicatrices de castigos, no tuviste infancia.


Con los años, aproximadamente en la década de los 90, los modelos de disciplina en casa fueron cuestionados por los psicólogos y expertos en la educación.


Se decía que, por culpa de los castigos de nuestros padres, a muchos se les vio truncado su éxito personal.


Quizás porque con tanto castigo los niños crecían tímidos, temerosos o retraídos.


Esto obviamente iba a afectar su desempeño en todas las áreas de su vida.


Y aquí hay que hacer una aclaración respecto a los castigos.


Es evidente que los seres humanos al ser víctimas de otras víctimas, se puede presentar abuso de autoridad.


Es decir que en el caso de nuestros abuelos ellos fueron muy maltratados por sus padres, que, a su vez, fueron de forma más cruel maltratados.


Personalmente llegué a conocer a alguien que estando muy niño le pegaban con lo que encontraran a mano, debido a sus travesuras.


Pero indagando la violencia del padre de este niño pude saber que esta persona también fue maltratada de forma más cruel.


Así que podemos decir que, en medio de todo el salvajismo humano, ha existido una evolución donde la nueva generación es más permisiva que la anterior.


Esto ocurre porque si yo sufrí castigos que considero fuertes, existen altas probabilidades que al experimentar esto, los castigos a mis hijos sean menos fuertes, gracias a la empatía.


En mi caso, mi madre me llegó a decir que yo era bastante travieso y que llevé mucho garrote de parte de ella.


La verdad yo no puedo recordar mucho esto, pero me parece cuestionable por mi naturaleza angelical.


Los padres de hoy en día somos bastante permisivos, a tal grado que parece que nosotros fuéramos los hijos.


He visto en la calle como papá o mamá llegan a hacer la voluntad de un pequeño solo para evitar que este haga berrinche.


También he visto muchos de los niños que fueron creciendo bajo estos parámetros de permisividad, como le faltan al respeto a sus padres, ahora que son adolescentes.


Lo más increíble es que los padres se quejan por qué el niño les “salió” así.


En otras palabras, los humanos siempre nos vamos a los extremos y esta no ha sido la excepción.


La pregunta importante que nos viene en este momento es, ¿cuál debería ser el punto de equilibrio en la disciplina de nuestros hijos?


Primero que todo, cuando se le pregunta a uno de los padres de hoy en día por qué no disciplina a su angelito, de inmediato contesta que lo ama y que por eso NUNCA le hará daño.


Debemos aclarar que el amor no significa que nuestros hijos hagan lo que ellos quieran.


Al contrario, esto es abandonar a un hijo a la suerte del destino.


No hay nada de amor en dejar que tu hijo(a) haga su voluntad, pues no vas a estar todo el tiempo allí para protegerlo.


En algún momento vas a faltar y solo les quedará las cosas, buenas y malas, que aprendieron de ti.


Existe un dicho que vengo escuchando desde que era un niño sobre esto.


Literalmente reza, “el que no tiene padres en la casa, pronto los conseguirá en la calle”.


Tristemente la gente en la calle no es tolerante como tu “amor de padre” permisivo.


Ten por seguro que si acostumbras a tu hijo(a) a pasar por encima de ti, alguien en la calle le romperá la boca.


Y puede que digas “es que yo a mi hijo(a) le voy a enseñar a defenderse”.


Recuerda que, para un fuerte, siempre hay otro más fuerte.


Yo creo firmemente que el punto de equilibrio en la disciplina está en darle conocimientos a tus hijos.


Con esto me refiero que en vez de darle las cosas simplemente porque sí, ¿por qué no le enseñas a ganárselas?


Automáticamente estarás enseñándole el valor de las cosas, que con su inteligencia puede ganar y también le estará enseñando a trabajar.


Al fin y al cabo, eso va a tener que hacer en algún momento futuro.


Si quieres conocer más información sobre estos métodos te invito a ver LA MEJOR EDUCACIÓN PARA NUESTROS HIJOS.


Nuestros hijos son bastante listos y no hay necesidad de maltratarlos para que entiendan.


Pero hay que ser firme y aprender a decir la palabra NO con ellos.


Enseñarles que hay una autoridad, pues cuando crezcan se van a enfrentar a que deben seguir una autoridad y unas leyes o de lo contrario tendrán que ser delincuentes y prófugos de la Ley.


Otra cosa que les estás quitando a tus hijos si eres permisivo es la fortaleza mental.


Normalmente cuando un niño crece sin reglas básicas o autoridad, se convierte en un adulto frágil mentalmente.


Es decir que nunca aprendió a resolver, a enfrentar las cosas y por lo tanto tendrá la tendencia a ser derrotista.


Hoy en día vemos como nuevas generaciones les ofende todo, se quejan por todo y quieren obtener de la vida bienestar sin esfuerzo.


Debemos ser conscientes que el mundo de cierta forma es un lugar implacable.


Y cuando nos creemos víctimas, siempre vamos a encontrar un abusador.


Al doctor Guillermo Villa Ríos, le aprendí la siguiente frase: “Se duro con la vida, para que la vida sea blanda contigo”.


Pues cuando uno “es blando con la vida, esta es dura con uno.”


Esto quiere decir que cuando tú te esfuerzas por ejemplo estudiando, eso va a ser bastante duro para ti.


Pero con el tiempo, debido a esta dureza, la vida se volverá blanda contigo, pues tus conocimientos te abrirán puertas.


En cambio, si eres blando con tu vida, es decir eres indiferente al esfuerzo o solo te importa divertirte, la vida será bastante dura contigo en el futuro.


Así pues, quiero animarte mediante esta información a darle verdadero amor a tus hijos interesándote por su avance diario.


No hagas como la mayoría que debido a su fracaso disciplinario entregan a sus hijos al sistema educativo que no necesariamente le puede estar enseñando a triunfar.

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lunes, 24 de agosto de 2020

Por qué la vida se percibe tan difícil



Por qué la vida se percibe tan difícil Aunque mucha gente diga que quiere vivir en bienestar, es evidente que sus actos la llevan por caminos de espinas.

Sin embargo, he visto cómo otras personas, a pesar de hacer grandes esfuerzos por salir adelante, parece que la vida les da una patada para obligarlos a seguir sufriendo.

Esto hace que uno se pregunte si el destino, la buena o la mala suerte intervienen en los actos de los seres humanos para ayudarlos o hundirlos.

La verdad, durante mucho tiempo yo pensaba que cosas externas a nosotros hacían que tuviéramos éxito o fracaso en nuestros proyectos.

Con el tiempo me di cuenta que la Vida siempre quiere lo mejor para nosotros.

La prueba está en que nos dio a todos, sin excepción, un sistema nervioso con el cual disfrutamos aromas, colores, sabores, etc.

Y aun en medio de cualquier dificultad o situación dura que tengamos, esto está presente en todo momento.

De hecho, la Vida nos advierte cuando vamos por caminos que pueden comprometer nuestra felicidad.

Tristemente no escuchamos estos mensajes pues esperamos que Dios, la Vida, el Universo o como prefieras llamarle a esa Fuente Creadora Divina, nos hable como alguien cercano, mirándonos a los ojos.

Incluso, ¿cuántas veces alguna persona cercana nos ha advertido de no hacer algo y salimos corriendo a hacer precisamente eso?

Así que el problema no es la comunicación que esperamos tener o que no la entendamos.

Simplemente no estamos escuchando los mensajes que la Vida tiene para advertirnos sobre los fracasos que estamos a punto de cometer.

A título personal, yo creo que la principal forma de comunicación que usa la Vida es la intuición.

Y cuando ya no queremos entender por todos los medios nos advierte mediante otras personas, historias y hasta canciones.

En fin, preferimos creer que está ocurriendo otra cosa y seguimos nuestro camino directo al matadero del fracaso.

Es por eso que nos formamos expectativas y al estas no cumplirse, no solo sufrimos, sino que esto hace que sintamos la vida como un viaje de infelicidad que debemos continuar así no estemos satisfechos.

Respecto a esto, si observamos las condiciones actuales en el mundo, mucha gente está padeciendo no solo la pérdida en el estilo de vida que llevaba, sino que también se han perdido empleos.

Muchos nos negamos a aceptar que esto está pasando y que el mundo en algún momento va a volver a ser como antes.

Incluso hace poco escuchaba a unos músicos en la calle tocar para poder pedir algo de dinero y uno de ellos expresaba que pronto terminará todo esto y volverá a ser como antes.

Como dice la famosa frase en redes sociales “¿le digo yo o le dicen ustedes?”.

Honestamente ver a esta persona decir esto me produjo mucha lástima.

Pero con la mano en el corazón, ¿piensas que la situación actual va a pasar rápido y que todo volverá a ser como antes?

¿Puedes separar un momento tus expectativas, deseos e ilusiones de tu verdadera voz interior?

Entiendo perfectamente que hacer esto produce miedo porque todos sabemos la respuesta a esta pregunta, pues lamentablemente no encaja con nuestras expectativas.

Y aquí es donde está la diferencia entre sufrir por tus expectativas o escuchar tu propia voz interior que te está indicando por donde debes seguir.

Todo esto me hace recordar que hace exactamente 10 años nuestro famoso amigo Bill Gates dijo por allá en el 2010 que quien no tenga su negocio en Internet, pronto dejaría de tener negocio.

Hoy en día vemos que las personas o empresas que se han podido sostener son las que se han adaptado a vender mediante Internet.

De hecho, en mi localidad tengo un amigo en la industria del fitness, que ha sido bastante perjudicada por la pandemia.

Él cambió su modelo de negocio inmediatamente comenzó todo esto y se adaptó a las condiciones actuales.

Otros amigos han tenido que cerrar sus negocios y dedicarse a hacer diferentes cosas, pues el hambre no da espera y mucho menos el de niños pequeños.

Esto también ha ocurrido con negocios que tengan que ver con asistencia de público tales como bares, discotecas, cines, conciertos, etc.

Lamentablemente estos negocios tienen que reinventarse o adaptarse a las condiciones que vemos actualmente pues existen grandes probabilidades que esto se va a llevar un buen tiempo.

Así que quiero animarte mediante esta información a no permitir que tus expectativas e ilusiones guíen tus pasos en momentos de dificultad.

Nunca dejes que tu ego tome las decisiones que tiene que ver con tu bienestar.
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lunes, 17 de agosto de 2020

La posesión en el amor



La posesión en el amor Yo creo que todos soñamos con tener una relación donde nos sintamos no solamente felices sino completamente correspondidos.

Lamentablemente el ideal del amor lo hemos estado aprendiendo del cine, la televisión etc., y no necesariamente con ejemplos de relaciones sanas.

Entre más disfuncional sea una relación, es decir más enfermiza, llena de peleas, celos etc., más pasional será la reconciliación.

Pues esto es lo que aprendimos de las relaciones intensas.

A mayor “amor”, mayor intensidad y por lo tanto debemos exigirle o buscarle cualquier situación que nos demuestre que la otra persona en verdad nos ama.

Es por eso que formamos dramas innecesarios y hasta por cosas pequeñas que no tienen trascendencia en la vida.

Buscamos problemas imaginarios para sentirnos amados por nuestro compañero o compañera.

Este tipo situaciones viene siendo “normal” en las relaciones entre adultos.

Pues como dijo en una oportunidad el doctor Luis Fernando Hoyos Aristizábal, si al ser humano adulto le hacen un test de inteligencia emocional, no pasa de los 14 años de edad.

A título personal, yo paso ante una persona con estas características, es decir, que le guste el drama y ame las reconciliaciones.

¿Pero qué tan “normal” es sentirnos dueños de nuestro compañero o compañera sentimental?

Como vimos en el vídeo anterior, LA PERCEPCIÓN DEL ABANDONO, nuestra necesidad de poseer proviene de una herida de la ilusión de la separación.

Digamos que sentir la necesidad de poseer el amor es algo “normal” gracias a esto.

Y es también “normal” que sintamos apego por una persona con la cual hemos vivido tantas cosas bonitas.

Pero no es normal que sintamos ese desespero por tener la persona que sea al lado con tal de no sentirnos solos.

Y con tener una persona, me refiero no solo a compañía, sino al aspecto romántico.

Pues una persona bajo estas condiciones no acepta por decir, una relación de amistad con alguien que le interesa de forma romántica.

Una persona posesiva no solamente está llena de miedo, desconfianza e inseguridad, sino de una de las enfermedades progresivas más peligrosas como los celos.

Personalmente llegué a escuchar gente a mi alrededor decir, que un poco de celos era bueno para la relación.

A esto le llamaban celos “sanos” pues le daban picante a una relación para que esta no se volviera rutinaria.

Tristemente los celos siempre terminan socavando el amor que pueda existir en la otra persona.

Un ser posesivo comienza sistemáticamente a prohibir cosas en el día a día de la otra persona, básicamente con dos finalidades.

La primera es controlar a la otra persona para sentirse exclusivo. Que no existe nadie más que vaya a ocupar su lugar.

La segunda es sentir correspondencia del amor, pues al ser una persona temerosa e insegura, necesita de la confirmación constante de que vale y por eso se le quiere.

Este tipo de personas tienen la autoestima ni siquiera a nivel del mar.

Es por eso que aceptan en su vida cualquier persona, lo primero que se les aparezca, así esta, de indicios que en el futuro le va a hacer pasar un mal rato.

Como puedes ver abandonar esta condición no es tan fácil por los temores e inseguridades interiores.

Existen altas probabilidades que una persona así no pueda salir sola de esa condición, sino que requiere ayuda profesional.

Sin embargo, como primer paso, esto requiere aprender a soltar a las demás personas.

Sobre todo, las que te interesan de forma romántica y trabajar con tu autoestima.

Con esto me refiero que una persona posesiva sufre bastante cuando su pareja decide compartir con otras personas socialmente sin esta.

Las famosas noches de amigas o amigos suelen ser la angustia más grande que un posesivo pueda tener.

En estas situaciones existe una línea bastante delgada entre la infidelidad y la confianza.

Pues lamentablemente los posesivos casi siempre dan con personas infieles.

Es como si estuvieran buscando este tipo de personas para poder controlar su “infidelidad”.

Algunas personas me han preguntado qué hacer en esos casos, yo simplemente les respondo que, si no hay confianza, no es recomendable estar con esa persona.

No solo es malo porque te mortifica, sino también para la otra persona pues va a actuar coaccionada mientras la puedan observar.

En otras palabras, esa persona te va a morronguear como dicen en mi ciudad natal.

Adicionalmente cuando hay desconfianza, esto suele ser tu interior que te está avisando que algo anda mal.

Si quiere conocer una información más detallada sobre este tema te invito a mirar APRENDIENDO A SEGUIR LA INTUICIÓN.

Así pues, quiero animarte a través de esta información a prestar mucha atención a las exigencias que haces hacia otras personas.

Recuerda que nadie está obligado a corresponder tus sentimientos, ni tampoco estás obligado a cumplir los caprichos emocionales de otras personas.
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lunes, 10 de agosto de 2020

La herida emocional de la percepción del abandono



La herida emocional de la percepción del abandono Detrás de todo el sufrimiento humano, existe una herida tan profunda, que podríamos considerarla la madre de las heridas.

De cierta forma este sufrimiento “original” tiene que ver mucho con el sentido de separación que tenemos de todos.

Muchos hemos escuchado decir que todos somos uno.

Pero también te has preguntado, ¿cómo puedo ser uno con las demás personas si las puedo ver a distancia?

Y, sobre todo, ¿cómo puedo ser uno con esa persona que me lastimó o que habló mal a mis espaldas?

A título personal creo que esto se puede explicar con la Ley de la Unidad Universal.

A manera de resumen, se deduce que en algún punto de nuestra historia la totalidad de la energía y la materia se concentraban en un único punto.

De aquí es donde vienen las teorías diferentes de la creación o también la que afirma que hubo una gran explosión conocida como el Big Bang.

No es de nuestra incumbencia determinar cuál teoría es la correcta pues es un poco difícil hablar de estos temas.

De hecho, esta es la razón por la cual se consideran teorías.

Así pues, después de este “nacimiento”, “creación” o punto inicial, algo nos sigue uniendo.

Como si fuera una energía que nos conecta a todos y a todo.

Incluso, las habilidades más allá de lo normal, tales como precognición, intuición, etc. podrían ser explicadas mediante esta situación.

Sobre todo, en la intuición, cuando los lazos emocionales entre dos personas, podrían ser una excelente prueba que somos en realidad uno con otros.

O mira el caso cuando las madres sienten cuando a alguno de sus hijos les pasa algo o viceversa.

El hecho es que esta “expansión” inicial hace que sintamos una especie de ilusión que nos hace sentirnos separadas del Todo.

Y esta no es la única ilusión que nace a través de esto.

Podemos llegar a experimentar ilusiones de juicio, condenación, superioridad, fracaso, necesidad, etc.

A esto agrégale tu nacimiento, pues, aunque no lo creas, todo lo que viviste en ese momento quedó grabado en tu sistema nervioso fielmente.

Si observas aquí hay de nuevo una reafirmación de la separación.

Adicionalmente a medida que vas creciendo, en tu casa te van enseñando que la “familia” es solamente aquellos que viven en tu hogar.

Nadie jamás te enseña que tus vecinos, o gente que nunca has visto es parte de ti.

Simplemente son desconocidos que no quitan ni ponen a tu vida, por decirlo en términos honorables.

Así pues, va naciendo la herida más profunda que tiene el ser humano y que por su sutileza va creando los diferentes conflictos de la vida entre sus relaciones y emociones.

Es exactamente esta ilusión de separación la que nos hace sentir un abandono en todos los sentidos.

Por eso constantemente estamos exigiendo protección, atención, cuidado, amor, etc.

Si analizamos en qué figura del núcleo parental se manifiestan más estas exigencias, podemos llegar a la conclusión que es el padre.

Aunque nuestra madre está más tiempo con nosotros, la figura paterna nos referencia más protección, más cuidado, más atención, etc.

Hay que aclarar que existen familias donde a la madre le tocó cumplir no solo con su rol, sino que también le tocó mantener a la familia por el abandono del padre.

En estos casos siempre el niño va a buscar entre los parientes esta figura de protección, atención y cuidado, pues de la madre ya tiene su cariño.

Es por eso que aquí nunca hablamos de padre o madre, sino de figura materna o paterna.

Cuando ya somos grandes, tristemente seguimos con esta información en nuestro inconsciente, es decir esperando protección, cariño y atención.

Esto lo esperamos de jefes, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. los cuales siempre esperamos que nos protejan y provean todo.

Es como si nos dijéramos “no puedo ser responsable de mi vida. No soy capaz de generar mi propia abundancia o felicidad”, etc.

En otras palabras, te estás tratando como un cobarde, inútil o dependiente de un tercero.

Lógicamente esto no se hace de forma consciente, sino inconscientemente.

¿Has notado por ejemplo cuando alguien te hace algo malo, o las cosas no te salen bien, que llega a ti un sentimiento bastante desagradable pero también muy familiar?

Ese sentimiento es el abandono y puede llegar a ser uno de los frenos más grandes que te están deteniendo.

Pues esperar que te den protección, cariño o atención, es decirnos a nosotros mismos en todos los niveles, que somos como niños incapaces avanzar sin la ayuda de sus padres.

Aquí le estamos delegando la responsabilidad no solo de nuestra protección sino de nuestra felicidad.

Si puedes notar, esto también origina los apegos a las cosas y a las personas.

Ahora bien, conociendo todo esto, ¿puedes comprender la magnitud en el caso de una mujer que no solo tiene que lidiar con esto sino con un abandono de su padre biológico?

Y no solo eso, ¿te imaginas que también su pareja la cambie o abandone por otra mujer?

Es como estar peleando la misma guerra tres veces al mismo tiempo.

Y si estamos hablando de una mujer heterosexual, tiene sentimientos encontrados entre su impulso natural y las emociones anteriores.

Como ya hemos visto en temas anteriores, los seres humanos tenemos la tendencia a somatizar nuestros conflictos emocionales.

En estos casos existen grandes probabilidades que estas emociones almacenadas puedan desencadenar en enfermedades físicas terminales.

Esta es la razón por la cual una mujer, bajo estas condiciones siente bastante desprecio, de forma inconsciente por cualquier figura que represente la paternidad.

Esto incluye la figura paternal de Dios, si su concepto es que la divinidad es un varón.

Y debido a su enfoque en la “maldad” masculina, tendrá la tendencia a asociarse con personas que le puedan confirmar una y otra vez que los hombres son malos.

Esto ocurre porque si una persona está predispuesta a algo, así le estén dando amor, encontrará lo que quiere confirmar, para validar sus creencias.

Puede que en este punto llegues a la pregunta ¿cómo sanar esto?

La respuesta no es precisamente fácil, ni mucho menos que pase rápido.

Se trata de aceptación y amor a tus debilidades. Hay que trabajar con uno mismo en este aspecto.

Normalmente cuando nos damos cuenta de nuestros fallos, lo primero que hacemos es rechazarlos y criticarnos o hasta despreciarnos.

Esto nos vuelve más disfuncionales de lo que somos y complica más la situación.

Así que el primer paso es aceptar lo que somos y lo que sentimos.

Lo segundo es ver las ilusiones como lo que son, simplemente ilusiones.

Como te mencioné anteriormente esto solamente se logra con practica y tiempo.

No es fácil y rápido, pero tampoco imposible, pero se debe ser paciente.

Así que te animo mediante esta información a sanar la herida principal que es la ilusión del abandono.

Te aseguro que nada en esta vida está para perjudicarte, sino para ayudarte.

Tu trabajo es descubrir el mensaje que la Vida quiere darte para llevarte por el camino de bienestar.
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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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