sábado, 24 de noviembre de 2012
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La problemática del ego en nuestras decisiones personales
Cuando comencé a investigar sobre el tema de las
emociones y el cerebro humano, inevitablemente me topé con una palabra que casi
a diario escuchamos y es el ego humano. En psicología, el ego es una palabra
que proviene del latín y significa “yo” y es una estructura dinámica que le
permite al individuo ser consciente de su existencia.
Por un lado existe el ego como narcisismo, es decir soy
lo máximo, soy el mejor, etc. Por otro lado al ego también se le da una definición
de egoísmo, que a mi parecer es la más común de las definiciones cuando se está
hablando del tema con cualquier persona.
Una cuarta definición que encontré y bastante interesante
es el ego como la suma de experiencias, es decir que es una sub-personalidad
que se ha estado formando desde nuestra llegada al mundo. En otras palabras es
el llamado falso yo, lo que se espera que tú seas, pero que por alguna razón no
has logrado serlo.
Por ejemplo tus padres, hermanos, profesores, amigos,
pareja, cada uno forma mentalmente una imagen de ti y te la proyectan a través
del diálogo, sugerencias, vivencias, ejemplos, etc. Esto va formando una serie
de experiencias y recuerdos que se almacenan en tu mente y es lo que se conoce
como el ego.
Si a partir de esta última definición llegas a la
conclusión que a través del ego pueden manipularte, estás totalmente en lo
correcto. De hecho, esto es una de las cosas que más nos hacen sufrir en la
vida, pues aquellos que nos conocen muy bien y saben lo que esperan de
nosotros, nos pueden llegar a manipular consciente o inconscientemente, pues el
sentir que decepcionamos a nuestros seres queridos e influyentes causa culpa y
la culpa, al igual que el miedo, causa aceptación y terminamos haciendo cosas
aunque no nos hagan felices.
Pero en esta entrada hablaré de una quinta definición del
ego. Para serte sincero no sé que tan ciertas sean todas las definiciones
anteriores, pero de algo si estoy seguro. Hemos estado haciendo un
entrenamiento muy negativo desde nuestra infancia, respecto a este tema.
Por ejemplo, desde que nacemos, somos el centro de
atención. Somos lo más maravilloso, hermoso, tierno, amoroso y dulce de la casa
donde llegamos, hasta el momento en que comenzamos a gatear. Muchas veces he
escuchado decir a amigas que acaban de tener sus bebés, que es la cosa más
maravillosa del mundo y que les llegó la luz a sus vidas y bla bla bla.
En mi interior yo solo pienso “esperemos si dirá lo mismo
cuando el bebé comience a gatear”. A partir de ese momento, nos volvemos muy
inquietos y queremos explorar todo, tocarlo todo, dañarlo todo. Y aquí
comienzan, no solo los “dolores de cabeza” de nuestros padres, sino los
nuestros.
Comenzamos a ser reprimidos por nuestras acciones. Por ejemplo
si manchamos nuestra ropa, manchamos las sábanas, dañamos un mueble o el
control del televisor, etc. Cada regaño, represión va creando en ti un concepto
de que algo esta mal. De que estás haciendo algo malo. Que en tu interior hay
algo que no esta bien o que tienes algo incorrecto.
Y cuando somos adolescentes es peor pues se juntan
nuestros cambios hormonales que afectan no solo nuestro cuerpo, sino nuestra
mente y entramos en conflicto con nuestros padres, re-afirmando una vez más
nuestra condición de que tenemos algo malo, que somos malos o que algo en
nuestro interior no esta bien.
Y allí no para todo. Súmale la gran cantidad de
información que dice que el EGO es algo maligno y que te controla y que te hace
daño y que bla bla bla. En otras palabras, hasta el día de hoy, seguimos
haciendo un entrenamiento mental que tenemos algo malo en nuestro interior.
Mira, si analizamos la estructura llamada ego, que
expliqué en la entrada DEFECTOSQUE NO ME PERMITEN RECIBIR LA ABUNDANCIA DEL UNIVERSO, este nos sirve para
avanzar. Yo soy un creyente en la perfección de la Vida. En este Universo no
existen cosas que se hicieron para nada o por mal. Somos nosotros con nuestros
excesos que fallamos al vivir nuestras vidas, lo que nos perjudica.
Si la vida ha “permitido” ese tipo de cosas, entonces no
son negativas. Si no tuvieras ego o si lo combates, lo más probable es que seas
una persona sin metas, sueños, ambiciones. Lamentablemente nos hemos metido en
un cuento muy extraño que la felicidad es algo apartado de lo material. En otras
palabras que la felicidad debemos imaginarla para poder vivenciarla y eso es
incoherente porque es necesario lo físico para sentir.
En otras palabras sientes gracias a tu sistema nervioso
que es físico y este trabaja con estímulos físicos también y no solo
imaginarios. Lo que te quiero dar a entender es que no me parece muy coherente
ni divertido ser feliz pero aguantando hambre, o viviendo en malas condiciones,
o en el barrio que no te gusta, o con la gente que te desagrada o trabajando el
algo que no amas y ganando muy poquito, etc.
Para que una persona se pueda sentir feliz, debe llenar
unas necesidades básicas respecto a tener una excelente salud y suficiente
energía para disfrutar dicha salud. También debe tener dinero para disfrutar su
salud, hacer cosas, comprar cosas, aprender y expandir su ser mediante el uso
de estas cosas y sobre todo tener a una o varias personas con las cuales
compartir el bienestar que está sintiendo. Cuando todo esto se encuentra,
podemos sentir que estamos experimentando la dicha que la Vida nos quiere
entregar a diario.
De lo contrario, si la vida fuera solo para sufrir, no tuviéramos
sistema nervioso. Por el contrario podemos disfrutar olores, escuchar sonidos
maravillosos, ver colores, sentir caricias, degustar alimentos. Incluso cuando
hacemos nuestras necesidades fisiológicas, sentimos placer. Todo esto nos
indica que la Vida, Dios nos puso aquí con un objetivo: disfrutar los regalos
de cada día incluyendo la abundancia y riqueza del Universo.
De lo único que te debes cuidar que si te daña es de
pensamientos como que tienes algo malo, que debes extirpar partes de ti porque
son pecaminosas y de pensamientos tales como “estoy abandonado”, “tengo que
hacer todo solo”, “solo surjo con mi esfuerzo duro”. Los pensamientos negativos
son en realidad lo único malo que tenemos todos, pues lamentablemente hemos
recibido una educación negativa, en donde todo, incluso lo maravilloso de vivir
lo vemos como un castigo.
Aquello que llamamos ego no te está perjudicando, es tu
punto de vista negativo sobre el ego lo que te hace daño. ¿Pues como puedes
quitar algo que es parte natural de ti? Y recuerda, el Doctor Carl Jung postuló
que cuando negamos partes nuestras nos volvemos más disfuncionales. Entonces la
solución no es “extirpar” tu ego, porque te volverás más disfuncional y serás
más infeliz. La solución es usar todos tus recursos, incluyendo tu ego para
avanzar hacia tus metas con sabiduría y amor.

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