Retoma el control de tu vida. Estrategias efectivas para el control emocional

lunes, 19 de julio de 2021

Cuando la Vida nos persigue



Cuando la Vida nos persigue

Estoy convencido que todos hemos pasados por momentos tan difíciles que no podemos evitar mirar al cielo y preguntar “¿por qué a mí?”. 


La respuesta general que damos ante estos eventos desafortunados es el Karma. 


Esta es una palabra oriental, la cual hemos adoptado en occidente y se refiere a la energía que trasciende a partir de nuestros actos. 


En otras palabras, estaría hablando de un espíritu o ente de justicia y equilibrio, que nos entrega lo que previamente hemos dado. 


Pero si miramos esto desde el punto de vista de la ciencia moderna, son simplemente “tonterías”. 


Se considera que estas ideas solo tienen sentido en un marco de creencias sin fundamento empírico. 


En otras palabras, el Karma no está avalado por descubrimientos científicos. 


Lamentablemente esto también es una creencia y es parte de la soberbia del ego humano. 


Muchos de nosotros tomamos la ciencia como una religión más, en la cual, si una idea no tiene una mayoría de aceptación, entonces es falsa. 


El doctor Luis Fernando Hoyos Aristizábal decía que la gran verdad de hoy, por lo general es la gran mentira del mañana. 


Los seres humanos estamos cansado de declarar verdades absolutas como que la Tierra es el centro del Universo, etc. 


Y posteriormente tener que retractarse en público y hasta pedir perdón por las personas que “quemó” debido a la contradicción de estas “verdades”. 


Sin embargo, muchos de nosotros que somos “tan buenos”, hemos llegado a la conclusión que es injusto que nos pasen cosas malas, si somos seres tan puros. 


Nuestro ego humano siempre nos impedirá ver nuestros errores. 


Todos, absolutamente todos, cometemos errores hasta de formas que pasan desapercibidas. 


Y toda acción que tu realices, siempre viene acompañada una reacción del Universo. 


De forma general nosotros hacemos las cosas y creemos que estas nunca van a traer consecuencias. 


Y aunque otros nos digan “mira a fulano de tal le paso esto”, nosotros mentalmente ya tenemos el “eso no me va a pasar a mí”. 


También tenemos la firme creencia que la Vida es frágil. 


Que podemos hacer lo que queremos, pues tenemos “libertad absoluta”. 


Mira, no existe nada en este Universo más irónico que la Vida. 


Pensamos que podemos pasar impunes ante nuestros actos, pero la Vida siempre nos tiene preparada la factura. 


Ya sea de inmediato o con el paso del tiempo, pero siempre respondemos por nuestros actos. 


El problema de esto es que responderemos donde más nos importa. 


Es decir que no necesariamente esa factura será pagada por nosotros, sino por las personas que más amamos y nos duelen. 


Y esta puede ser la explicación al porque si una persona actúa bien, las cosas no necesariamente le salen igual. 


Respecto a esto, puede que nos surja la pregunta, sobre cómo liberarnos de una situación de estás en la cual realmente somos inocentes. 


No tendríamos por qué pagar los platos que otro rompió. 


Para esto recomiendan seguir 4 pasos que son: aceptarlo, tomar la decisión de trascenderlo, realizar un trabajo con tus emociones y finalmente compartirlo con tus parientes. 


El dialogar estas cosas con tu núcleo parental ayudará mucho a sanar las situaciones que puedan existir pendientes. 


Muchas veces estas situaciones se presentan porque si alguien nos hace X cosa, nosotros intentamos llevar a cabo nuestra propia justicia. 


Por naturaleza, llevamos un sentido de justicia e intentamos equilibrar la balanza ante las acciones de los demás. 


Con esto quiero decir que nadie está preparado para dar amor, si antes no se lo están dando. 


A nivel general damos, lo que percibimos recibir de otros. 


Así que mediante este “sentido” de justicia que llevamos todos, muchas veces intentamos vengarnos de la falta de otra persona. 


Esto hace que nuestra nueva acción de “justicia” también genere una nueva consecuencia. 


Pero aquí es donde más interviene el ego y nos dice “no se deje, no sea bobo”. 


Tristemente los seres humanos pensamos más de forma visceral, que con nuestro propio cerebro. 


Por eso, una de las cosas más importantes que puedes hacer para tener una vida optima es aprender a controlar tus emociones. 


Y puede que tú me estés diciendo en este momento, “¡pero Gabrielito lindo, si alguien me hizo algo que me ofendió, esa persona debería pagar por ello!”. 


Mira si tu vives en un Estado de Derecho, tus impuestos pagan entidades que se encargan de hacer validar tus derechos. 


Muchas personas que por ejemplo han sido víctimas de fraudes o estafas, consideran que tienen que tomar la justicia por sus manos, ya que la justicia ordinaria no funciona. 


Esto hace que si tocas o agredes a la persona que te hizo eso, dicha justicia se vuelva en tu contra. 


En mi país se han llegado ver ese tipo de casos, donde la victima de robo tiene que indemnizar al final al victimario que lo robó. 


Esto es porque el verdugo, al ser agredido, interpone una demanda por lesiones personales. 


Si la víctima, en vez de pensar de forma visceral, usara los mecanismos regulares, la cosa sería a otro precio. 


Uno jamás debe “ensuciarse” las manos ante problemas con otras personas. 


Para eso están las entidades gubernamentales que administran la justicia. 


Y si definitivamente no puedes hacer ninguna acción, tranquilo que la Vida se encarga de impartir la justicia respectiva. 


Así que quiero animarte, mediante esta información, a romper todo tipo de contrato con tus acciones. 


Lo mejor que puedes hacer es pensar antes de actuar y no actuar para después pensar, porque hice esto o lo otro.

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lunes, 12 de julio de 2021

Cuando nos excluimos de la Vida



Cuando nos excluimos de la Vida

La victimización es una de las cosas más inestables e impredecibles que pueden existir. 


Esta puede afectar a las personas que nos rodean de forma positiva y negativa. 


Por ejemplo, si yo muestro que estoy sufriendo por X o Y asunto, para algunos voy a despertar compasión. 


En cambio, en otros casos, puedo incitar el desprecio de las personas que me rodean. 


Honestamente, una de las cosas que más me pone a hervir la sangre es la victimización de alguien. 


La primera impresión que siento es que la persona está buscando la consideración de los demás. 


Lamentablemente muchas veces me he equivocado y ha sido cierto que la persona está pasando por un mal momento. 


Pero en el otro 50% de las veces he acertado y me he podido dar cuenta que mediante esto me han intentado manipular emocionalmente. 


Así que intento darle un equilibrio a mis emociones, pero es bastante el esfuerzo que tengo que hacer. 


Desde el punto de vista de mis investigaciones, laboratorios y observatorios, considero que la victimización es un regresar al útero materno. 


Con esto quiero decir que cuando estábamos en la pancita de la mamá, lo teníamos todo. 


Amor, clima perfecto, alimento, seguridad, etc. 


Después que salimos de dicho ambiente, prácticamente comenzamos a experimentar cosas muy diferentes a estas. 


Un bebé siente incomodidad, frio, hambre y hasta regaños. 


Todo este bienestar inicial se guardó en nuestro sistema nervioso. 


Y comenzamos a compararlo con experiencias que pueden ser agradables o también desagradables. 


Las agradables nos recuerdan el útero materno, mientras que las experiencias desagradables nos hacen extrañar la calidez de dicho lugar. 


Así pues, a medida que vamos creciendo y sobre todo que vamos perdiendo los apapachos y cariños de nuestros seres queridos, porque ya somos adultos, nos inventamos este regreso al útero materno en forma de victimización. 


Es por eso que nos apegamos más a una pareja que nos trate bien, que nos de cariño, apoyo y compresión. 


Cuando no tenemos esto, es que muchas veces acudimos a la infidelidad. 


La mayoría nos tomamos la infidelidad como algo personal. 


Pero en realidad la otra persona está intentando recobrar desesperadamente toda esa atención que perdió cuando inicialmente llegó a este mundo. 


Pero el verdadero problema de la victimización va más allá de las relaciones y el amor. 


Esto trasciende todos los planos de nuestra vida. 


Por ejemplo, ¿sabías que nuestra economía se ve afectada por este tipo de carencias en nuestra vida? 


El éxito financiero de una persona, en un porcentaje alto, no lo determinan sus habilidades. 


El éxito se presenta por las personas con las que te asocias. 


Lamentablemente el ser humano nunca reconoce esto y afirma que los amigos que tiene nunca van a influir en sus decisiones. 


Probablemente sea así, pero en este caso no estamos hablando de situaciones personales, sino de las influencias que tus amigos pueden tener en tu éxito como comerciante o profesional. 


Con esto quiero decir que, si tú estás rodeado por personas de negocios, tienes más probabilidades que tengas una mejor economía. 


Ya sea que te recomienden, trabajes para ellos o quizás por medio de ellos llegues a conocer personas que te encaminen al éxito financiero. 


Supongamos que tu circulo social está lleno de personas bohemias. 


Es muy poco probable que en este grupo de personas encuentres a alguien organizado y planificador de su futuro. 


Si tomamos como referencia uno de los textos sagrados de la humanidad nos encontramos con un consejo que se le atribuye al sabio Rey Salomón y dice “Júntate con sabios y obtendrás sabiduría. Júntate con necios y te echarás a perder.” 


Tristemente el ser humano tiene malas relaciones y por tendencia culpa a los que han hecho un buen trabajo de su vida, como los que atentaron contra él. 


Mira, personalmente he visto como gente “pobre” tiene la firme creencia que los “ricos” son los culpables de su desgracia. 


A ese nivel, existe una creencia general que el “rico” le ha robado él, para poder llegar a ese estado. 


Incluso la mentalidad de pobreza es tan enorme que, si un vecino llega a tener 100 dólares más, lo considera rico y culpable de tener más. 


Esto hace que la persona se excluya de tener relaciones con un “rico”. 


Y va a preferir andar con personas de su “nivel” o un “nivel menor”. 


Y con la mano en el corazón, a la hora de hacer negocios y tratar con el dinero a quien le podemos aprender más. 


¿A alguien que no tenga la menor idea del dinero? 


¿Cómo espera una persona mejorar sus ingresos, si en su círculo social nadie tiene este tipo de experiencia? 


Gran parte de este pensamiento ha sido generado por el famoso “pobrecito” que tantas de nuestras madres han pronunciado. 


Si observas, es la expresión común que usa una mamá cuando su pequeño hijo se cae. 


Esta palabra es de las cosas más perjudiciales con las cuales una madre está programando a un hijo. 


Y no solo porque le está enseñando la auto lástima, sino porque está vendiendo una idea de pobreza en la mente de una persona. 


Y puede que me estés preguntando, pero Gabrielito lindo por decir “pobrecito” a alguien no le estoy metiendo ideas de pobreza en la cabeza. 


Lamentablemente te tengo que decir que sí. 


Esto ya lo hemos explicado en temas anteriores. 


Para que me puedas entender un poco mejor, intenta repetir varias veces la frase “estoy chupando limón”. 


Al cabo de unos segundos tu boca comienza a salivar, así no tengas un limón en la mano. 


Esto tiene que ver mucho con lo que se conoce como PNL o Programación Neuro Lingüística. 


Pero a manera de resumen, toda palabra que digas tiene un poder sobre ti y los que te rodean. 


Es por eso que las personas que mejor les va en la vida, es porque tienen un lenguaje muy pulcro. 


Entre más impoluto sea el lenguaje de una persona, más éxito va a tener en su vida. 


Esto no es que ocurra de la noche a la mañana. 


Es un trabajo sistemático que se desarrolla con el paso de los años. 


Así que quiero animarte mediante esta información que JAMÁS te excluyas de la vida. 


La abundancia es para todos y que mejor manera de aprender a obtenerla de personas que ya ha pasado por esos procesos.

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lunes, 5 de julio de 2021

La importancia de la imaginación en nuestros proyectos



La importancia de la imaginación en nuestros proyectos

Se podría decir que una de las cosas que más se admiran, y me preguntan por ello, es sobre mi trabajo como ingeniero. 


No se trata de lo que hago, sino de cómo lo hago. 


Es decir, por qué y cómo hice para estar trabajando desde casa durante muchos años. 


En realidad yo trabajo desde casa a partir del año 2010. 


Pero se podría decir que ese deseo se comenzó a gestar a partir del año 2008 cuando nació Isabellita. 


En aquel año no me sentía muy bien con mi trabajo, sobre todo porque no hacía lo que me gustaba. 


Y honestamente, en muchas oportunidades lo hacía de mala gana y con miedo. 


Así que Isabellita fue un aliciente, una motivación para cambiar las cosas. 


Pues en algún momento iba a crecer y me iba a preguntar si realmente fui feliz y logré todo lo que yo quería. 


En otras palabras, yo siempre he querido que mi hija sea feliz. 


Le he estado enseñando eso como una de las cosas más importantes. 


Y por supuesto no quería pasar como un “médico enfermo” que predica, pero no aplica. 


Sin embargo, no tenía ni la menor idea de cómo empezar a lograr uno de mis objetivos principales que era trabajar desde casa. 


Como puedes calcular, pasaron 2 años antes que esto se concretara. 


Y durante ese tiempo lo que hice fue utilizar mi imaginación, viéndome constantemente en ese proceso. 


Para serte honesto, en el 2010 prácticamente fue que quedé cesante. 


Y en ese momento tenía la oportunidad de iniciar lo que yo quería o continuar por la misma línea ganando poco y haciendo cosas que no necesariamente me iban a gustar. 


En mi caso me decanté por la primera opción y la verdad estuve a punto de darme por vencido. 


Pues se podría decir que solo 2 años después, en el 2012 pude ver la luz al final del túnel. 


Durante ese tiempo, las cosas no salían como esperaría, pero decidí seguir mi intuición y continuar hacia mi meta. 


Me salían trabajos mal pagos y las personas a mi alrededor me instaban a tomarlos pues “en situaciones extremas se requieren medidas extremas”. 


Recuerda que decisiones “extremas”, producen consecuencias imprevistas o de igual magnitud. 


No te imaginas cuanto agradezco en este momento el haber escuchado mi voz interior. 


Pues finalmente ese camino que tomé fue el correcto y el que me sacó de toda la situación mala en la que me encontraba. 


A veces nosotros subestimamos la imaginación. 


Pensamos que eso de “fantasear” con lo que deseo no sirve para nada. 


Si observas, todo el mundo hace uso de su imaginación para fantasear con cosas que no necesariamente desean vivir. 


Imagina por un momento el día a día de una persona promedio. 


Se levanta y lo primero que hace mientras se organiza para ir a su trabajo es prender la televisión para escuchar noticias. 


Estas te dicen que todo está mal, costoso, peligroso, inseguro, etc. 


Mejor dicho, prácticamente vivimos en un fin del mundo intermedio. 


Esta información pone a trabajar tu imaginación, visualizando escenarios igualmente apocalípticos. 


Ya sea de forma consciente o inconsciente, te vas a tu trabajo con emociones, de miedo, inseguridad, odio, enfermedad y hasta vejez. 


Como puedes ver, este personaje está haciendo uso de su imaginación para meterse la pata el mismo y caerse. 


Finalmente pierde su empleo, tiene un accidente o algún infortunio y pregunta al cielo con las manos empuñadas, “¿por qué a mí?” 


Y puede que me preguntes, pero Gabrielito lindo, ¿esas cosas le pueden pasar a cualquiera y de la casualidad nadie se escapa? 


Lamentablemente nosotros llamamos a eso “casualidad”. 


Mira cuando nuestra imaginación está trabajando, en cualquier cosa que estemos pensando, nuestro cerebro se pone en modo alerta. 


Es decir, se pone en función de buscar una información coincidente con aquello que tenemos nuestra atención. 


¿Te ha sucedido que están interesado por ejemplo en un objeto que deseas mucho y al poco tiempo comienzas a verlo en todas partes? 


No es que el objeto lo comiences a ver como por arte de magia y comenzó a presentarse ante tus ojos. 


El objeto siempre ha estado allí solo que tu imaginación estaba enfocada en otra cosa. 


Apenas tienes un nuevo enfoque, tu cerebro se pone manos a la obra a buscar toda la información posible que pueda coincidir con aquello que estás dedicando tu atención. 


¿Has notado cómo se comporta nuestro cerebro con el fenómeno denominado la pareidolia? 


Vemos caras y cosas familiares en objetos sin una forma específica. 


Por ejemplo, cuando miras las nubes puedes ver animales u objetos. 


También al observar una toma de la energía de tu casa. 


Esto ocurre porque tu cerebro está diseñado para darle comprensión y forma a toda la información que está frente a ti. 


Si nos ponemos la mano en el corazón, la mayoría de personas están “usando” su imaginación en pesar en el pago de las facturas de servicios básicos. 


Está pensando en deudas, calamidades, enfermedades, catástrofes, etc. 


¿Qué crees que estará haciendo el cerebro de una persona que usa su imaginación de esta forma? 


Exacto, estará buscando en medio de todo lo que existe, las cosas que coincidan con dicha información. 


Ahora yo te pregunto, ¿conociendo todo esto, amiguito lindo, amiguita linda, que vas a hacer? 


Entiendo perfectamente que es muy complicado pensar en las cosas que nos gustan cuando el mundo está ardiendo. 


¿Pero has notado qué, a pesar de esto, hay varias personas a tu alrededor que parece que la están pasando hasta mejor y les va bien en sus vidas? 


Esto les ocurre porque vienen haciendo uso de su imaginación de forma positiva. 


Imaginando constantemente lo que quieren vivir. 


Así que quiero animarte, mediante esta información a utilizar a tu favor una de las herramientas más maravillosas que tiene el ser humano. 


La buena o la mala suerte no son producto de la casualidad, sino de un trabajo sistemático realizado con anterioridad.

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lunes, 28 de junio de 2021

El problema de las ideas y posturas absolutas



El problema de las ideas y posturas absolutas

En la actualidad vemos como la neofilia o la neofobia son tendencias que nos impulsan a pensar de una manera o de la otra. 


Este tipo de personas consideran que aquellos que no se quieren pasar a ningún bando son tibios. 


Y por supuesto, como dice en alguno de los textos sagrados de la humanidad, hay que “vomitar” a los tibios. 


En otras palabras, es “obligación” participar de un bando o del otro, y si no, te vas a ganar el desprecio de alguno de estos grupos de pensamiento. 


Como puedes ver, el radicalismo y los extremos se ven en todo ámbito de nuestra cultura. 


El origen de todo esto se encuentra en las ideas religiosas de nuestro núcleo parental. 


Para bien o para mal, las creencias que adquirimos en nuestro entorno son incuestionables para nosotros. 


Es por eso que nos ofende si alguien critica o ataca nuestras creencias, así no nos conste nada de lo que aprendimos. 


Respecto a esto, cuando aún me encontraba en la etapa universitaria, tuvimos una clase bastante interesante llamada metodología de la investigación científica. 


El profesor era un psicólogo peruano, el cual nos enseñó la pasión por la investigación y el cuestionamiento de los paradigmas. 


Recuerdo que en una oportunidad nos dijo que deberíamos hacer una investigación de campo sobre el tema de nuestra preferencia. 


Junto a una compañera decidimos realizar una encuesta sobre el nivel de tolerancia ideológica en la religión. 


Preparamos varias preguntas y la que más recuerdo en este momento era “¿si tu religión es la verdadera, por que las de otros no lo son?” 


Esta última pregunta se podría decir que era la columna de la investigación. 


Tenía dos propósitos y el principal era ver que tanto grado de tolerancia tenían las personas hacia las ideas de la “competencia”. 


El segundo propósito era que la persona pudiera darse cuenta si lo que creía era lo correcto. 


Es decir, qué tanto fundamento tenía en sus creencias para aceptarlas o simplemente fue porque alguien vestido de traje y corbata se lo dijo. 


Según recuerdo fueron más de 40 personas encuestadas y solo una se atrevió a cuestionar sus propias creencias. 


El resto daban una respuesta genérica similar a “MI RELIGION ES LA VERDADERA”, pero no justificaban por qué lo era. 


Increíblemente cuando encuestamos a nuestro propio maestro, su respuesta fue esta y no dio explicación alguna. 


Como puedes ver, nuestras ideas radicales nacen de nuestras creencias iniciales sobre la vida. 


A su vez, las personas que se hicieron cargo de nosotros, vivieron el mismo proceso. 


Y esta es la razón por la cual es tan complicado darles una justificación a nuestras creencias. 


No tenemos la más mínima idea de donde vinieron, ni como comenzaron, pero allí las defendemos a “capa y espada”. 


Este tipo de pensamiento no se queda solo en nuestras creencias religiosas. 


Con el paso del tiempo, va acaparando otros temas que no tienen nada que ver con la religión. 


Y es aquí donde adoptamos ideas que nos “parecen” correctas de otros que a su vez las aprendieron sin cuestionarlas. 


Es muy común ver esto en temas políticos y en deportes. 


Incluso lo he visto también en personas discutiendo sobre salud y enfermedades. 


Esto no solo, nos hace parecer unos tontos, sino que el verdadero problema es el malestar que nos genera hacia otros. 


Intentamos convencerlos de nuestra “verdad”, que piensen como nosotros “por su bien”. 


Lo más absurdo de esto es que ambas partes al final piensan que ganaron la discusión. 


Y cada uno se va para su casa creyendo que le gano al otro y sobre todo que lo convenció. 


Personalmente he visto amistades arruinadas y confrontaciones de por vida por causa de esto. 


Y aquí es donde te haría la pregunta, ¿quieres ser feliz o tener siempre la razón? 


Y puede que me preguntes entonces, pero Gabrielito lindo, ¿acaso no intentas cambiar los pensamientos de tus seres queridos por su bien? 


Mi respuesta es nuuuu. 


Ya pasé por eso y es una de las cosas que más te mete en problemas con las personas que amas. 


Eso es ganarse un malestar innecesario. 


Y si se equivocan, que pesar, pero cada uno es responsable de sus decisiones. 


Y esto no es egoísmo. 


Al contrario, es la mayor muestra de amor, pues le estarás dando la libertad a tus seres queridos de vivir su propia existencia. 


Ser feliz es super fácil. 


Consiste en vivir tu vida y dejar que los demás vivan la suya. 


Si realmente quieres que una persona viva y piense como tú, no es necesario que le digas nada, ni le cuestiones nada. 


Solo basta con estar callado y disfrutar tu vida. 


Automáticamente las personas que estén a tu alrededor van a querer seguir tus pasos pues observan que estas bien. 


Así que quiero animarte, mediante esta información a no permitir que tu ego imponga tus creencias sobre los demás. 


Trátese del tema que sea, a los demás les gusta vivir sus propias experiencias.

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lunes, 21 de junio de 2021

El origen del egoísmo



El origen del egoísmo

Los seres humanos somos capaces de las más grandes hazañas y cambios en pro de la raza. 


Pero también tenemos la capacidad de cometer los más terroríficos crímenes en contra de nuestro prójimo. 


Esto ha hecho inevitable la pregunta si los seres humanos somos buenos o malos por naturaleza. 


Personalmente pienso que esto se resuelve con la leyenda Cherokee de los dos lobos. 


En resumen, esta leyenda cuenta sobre un anciano que le habla a su nieto que cada persona tiene en su interior 2 lobos. 


Uno es malvado y está relacionado a todas las emociones negativas como la envidia, celos, odio, etc. 


El otro es benevolente y está relacionado a las emociones de amor, compasión, ternura, etc. 


Después de pensarlo un rato el nieto le pregunta, “¿abuelo entonces que lobo ganará?” 


El anciano responde “gana aquel que tu más alimentes”. 


Esto nos muestra claramente que tenemos la capacidad de seleccionar nuestro camino. 


Y puede que tú me estés preguntando, pero Gabrielito lindo, ¿qué pasa con las personas que son psicópatas o también con los asesinos seriales? 


¡Ellos están en función de hacerle mal a la sociedad! 


Bueno no vamos a juzgar porque una persona llegó a esa instancia. 


Existen muchas variables como puede ser el maltrato durante su infancia, la información que recibió, etc. 


Lo único cierto es que sabemos cuál de los dos lobos ha estado alimentando esa persona. 


Esto hace que nos surja la pregunta más importante y es de donde viene el Egoísmo. 


¿Cuál es su origen y sobre todo para que nos sirve esto? 


El estado inicial de toda persona es el egoísmo. 


En temas pasados hemos explicado que todos nacemos con una estructura mental llamada Ego. 


El ego es parte de nuestra supervivencia, es lo que nos dice nosotros valemos y merecemos. 


Sin esto, existen pocas probabilidades de seguir con vida. 


Si observas, un recién nacido no trae ninguna lógica en su pensamiento. 


No sabe cómo es la mecánica de la vida en este planeta y por lo tanto sus posibilidades de continuar con vida dependen del ego. 


¿Cómo sabe este recién nacido que debe llorar cuando tiene hambre, sueño, esta mojado por su orina, etc.? 


Aquí es donde entra a actuar esta estructura mental que ayuda a hacerse notar. 


A que otros a su lado lo puedan auxiliar para continuar con su existencia. 


Es por eso que en este blog hemos definido al Ego como una estructura mental que nos ayuda en el merecimiento. 


Sin embargo, con el paso del tiempo, esta estructura va evolucionando. 


Nos acostumbramos a ser merecedores y es por eso que vamos adquiriendo un intenso sentimiento de pertenencia y de miedo a perder lo que poseemos. 


De aquí es que nacen los celos. 


Imagínate que tus padres han estado atendiendo a todas tus necesidades desde que llegaste a este planeta. 


¿Ahora puedes visualizar lo que siente un niño que ve como sus padres tratan cariñosamente a otro niño en la calle? 


Es por eso que los grandes pensadores de la humanidad afirman que todas las emociones negativas como los celos, envidias, etc, tienen como origen el miedo a la perdida. 


En cambio, las emociones positivas como la compasión, ternura, etc, provienen del amor. 


El escritor Neale Donald Walsch en su libro Conversaciones con Dios, dice que el amor es todo lo que existe. 


Por decirlo de alguna forma, el temor es el mismo amor, pero con baja frecuencia de este. 


El temor es miedo a la perdida de algo. 


El amor es completo, no necesita de nada pues se tiene a sí mismo, así que no tiene miedo a la perdida. 


Un claro ejemplo de temor es la carencia en las finanzas. 


Existen personas que tienen dinero para gastar en unas 20 vidas por lo menos, y aun así tienen miedo que se les acabe. 


Pueden llegar a hacer locuras por obtenerlo. 


A nivel personal he tenido que batallar mucho con esto. 


Yo he tenido un sentimiento de no querer compartir con nadie mis cosas. 


Imagínate que me sentía mal hasta compartiendo la comida con alguien. 


Hasta ese extremo he llegado. 


Yo creo que desde que Isabellita nació, muchas de esas cosas comenzaron a desaparecer de inmediato en mi vida. 


Por ejemplo, si estoy comiendo algo o mi hija quiere algo, prefiero dárselo a ella. 


Lo extraño de esto es que no fueron procesos paulatinos, sino el compartir hacia ella fue de inmediato. 


A partir de estos sucesos es que he podido aplicarlos a otras personas. 


Lógicamente esto no ha sido con la misma velocidad que con mi hija, pero al menos voy en el proceso. 


Y aquí me podrías estar diciendo, pero Gabrielito lindo, tú no eres egoísta porque compartes esta información y tus investigaciones con los demás. 


Puede que así sea, pero soy consciente que mi naturaleza desde que tengo uso de razón ha sido el no compartir. 


El que publique esta información, tiene que ver más con la empatía que comencé a sentir, cuando experimenté cosas que no me gustaron en el pasado. 


Y es por eso que creo fielmente que una persona que no ha pasado por dificultades, difícilmente entenderá el dolor humano. 


Así que quiero animarte, mediante esta información a soltar el egoísmo que hemos estado alimentando por años. 


No hay mayor sensación de libertad en un ser humano que soltar esa emoción y hacer las cosas de corazón.

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lunes, 14 de junio de 2021

La importancia de la empatía



La importancia de la empatía

El RAE define la empatía como sentimiento o identificación con algo o alguien. 


También como la capacidad de identificarse con alguien, a partir de sus sentimientos. 


Y por lo general tenemos la creencia que la empatía es algo positivo. 


Es decir que cuando viene a nuestra mente la palabra empatía, nos visualizamos sintiendo solo amor en nuestros corazones. 


También podemos llegar a sentir empatía o identificación con aquellos que atentan contra la vida de otras personas. 


Esto puede ocurrir pues existen varias clases de empatía. 


Está la empatía afectiva, que es la descrita anteriormente. 


La empatía cognitiva y la empatía motora que consiste en duplicar las expresiones faciales y corporales de otra persona. 


Esto fenómenos se presenta mucho en los niños cuando sincronizan las expresiones de sus padres. 


La empatía cognitiva es la tendencia a adoptar los puntos de vista de terceros y hasta la identificación de con personajes imaginarios. 


Este último es muy común entre los fans de determinada franquicia del cine. 


La falta de empatía se define como Psicopatía. 


Este tipo de personas suelen estar marcadas por comportamientos antisociales. 


Por consiguiente, tendrían poca empatía y remordimientos reducidos. 


Un psicópata tiene la tendencia a crear su propio código de comportamiento. 


Puede llegar a sentir culpa si viola sus propios códigos y no los códigos sociales aceptados por el resto de gente “normal”. 


Recuerda que en este planeta no existe nadie sano emocionalmente. 


Si estás interesado en indagar más sobre este tema, te recomiendo la entrada anterior titulada ESTRUCTURAS DE LA PERSONALIDAD


Un psicópata no ignora los códigos sociales del resto de la humanidad. 


De hecho, los conoce a la perfección y es por eso que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para el resto. 


De aquí es que nace una palabra de moda en la actualidad que son los narcisistas. 


Incluso, he escuchado a varias personas cercanas acusar a sus exparejas de narcisistas. 


Yo me atrevería a decir que un narcisista es un depredador emocional. 


Su daño emocional es tan grande que la víctima de un narcisista puede llegar a dudar de las intenciones de cualquier persona que se le acerque. 


Siempre va a dudar si su siguiente pareja no es un narcisista bajo otra piel que viene a hacerle daño nuevamente. 


Pero la empatía, al igual que todo en la vida, debe tener un equilibrio. 


Sin ella somos psicópatas, pero el abuso de esta nos puede perjudicar. 


Si la empatía se vuelve nuestro modo predeterminado de interactuar con los demás, podemos llegar a renunciar hasta a nuestra propia individualidad. 


Y muchos, aunque no sean psicópatas, pueden llegar a aprovecharse de esta situación y controlarnos. 


Quizás es por esto que yo no le creo mucho a las lágrimas, ni al drama que hacen las personas. 


Yo puedo ver llorar o quejarse al que sea y mi primer pensamiento es que está actuando. 


Y no es que yo sea psicópata, al contrario, y debido a mis malas experiencias del pasado, hoy en día tengo mucha empatía por los demás. 


Pero nunca por los dramas exagerados. 


Antes de sufrir todos mis fracasos y terminar en el fondo, me importaba muy poco lo que ocurrirá con los demás. 


Después de esto, cuando experimenté en carne propia lo que era la desesperanza, entendí que por lo que pasan muchas personas en la actualidad. 


Hace ya más de una década, un personaje me enseñó que una persona no piensa lo mismo recién almorzado y con un millón de dólares en el bolsillo, o tener hambre y no saber que hacer para poder comer. 


Aunque no lo creas, en este momento hay personas que están comiendo una sola vez en el día. 


Otros cada dos días comen una sola vez. 


Muchos psicópatas, piensan que la gente está así porque quiere. 


Pero honestamente, ¿quién en su sano juicio le gustaría vivir una situación como esta? 


Yo personalmente y aunque intentaba hacer todo lo que sabía y podía, llegue a una situación similar a esta en el pasado. 


Y no estaba solo pues Isabellita que estaba recién nacida, hacía que la responsabilidad que tenía con ella fuera más grande. 


El miedo me paralizó y si no fuera por la Vida y todos aquellos que me ayudaron en ese momento, la historia hubiera sido otra. 


Recuerdo mucho las palabras de un deportista de mi país en una entrevista, cuando estaba vivo. 


Él decía que el mayor consejo que le dio su director técnico era que siempre ayudara a todos, pues la vida podría darse la vuelta y ser el que necesite la ayuda. 


Así que quiero animarte, mediante esta información a hacer buen uso de tu empatía con las personas menos favorecidas. 


La Vida puede llegar a ser muy irónica y el hecho de estar en la cima, no quiere decir que eso va a ser así para siempre.

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lunes, 7 de junio de 2021

Donde se originan nuestras creencias y como afectan nuestra vida



Donde se originan nuestras creencias y como afectan nuestra vida

Hace algunos días, Isabellita me estuvo contando un punto de vista que aprendió en su materia de filosofía. 


Específicamente me habló del filósofo griego Empédocles, conocido por su teoría de los cuatro elementos. 


Esta teoría propone que los elementos son básicamente son tierra, aire, fuego, agua y cada uno de ellos estaba relacionado con un dios. 


Y sobre todo que el amor y el odio jugaban un papel muy importante en el equilibrio de estos elementos. 


También consideraba que el hombre estaba formado a partir de estos cuatro elementos. 


Y que la salud de una persona estaba relacionada con el equilibrio de estos elementos. 


Al proponer una relación entre estos elementos y los dioses, Empédocles estaría confirmando que cada ser humano es una divinidad. 


Sin embargo, el odio no lo dejaba acercarse a todo su potencial. 


Por lo tanto, esta experiencia física en la cual vivimos era considerada por él como un castigo. 


De inmediato le pregunté a Isabellita que era lo que acabada de desayunar y si le había gustado el sabor. 


Ella me respondió que si entonces le comencé a enumerar toda la serie de situaciones que los seres humanos damos por sentadas. 


Tales como el disfrute de los olores, sabores, colores, e incluso el disfrute que sentimos cuando hacemos nuestras necesidades fisiológicas. 


Y que decir cuando sentimos una atracción por alguien y nos enteramos que somos correspondidos. 


Esto no sólo nos llena de entusiasmo, sino que le da sentido a la vida en ese momento. 


Después de esto le pregunte a mi hija si consideraba que la vida era un castigo o en realidad era un divertido paseo el cual debemos aprovechar y disfrutar. 


Bueno, ella me dijo que existían las dos caras de la moneda al mismo tiempo. 


Esto me hizo recordar unas palabras que mi señor padre me dijo hace mucho tiempo, cuando me encontraba en un momento de crisis existencial. 


Textualmente me dijo “Gabrielito lindo, cada uno decide hacer de su vida, un cielo o un infierno”. 


Respecto a esto, en los momentos de crisis que vive mi país la mayoría de personas estás totalmente desesperanzadas, tristes y sin motivación alguna. 


Lógicamente otros están aprovechando la situación para hacer de las suyas y desfogar toda esa frustración acumulada. 


Todo esto ha hecho que servicios tan básicos como la recolección de basuras se vean interrumpidos. 


Sin embargo, este personal hace todo lo posible y en medio del caos hace poco pasaron recolectado las basuras de la calle. 


Uno de mis vecinos salió bastante contento a sacar su basura y me dijo “se alegra uno por cosas tan pequeñas”. 


Allí comenzamos a dialogar y le dije que lamentablemente los seres humanos nos acostumbramos al bienestar y la comodidad. 


Tenemos tantos privilegios que damos por sentados y solo el día que nos faltan, es cuando hacemos conciencia de ellos. 


Por ejemplo, el agua, la energía, el internet, o el hecho que tengas un dispositivo para ver esta información. 


Si observas cuidadosamente, esté donde estés, bajo la situación que sea, y si te fijas, los pájaros cantan cada mañana. 


Aun en medio de cualquier caos, siempre se ve la armonía. 


Y cuando te enfocas solo en dicha armonía esta poco a poco se va expandiendo alrededor tuyo. 


O acaso crees que lo que uno vive es producto de la casualidad. 


Mira nosotros llevamos años alimentando nuestra mente subconsciente con carencias, delitos, violencia que vemos cada día en los noticieros. 


Esta fue la razón por la cual desde el año 2006 decidí cortar con todo medio de comunicación. 


Inicialmente me sentía con esa extraña sensación de esta “desinformado”. 


Pero esa información lo único que hace es transmitirte mensajes de desesperanza, caos y más rencor. 


Nunca ves un mensaje de esperanza o positivo y ni hablemos de los comerciales que siempre te muestran que debes “sanarte” de algo. 


Si realmente quieres una mejor vida, así tu entorno este en caos, aprende a cortar con toda información que vaya en contra de ese propósito. 


En este universo físico tenemos todo lo necesario para crear cualquier experiencia. 


En cada uno está que es lo que realmente desea vivir.

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lunes, 31 de mayo de 2021

El problema del factor emocional en nuestras decisiones



El problema del factor emocional en nuestras decisiones

La mayoría de seres humanos pensamos que las cosas nos ocurren por pura y física suerte. 


Por ejemplo, mucha gente, trabaja duro toda la semana, para ir al club de billar y gastarse el dinero en licor, juegos o diversiones. 


Finalmente, cuando llega el momento de comprar los víveres o pagar las facturas obligatorias, se dan cuenta que el dinero ya no está. 


Personalmente puedo dar fe plena que esta desorganización me llevaba a sentir que no ganaba lo suficiente y que estaba explotado laboralmente. 


Cada noche salía a comer en la calle, cosa que no es muy económica que digamos. 


Y no solo terminé con sobrepeso, sino que no podía llegar a fin de mes si no era prestando dinero a mis amigos. 


Pasaron muchos años de sufrimiento y carencias innecesarias, si tan solo me hubiera enterado de la mecánica que existe entre nuestros pensamientos y emociones. 


Y como estas nos llevan a tomar decisiones estúpidas o acertadas para vivir mejor. 


Y aquí tenemos 2 opciones, culpar a otros por nuestros fallos diciendo que nadie me informó. 


O tomar la responsabilidad de educarme emocionalmente para mejorar mis decisiones y resultados. 


Yo creo que en pleno siglo 21, con la tecnología que tenemos, nos queda muy inmaduro excusarnos en culpar a otros que no nos dijeron nada. 


Sin embargo, esas mismas personas que alegan falta de oportunidades son las que uno ve viendo novelas, escuchando la misma música disfuncional de siempre, etc. 


Hacen uso de la tecnología para ver lo que otros hacen y estarlos criticando por esto o lo otro. 


Lamentablemente los seres humanos esperamos a que las cosas se salgan de control para actuar y buscar mejoras. 


Por ejemplo, en estos momentos en mi país hay un paro nacional donde ha ocurrido de todo. 


No sé cómo estará la situación cuando veas este vídeo, que será el próximo 31 de mayo, pues yo siempre grabo con 3 semanas de anticipación. 


Y hoy es viernes 7 de mayo en horas de la noche, y al parecer mi camarógrafa también entró en paro pues no quiere grabar mañana temprano. 


El caso es que antes de toda esta situación, varios personajes en YouTube que sigo, desde el año pasado recomendaban ir comprando alimentos no perecederos. 


Si tú en este momento sales en mi localidad a los supermercados o tiendas, las cosas han comenzado a escasear debido al paro nacional. 


Muchas personas están desesperadas y no saben qué hacer. 


Pero yo he visto esta advertencia desde el año pasado y la mayoría se la pasaron por el forro. 


Pasó lo mismo con la palabra ahorro. 


¿A cuántas personas la cuarentena pasada las tomo con algo ahorrado para pasar la pandemia? 


En realidad, yo vi a muy pocas personas que estaban tranquilas y el resto, comiéndonos las uñas. 


Y puede que me estés preguntando en este momento, pero Gabrielito lindo, ¿cómo voy a ahorrar si no me alcanza para hacerlo? 


Mira, si uno espera hasta lo último para hacer las cosas, pues claro que no va a poder. 


No se trata de comprar por montones en un solo día, sino poco a poco. 


Y así mismo pasa con el ahorro. 


¿Recuerdas el tema titulado el Plan B de las cosas? 


A manera de resumen, los países que son potencia mundial tienen planes para cualquier situación. 


Hasta las más inimaginables y fantasiosas, como un ataque zombi, extraterrestre, etc. 


Y normalmente nosotros decimos, bueno ¿esta gente no está como exagerando mucho? 


La pregunta es, ¿y si esto pasa, no estas preparado y no tienes un plan B en ese caso? 


Es por eso que la mayoría de gente sufre. 


Toman decisiones con las emociones que tienen en el momento. 


Me siento “seguro y tranquilo”, entonces para ¿qué alarmarme y tomar acción? 


Estar en peligro y no haberte preparado es la fórmula perfecta para cometer más errores y complicar más las situaciones. 


Mira cuando las situaciones se complican los seres humanos entramos en modo supervivencia. 


El valor cambia del dinero al alimento. 


Si esto ocurre, la gente se vuelve más agresiva. 


Con tal de sobrevivir hace lo que sea para cuidarse a sí mismo a los de su propio núcleo. 


Y aquí la pregunta importante que surge es, ¿qué podemos hacer en este caso? 


La respuesta a esto siempre será, JAMAS PIERDAD TU HUMANIDAD. 


Pases la situación que pases, que el amor siempre sea la respuesta a cualquier situación dura que tengas en frente. 


En el libro Conversaciones con Dios, se dice siempre que tengas un problema, pregúntate ¿Qué haría el amor? 


Y allí estará Dios en todas sus manifestaciones posibles. 


Nunca caigas en el error de subestimar el amor como solución a tus problemas. 


Hemos sido condicionados a pensar que “tiempos desesperados, requieren medidas desesperadas”. 


Actuar bajo este concepto activará la estupidez humana y terminaremos haciendo cosas por las cuales sentiremos vergüenza. 


La historia humana ha estado plagada de este tipo de enseñanzas, simplemente por no escuchar el amor que hay en nuestro interior. 


Así que quiero animarte, mediante esta información a no dejarte llevar por el instinto programado de odio hacia tus semejantes. 


De una mente en calma, pueden venir las soluciones más geniales a los problemas que consideres más grandes.

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Ingeniero de Sistemas e Investigador del Pensamiento Humano y las emociones, y como estas influyen en las decisiones que tomamos cada segundo para tener éxito o fracaso.

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